PornHub es uno de los gigantes del porno online y han publicado datos muy interesantes sobre sus visitantes y estadísticas en el pasado año 2016.
The Internet is for porn. La Red está plagada de contenido de todo tipo y porno, mucho porno. El contenido para adultos crece día a día porque, obviamente, hay una ingente cantidad de público que lo consume.
Entre las miles de webs de contenido para adultos que existen en todo Internet, PornHub es una de las referencias. Que su tráfico es enorme no es ninguna sorpresa, pero además han publicado un “Year in Review” de lo más detallado: todas las estadísticas y muchos datos interesante de los consumidores de porno en PornHub en todo el 2016.
El resumen del año en PornHub
A PornHub hay que reconocerle que su comunicación y acciones en Internet casi siempre son buenas, haciéndose notar incluso con temas que están muy alejados del porno. Recordemos por ejemplo su campaña para salvar las ballenas o la ayuda que ofrecieron al Gobierno de Canadá cuando se colapsó la web de inmigración tras la victoria de Trump.
Porque si de algo saben en PornHub, es de gestionar cantidades ingentes de visitantes en su web. El ‘Year in Review’ que han publicado deja a la luz unas estadísticas de visitas para alucinar. Aquí van algunos datos espectaculares:
En todo 2016 hubo, ojo al dato, 23.000 millones de visitas a PornHub.
64 millones de visitas diarias, 44.000 por minuto.
En total se vieron 91.980.225.000 vídeos, a una media de 12,5 vídeos por habitante de la Tierra.
El tiempo visionado de todos esos vídeos equivale a:
4.599.000.000 horas
191.625.000 días
524.375 años
El país que aporta más tráfico a PornHub es Estados Unidos, seguido de Reino Unido y Canadá.
España está en el puesto número 13, exactamente el mismo que en 2015.
3.110.400.000 GB en vídeos para adultos
Con tal cantidad de contenido, se puede considerar PornHub como una compañía tecnológica capaz de gestionar la entrega de esa enorme cantidad de vídeos cada segundo en cualquier punto del planeta.
Hablando de datos, PornHub en 2016 ha servido, en datos:
3.110 petabytes de información, o lo que es lo mismo: 3.110.400.000 GB
Han servido en streaming 99GB cada segundo del año.
6TB por minuto.
Además desde la compañía han hecho una comparación graciosa para poder poner en perspectiva
estas cifras. Con esa cantidad de información podrían llenar 194 millones de memorias USB de 16GB y dar la vuelta completa a Luna (unos 11.000 kilómetros).
El smartphone, clave en el consumo de contenidos
Que el smartphone es una parte clave en nuestro día a día ya no es una sorpresa, y lo es para todo, tanto para comunicarnos como para ver porno. En el caso de PornHub, el 61% del total de los usuarios a nivel mundial visita la web desde el móvil, dejando a las visitas desde ordenadores en un 28% del total y un 11% de usuarios lo hace desde tablets.
En el caso de España en concreto, ha subido el consumo de contenidos para adultos desde el smartphone un 26% con respecto a 2015. El 48% entra desde el móvil, un 40% desde el PC y el 12% desde tablets.
En cuanto a sistemas operativos, Android se lleva un 50% del pastel y iOS un 47%. En escritorio las diferencias son más abultadas, con un 80% del total de usuarios visitando desde Windows, dejando con un 14% macOS y un 3% Linux.
El auge del porno en realidad virtual
Si hay una industria que se verá tremendamente beneficiada por la realidad virtual, es la del porno. El pasado mes de abril PornHub estrenaba su sección de porno VR y los datos son prometedores:
La sección ya tiene más de 1.800 de vídeos X VR.
Las reproducciones han crecido un 302%
En 9 meses ha habido más de 38 millones de búsquedas
Curiosamente en España la búsqueda “VR” está en el TOP9.
El lanzamiento de videojuegos también marca picos de búsquedas sobre contenido para adultos de esos mismos juegos, es el caso de títulos como Overwatch (usuarios buscando videos x de personajes), Pokémon Go y hasta Minecraft:
Los datos no acaban aquí, la cantidad de información que PornHub ha recopilado en su resumen anual es tremenda.
BONUS
Así era el sexo en realidad virtual con el que soñábamos en los 90
La realidad virtual ha llegado para quedarse y la industria del porno la acoge con los brazos abiertos, pero los 90 ya se imaginaba el futuro del sexo virtual.
Oculus, HTC Vive, Samsung Gear VR, PlayStation VR… el mercado de la realidad virtual y sus principales protagonistas comienzan a tomar posiciones. Las versiones finales ya están en el mercado y muchos más modelos se unirán en los próximos años y meses.
Alguno lo llaman revolución, quizá sea demasiado, pero sí representa una nueva forma de consumir contenido y meterse en él, experimentar sensaciones que nunca antes habían sido posibles. Ya no solo hablamos de juegos en realidad virtual, películas o entornos virtuales en los que se mezcla lo virtual con la realidad aumentada: el porno en realidad virtual puede cambiar la industria.
La industria del porno acoge la realidad virtual con los brazos abiertos
No ha habido que esperar demasiado para que sea una realidad. En los últimos meses se han liberado demos “subidas de tono” para los usuarios de cascos de realidad virtual y hace solo unos días PornHub, uno de los gigantes del porno online, estrenaba una sección dedicada a contenido VR para adultos en su web.
¿Triunfará? seguro, no hay nada más morboso que meterse en el papel y, aunque muchos no lo reconozcan, prácticamente todos los usuarios de soluciones de realidad virtual probarán la experiencia, ya sea con cascos de última generación o con versiones más modestas como los CardBoards de cartón.
Así se imaginaba el sexo virtual del futuro en 1993
Sin embargo, la idea del ciber sexo, del sexo en realidad virtual, no es para nada nueva. Ya en 1993, la revista en papel Future Sex elucubraba sobre qué nos depararía el sexo virtual en el futuro, cómo la tecnología, en forma de hardware y software, conseguiría llegar a superar las sensaciones del sexo real.
Manos y prótesis robóticas, artilugios y sensores colocados en las partes íntimas, cascos (literales) de realidad virtual con visores… todo un arsenal de cacharros para poder emular las sensaciones de las relaciones reales, pero desde cualquier parte del mundo, ya fuese jugando” con un simulador o experimentando en tus carnes los movimientos de otra persona a cientos de kilómetros.
Más curioso todavía es que en ese mismo número de la revista Future Sex (que, como vemos en Kotaku, se puede leer escaneada aquí, aunque ojo que es NSFW y hay contenido explícito) hacían una predicción a medio y largo plazo. Según describían, en 1995 habría hardware 3D, software adaptado y gadgets como guantes y demás artilugios para vivir la simulación. En el 2000 llegaría la tercera generación, con dispositivos comerciales con controles táctiles, respuestas realistas y el telesexo entre usuarios.
En 2010, la cuarta generación, con mayores requisitos de computación, sistemas de control y software mucho más pulidos, con gráficos hiper realistas. En 2020, la quinta generación. Ojo al nombre que esto es carne de teletienda: Orgasmatron, tecnología informática combinada con ciencia, cascos inteligentes capaces de comunicarse directamente con el cerebro, alcanzando simulaciones que igualarían las experiencias sexuales reales.
La predicción llega mucho más allá: en 2050, la sexta generación de la tecnología de sexo virtual sería considerada por muchos como un equivalente al sexo real y ya, tirando la caña al futuro en el año 2200, si no nos hemos cargado el planeta, todo lo anterior iría implantado en el propio cuerpo de los humanos, cuando el sexo virtual supere y mejore al sexo real.
Es difícil que alcancemos ese estado, pero no imposible. No hay más que mirar las imágenes de la revista de 1993 para darnos cuenta de que no es nada irreal: los usuarios, cargados de equipamiento y rodeados de cables, ¿habéis visto últimamente a alguien usando unas Oculus Rift? pues eso.