Algo intangible pero tajante ocurre al leer. Entrar en contacto con libros, con literatura, historia o filosofía, provoca que se expandan los horizontes de la mente, abre la cancha en sentido literal y enriquece de forma hasta entonces inimaginable el rango de perspectivas que utilizamos para mediar con la realidad, para interpretarla y entenderla.
A mediados del siglo pasado, en el entonces Leningrado, un joven abandonó la escuela a los 15 años. Tras deambular en diversos empleos, incluida la morgue, invernaderos u fábricas, viajaría a Estados Unidos para convertirse en profesor de Yale y Columbia, entre otras universidades, y eventualmente obtendría el Premio Nobel de literatura: Joseph Brodsky.
En una de sus clase, impartida en Mount Holyoke, Brodsky le compartió a sus alumnos una lista con los libros que, a su juicio, toda persona debiera leer para básicamente poder mantener una conversación. Sobra decir que las expectativas de Brodsky ante sus potenciales interlocutores eran bastante altas. Pero en todo caso este listado, además de ser una brújula digna de cualquier ávido lector, asegura una base de conocimiento o bagaje que sin duda enriquecerá la existencia de cualquiera.
Entre los títulos que Brodsky menciona se incluye desde el Bhavagad Gita y el Mahabharata, hasta Francis Bacon, Yeats, Pessoa, las sagas islandesas o el Laberinto de la Soledad, de Octavio Paz:
A mediados del siglo pasado, en el entonces Leningrado, un joven abandonó la escuela a los 15 años. Tras deambular en diversos empleos, incluida la morgue, invernaderos u fábricas, viajaría a Estados Unidos para convertirse en profesor de Yale y Columbia, entre otras universidades, y eventualmente obtendría el Premio Nobel de literatura: Joseph Brodsky.
En una de sus clase, impartida en Mount Holyoke, Brodsky le compartió a sus alumnos una lista con los libros que, a su juicio, toda persona debiera leer para básicamente poder mantener una conversación. Sobra decir que las expectativas de Brodsky ante sus potenciales interlocutores eran bastante altas. Pero en todo caso este listado, además de ser una brújula digna de cualquier ávido lector, asegura una base de conocimiento o bagaje que sin duda enriquecerá la existencia de cualquiera.
Entre los títulos que Brodsky menciona se incluye desde el Bhavagad Gita y el Mahabharata, hasta Francis Bacon, Yeats, Pessoa, las sagas islandesas o el Laberinto de la Soledad, de Octavio Paz: