¿Alguna vez diste una caminata y admiraste las flores silvestres, contemplaste la vista desde la punta de un árbol y de pronto te diste cuenta de que estabas totalmente solo y perdido? ¿Qué te habría pasado si no hubieras encontrado el camino a casa? Si bien perderte en el bosque puede ser una experiencia aterradora, sobrevivir solo en la naturaleza suele requerir sentido común, paciencia y el uso correcto de los recursos que ella brinda. Si quieres saber cómo sobrevivir en un bosque, solo sigue estos pasos.
1. Investiga primero. No ingreses directamente al bosque; primero debes conocer bien los alrededores. Estudiar el mapa del área que visitarás (y asegurarte de llevarlo contigo) aumentará de forma significativa las probabilidades de que no te pierdas. Aprende sobre la flora y la fauna del área que vas a explorar. Aprender sobre las plantas y los animales locales puede salvarte la vida.
Uno de los libros más exactos con respecto a este tema es "Bushcraft - Outdoor Skills and Wilderness Survival" de Mors Kochanski.
2. Asegúrate de comer bien antes de salir de casa y de decirle a alguien a dónde vas y cuánto tardarás. No cometas el error que cometió James Franco en 127 (la película de supervivencia basada en una historia real), asegúrate de que alguien sepa exactamente a dónde vas y cuánto tardarás. De esa forma alguien podrá darse cuenta de que te perdiste, alertará a los rescatistas rápidamente y podrá decirles dónde empezar a buscarte.
3. Lleva implementos de supervivencia. Algunas de las herramientas básicas de supervivencia son el cuchillo, el pedernal de acero (fósforo de metal), los fósforos (en un envase a prueba de agua), la cuerda (la cuerda de paracaídas con capacidad de 249 kg o 550 lb es la mejor), el silbato, la manta isotérmica, el espejo de señales, las tabletas purificadoras de agua y la brújula; estos instrumentos pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte. Incluso si solo darás una caminata de día, asegúrate de llevar lo esencial.
De nada sirve tener todo este equipo si no sabes usarlo apropiadamente. Asegúrate de practicar muchas veces en un ambiente seguro antes de aventurarte en la naturaleza.
No olvides llevar un kit de primeros auxilios. Debes llevar curitas, un antiséptico y pinzas para retirar espinas que podrían causar una infección.
Si necesitas algún medicamento o inyección, llévalos incluso si no piensas permanecer fuera hasta la hora en la que debes consumirlos.
Antes de salir de casa, aprende a usar una brújula. Si tienes un mapa y puedes ubicar algunos paisajes visibles, puedes usar la brújula para calcular tu posición y, a partir de ello, determinar a dónde debes ir.
Cuando elijas una manta isotérmica (una capa delgada y ligera de tereftalato de polietileno muy reflectante), invierte un poco más de dinero para comprar un modelo más grande y duradero. Puedes usar una manta isotérmica para bloquear el viento y el agua, puedes envolver tu cuerpo con ella para prevenir o contrarrestar la hipotermia o incluso puedes colocarla detrás de ti para reflejar el calor de la fogata en tu espalda; pero no podrías hacer nada de esto si la manta es muy pequeña o si se rompe cuando la desenvuelves.
4. Lleva algún aparato de comunicación. Un celular con una batería adicional o una radio de banda ciudadana portátil pueden ser la mejor opción para conseguir ayuda si estás perdido o lesionado. Es probable que los celulares solo tengan señal en una colina o en un árbol, pero es mejor que nada. Los senderistas más asiduos incluso pueden considerar comprar una baliza de localización personal como el SPOT Messenger para las caminatas más prolongadas o en áreas precarias o muy remotas.
Un SPOT Messenger es un dispositivo de comunicación satelital que te permite comunicarte con servicios de emergencia, con tus contactos personales para que te ayuden en situaciones que no sean emergencias o con tus amigos y familiares durante tu caminata para hacerles saber que estás bien. Es necesario suscribirse al servicio y no es barato.