
Sin preámbulos, les contaré brevemente qué se siente vivir en Venezuela.
¿Cómo comemos?
La mayoría de nosotros nos levantamos y lo primero que comemos es una arepa pero como no hay harina para hacerla y cuando la hay, es muy costosa, optamos por comer pan o con suerte en pastelito en la panaderia.

Si, lo dirán en juego pero la verdad es que casi el 90% de los Venezolanos han perdido mucho peso por la gran crisis que vive.
¿Cómo ahorramos?

Es imposible ahorrar en Venezuela, si hoy te pagaron tu sueldo mensual (40.000) y lo piensas ahorrar por 6 meses, ya hasta entonces esos 40.000 no te alcanzarán ni para la mitad de lo que te costaba algo cuando te lo dieron (INFLACIÓN)
¿Cómo conseguimos los productos básicos si no hay nada en los mercados?

Tenemos que optar por comprarlo RE-VENDIDO en las calles o negocios y esto implica que el precio se multiplique muchísimo, ejemplo: 1 paquete de pañales cuesta 600, RE-VENDIDO cuesta hasta 50.000, pero lo tenemos que pagar porque el precio "justo" nunca llega.
¿Cómo estudiamos?

Un colegio promedio cuesta alrededor de 30.000 a 70.000 Bolivares la mensualidad, una universidad está mayor a 100.000 Bolivares. La educación aparte de ser pésima, es costosa y no basta 1 sueldo para costearla.
¿Por qué trabajamos si nos pagan una miseria?
Porque no hay más, es eso o nada. Existen otros medios para ganar un dinero extra, pero ya eso de es cada quien.
¿Cómo hacemos si nos enfermamos?

No hay medicinas, no hay insumos, si no tienes un seguro médico tienes que ir a un hospital público y tendrás que encomendarte a Dios para que no mueras.
¿Por qué no se largan de ese desastre?

1- Los pasajes en avión están super costosos (más de 20 salarios mensuales el más cercano)
2- Las vías principales de inmigración son por buses pero no hay material para emitir más pasaportes (según el gobierno)
3- No hay dólares y los que hay son en el mercado paralelo (INFINITAMENTE COSTOSO) 1 salario = 12 dólares.
¿Cómo nos sentimos?
Sin salida, destinados a pertenecer a este desastre, la mayoría de nosotros somos buenas personas pero en el lugar y momento incorrecto. Nos gusta trabajar y progresar, pero cuando estamos desesperados en comprarle un medicamento a nuestra madre y NO HAY, cuando tenemos que comprarle leche a nuestro hijo y NO HAY, cuando tenemos que darle de comer a nuestra familia y NO HAY, ahí nos damos cuenta que vivimos cerca del infierno. Falta poco para que nos quiten los medios de comunicación como este. Gracias a nuestros hermanos Argentinos, Colombianos, Ecuatorianos, Chilenos y todos los que entienden nuestra situación y nos reciben en sus paises para salir adelante.