No dejemos que la Argentina sea una potencia, arrastrará tras de sí a toda América Latina. La estrategia es debilitar y corromper por dentro a la Argentina. Destruir sus industrias, sus fuerzas armadas, fomentar divisiones internas apoyando a bandos de derecha e izquierda, atacar su cultura en todos los medios, imponer dirigentes políticos que respondan a nuestro Imperio. Esto se logrará, gracias a la apatía del pueblo y a una democracia controlable donde sus representantes levantarán sus manos en masa en servir su misión. Hay que humillar a la Argentina
Winston Churchill Yalta 1945
Pequeño extracto de una conferencia de David Irving en Cincinnati, 1995, sobre las conexiones de Winston Churchill con la Judería internacional.
The Focus Group, un grupo de presión secreto compuesto principalmente por Judíos – líderes industriales, banqueros y ex políticos- y liderado por el Judío Robert Waley Cohen, presidente de la petrolera “británica” Shell, decidió en 1936 financiar a Churchill, que se convertiría poco después en la figura anti-NS y anti-alemana más prominente de Gran Bretaña, a pesar del sentir pro-alemán general de la población inglesa.
El propio Rey Eduardo VIII, que simpatizaba abiertamente con la Alemania nacional socialista y Adolf Hitler, sería obligado a abdicar por el mismo grupo de presión apenas un año después de acceder al trono, tras la muerte de su padre en 1936.
Chaim Weizmann, el líder sionista que más tarde se convertiría en el primer presidente de Israel, asegura a Churchill por escrito, en septiembre de 1941, que la comunidad judía podía forzar la entrada de EEUU en la guerra, tal y como hicieron en la última – “Ya lo hicimos una vez y podemos hacerlo de nuevo.”-, si Churchill les otorgaba sus deseos: la creación de un estado judío en Palestina.

Propaganda Nacional Socialista