¿Sabías que dormir en un colchón inadecuado puede costarte miles de pesos por daños a tu salud? Las personas pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, por lo que un colchón no es un gasto sino una inversión a largo plazo para nuestro descanso y comodidad. Si bien encontramos excelentes marcas como
Restonic
, Sealy, Spring Air, también encontramos fabricantes de colchones que nos ofrecen opciones más económicas para un buen descanso.
De acuerdo con los fabricantes de colchones , estos tienen una vida útil de entre 10 y 15 años, plazo máximo en que debemos reemplazarlos, ya que los colchones pierden su forma, absorben todo tipo de líquidos y bacterias y pueden convertirse en focos de infección o en los causantes de dolores de espalda y cervicales, que pueden convertirse en lesiones a largo plazo.
Muchas personas afirman que los colchones firmes son mejores para la columna, incluso hay quien elimina la base para cama y coloca su colchón en el piso de la habitación, creyendo que con eso tendrá más firmeza, comodidad y salud. Sin embargo, el nivel de soporte se recomienda en relación con el peso corporal: a mayor peso, más firmeza; además, siempre debemos tomar en cuenta las preferencias de cada persona, tanto en firmeza o suavidad como en su posición al dormir. Las personas que duermen boca arriba suelen optar por colchones firmes, quienes duermen boca abajo prefieren firmeza intermedia, mientras quienes duermen de lado prefieren un colchón suave. Pero cuando elegimos superficies muy firmes, hay puntos de presión principalmente en hombros y cadera, que pueden hacernos despertar con dolor.
En la actualidad podemos encontrar diferentes opciones de colchones, desde los hipoalergénicos para las personas que sufren de alergias, los ecológicos cuyas telas orgánicas no tienen contacto con ningún químico, híbridos de confort con un lado firme y otro lado suave para cuando la pareja tiene necesidades de descanso distintas; también encontramos los viscoelásticos o Memory Foam, que es un tipo de espuma desarrollada por la NASA, que se comporta de manera diferente dependiendo de la temperatura a la que esté. Cuando está fría, es más dura y cuando está caliente se vuelve más suave.
De acuerdo con cifras de la Profeco, el colchón de resortes es el que más se utiliza en México, ya que representa 74% del mercado; el segundo lugar lo ocupa el de espuma de poliuretano con 20%, mientras que el resto de los tipos representa sólo 6%.
Recuerda que lo barato sale caro, especialmente cuando se trata de tu descanso.
De acuerdo con los fabricantes de colchones , estos tienen una vida útil de entre 10 y 15 años, plazo máximo en que debemos reemplazarlos, ya que los colchones pierden su forma, absorben todo tipo de líquidos y bacterias y pueden convertirse en focos de infección o en los causantes de dolores de espalda y cervicales, que pueden convertirse en lesiones a largo plazo.
Muchas personas afirman que los colchones firmes son mejores para la columna, incluso hay quien elimina la base para cama y coloca su colchón en el piso de la habitación, creyendo que con eso tendrá más firmeza, comodidad y salud. Sin embargo, el nivel de soporte se recomienda en relación con el peso corporal: a mayor peso, más firmeza; además, siempre debemos tomar en cuenta las preferencias de cada persona, tanto en firmeza o suavidad como en su posición al dormir. Las personas que duermen boca arriba suelen optar por colchones firmes, quienes duermen boca abajo prefieren firmeza intermedia, mientras quienes duermen de lado prefieren un colchón suave. Pero cuando elegimos superficies muy firmes, hay puntos de presión principalmente en hombros y cadera, que pueden hacernos despertar con dolor.
En la actualidad podemos encontrar diferentes opciones de colchones, desde los hipoalergénicos para las personas que sufren de alergias, los ecológicos cuyas telas orgánicas no tienen contacto con ningún químico, híbridos de confort con un lado firme y otro lado suave para cuando la pareja tiene necesidades de descanso distintas; también encontramos los viscoelásticos o Memory Foam, que es un tipo de espuma desarrollada por la NASA, que se comporta de manera diferente dependiendo de la temperatura a la que esté. Cuando está fría, es más dura y cuando está caliente se vuelve más suave.
De acuerdo con cifras de la Profeco, el colchón de resortes es el que más se utiliza en México, ya que representa 74% del mercado; el segundo lugar lo ocupa el de espuma de poliuretano con 20%, mientras que el resto de los tipos representa sólo 6%.
Recuerda que lo barato sale caro, especialmente cuando se trata de tu descanso.