El mundo en el que vivimos está conformado por distintos patrones culturales que cambian la forma en que son vistas las cosas en nuestra sociedad. Algunos de esos patrones son buenos mientras que otros no lo son.
En el aspecto negativo debemos tomar en cuenta la obsesión tan superficial que la gente tiene en la actualidad por los estándares de belleza que consideran como aceptables, esto afecta de una forma muy preocupante a muchas mujeres del mundo.
Estas mujeres se preocupan por su imagen hasta el punto de someterse a grandes esfuerzos y sacrificios en rutinas de entrenamiento y nutrición para así poder cumplir con metas muchas veces irreales que son consideradas como aceptables en la actualidad a causa de la publicidad.
Los concursos y certámenes de belleza son muchas veces responsables de perpetuar esta forma de pensar, sobre todo si tomamos en cuenta cómo afectan la opinión y la forma en que las mujeres se ven a sí mismas. A veces se llega a un punto en el que se busca eliminar la singularidad e individualidad tanto en lo físico como en lo mental lo cual es muy grave.
Como ejemplo de esto tomemos lo que ocurrió en el concurso de Miss Grand International donde a una de sus competidoras llamada Arna YR Jonsdottir de Islandia se le pidió que comiese menos para bajar de peso, esto vino de parte de los organizadores del concurso, la decisión de la modelo fue la de abandonar esa competición.
Según lo contado por Arna fue el presidente de concurso celebrado en Las Vegas quien le pidió que bajase de peso para competir mejor en la última etapa de este evento.
Esto molesto mucho a la modelo quien al retirarse de la competición redacto una carta a los organizadores, esta carta se hizo pública y se volvió viral en las redes sociales.
En la carta explica que según los organizadores del concurso ella tenía un exceso de grasa además de poseer unos hombros anchos. La respuesta de la joven fue que ese concurso no merece su rostro, cuerpo, personalidad y corazón, también dijo que sus hombros son anchos porque ella fue miembro de la Selección Islandesa de atletismo lo cual es un orgullo para ella.
Esta joven de 20 años abrió los ojos de muchos sobre la diversidad de la belleza de las mujeres de cada país lo cual es algo que como sociedad debemos apoyar.