InicioInfo¿Voces en tu interior? Te explico el fenómeno.

¿Voces en tu interior? Te explico el fenómeno.

Info2/19/2017
GIF La introducción del todo Muchas personas escuchan voces que no son percibidas ni como pensamientos, ni pensamientos en voz alta ni provenientes de personas de su alrededor. Sin embargo, las «voces» (técnicamente conocidas como alucinaciones auditivas) de los escuchadores son experiencias reales y no imaginarias, a pesar de que otros u otras no puedan oírlas. La gente que escucha voces puede escuchar o una o varias voces. La voz o las voces pueden ser agradables y «buenas» o desagradables y «malas». Algunas personas pueden escuchar una mezcla de voces «buenas» y «malas». A veces, las voces «buenas» se transforman en «malas» y viceversa. Las voces, tanto cuando aparecen como cuando paran, empeoran o mejoran, suelen tener un patrón. Las voces normalmente aparecen –o empeoran– cuando quien escucha la voz sufre ansiedad por diversas preocupaciones cotidianas. La ansiedad proviene de acontecimientos cotidianos, como la pérdida de un familiar, pareja, amigo o amiga, o el aniversario de ese evento. También puede provenir de una mudanza a un sitio nuevo o un cambio de trabajo, también al enfrentarse a una situación poco familiar, como una entrevista. Lo que las voces dicen puede estar relacionadas con lo que le está sucediendo al escuchador de voces en el presente (o recientemente) o bien con algo sucedido en el pasado. A los escuchadores de voces les puede resultar de ayuda compartir su experiencia con otro escuchador de voces que ya haya logrado lidiar con ellas así como con amigos, amigas o con una persona formada. Saber que las voces llegan y se van siguiendo un patrón y que hay formas de hacer que resulten menos fuertes o menos intrusivas puede ser de gran ayuda. Hay estudios que han demostrado que ciertas drogas psiquiátricas pueden ser efectivas a la hora de hacer que las voces paren o sean menos fuertes o intrusivas. Otros estudios han demostrado que hablar sobre las voces puede ayudar también. La mejor combinación para algunas personas puede ser tomar medicación y hablar con alguien sobre las voces. La investigación de la escucha de voces Gran parte de nuestro conocimiento y entendimiento sobre la escucha de voces está basado sobre todo en personas que sufren o han sufrido una enfermedad mental. Estudios médicos sobre las causas físicas de las «voces» sugieren que hay similitudes en las áreas del cerebro que se utilizan cuando un escuchador de voces escucha una «voz» y cuando realmente está escuchando a alguien que le habla (McGuire et al, 1993). Estudios psicológicos han demostrado que, incluso en laboratorios, ¡mucha gente declara haber escuchado sonidos que no proceden de allí! Tales sonidos (alucinaciones auditivas) pueden ser ruidos, música, palabras sueltas, una frase corta o una conversación entera (Chadwick et al, 1996). Determinadas situaciones pueden causar que el cerebro esté muy-alerta con un sonido que hayamos decidido que es muy importante para nosotros y nosotras. En esta situación, el estado de alerta del cerebro puede hacer que ocasionalmente este malinterprete un sonido de algún otro sitio (un sonido de fondo) como el sonido que estamos escuchando. Por ejemplo, se puede interpretar un sonido como si nos estuvieran llamando por nuestro nombre, el crujido de las hojas en la oscuridad como alguien que nos persigue, o para los padres y madres, los sonidos de la calle o vecinos y vecinas como el llanto del bebé o la bebé ¡cuando en realidad está durmiendo! Hay algunos estudios que indican que hay personas de a pié que «escucha voces» pero no han sido diagnosticadas como enfermas mentales (Leudar y Thomas, 2000). Un gran número de estudios, incluyendo un estudio a 15.000 estadounidenses sugieren que: «…alrededor de un 55% de las persona han escuchado voces en algún momento de su vida, normalmente tras… (severamente angustiosos)… acontecimientos tales como la pérdida de alguien cercano u otros grandes cambios en la vida». Los mismos estudios también indican que alrededor de un 4% de la población de a pie puede escuchar «voces» regularmente. Los resultados de otros estudios han obtenido una media de 1-2% de escuchadores de voces en la población de a pie (Leudar y Thomas 2000). Cada vez más, investigadores e investigadoras y profesionales en salud mental han comenzado a aceptar que hay escuchadores de voces que no parecen sufrir enfermedad mental. El estudio en niños y niñas que escuchan voces Escuchar voces es un suceso relativamente común y, desafortunadamente, normalmente no se menciona que ocurre en niños y niñas. Sin embargo, ochenta niños y niñas de alrededor de ocho años y dieciocho investigadores e investigadoras participaron en un estudio pionero de cuatro años dirigido por Sandra Escher, Alex Buiks (psicólogo) y Maurius Rommen (uno de los psiquiatras más eminentes de la Universidad de Maastricht en Holanda) Siguiendo los primeros estudios con adultos y adultas, se descubre que muchas de las voces que escuchan las personas aparecieron en su niñez, los y las investigadoras han decidido examinar el acto de escuchar voces en niños. El objetivo era ver si la intervención terapéutica podría prevenir a la gente de ser etiquetada con un diagnóstico y condenada a pasar sus años en un sistema psiquiátrico. A pesar de que 40 de los niños y niñas recibían cuidado de la salud mental cuando la investigación comenzó, este número se redujo a 18 después de cuatro años – lo que desafió la visión tradicional de que las voces era un signo de enfermedad a largo plazo. El estudio Según Escher, es normal que niños y niñas tengan amigos y amigas imaginarios e imaginarias, pero no lo es si continúan teniéndolos o teniéndolas pasados los ocho años. Como sucede en adultos y adultas que escuchan voces, un 21% de los niños y niñas en la investigación escucharon voces por primera vez tras sufrir algún tipo de trauma, como abusos sexuales, una pérdida o enfermedad, el 37% empezaron a escuchar voces después de problemas familiares, tales como un divorcio y el 25% debido a dificultades educativas como el cambio de escuela o el acoso escolar. Alguna de las voces interfirieron con su trabajo escolar, dándole respuestas incorrectas durante los exámenes. Algunas hicieron comentarios emotivos acerca de sus amigos, amigas o familia, mientras que otras hicieron tanto ruido que no les permitían concentrase. Las voces más perturbadoras molestan a los niños y niñas diciéndoles que van a morir o que sus familiares serán dañados si no obedecen. Al mismo tiempo que la investigación del equipo encuentra que la mayoría de las voces al principio son escalofriantes y antisociales, algunas demostraron ser beneficiosas y, en la mayoría de las ocasiones, temporales. Al final del estudio, el 60% de los niños ya no escuchaban voces –y algunos más han dejado de hacerlo desde entonces– y aquellos y aquellas que seguían escuchándolas, lo hacían con menor frecuencia a la vez que eran menos escalofriantes. Los participantes también parecieron padecer menos problemas en casa y en la escuela. El estudio descubrió que los niños y niñas pueden aprender a sobrellevar las voces mientras que no les tengan miedo. Su actitud hacia las voces, así como hacia sus padres, madres, terapeutas o grupo médico, es clave. En la investigación con adultos y adultas, Romme Y Escher descubrieron que los niños y las niñas pueden racionalizar sus experiencias manteniendo una charla con sus voces. Pueden decirles que se vayan o pueden darle mayor fuerza a voces positivas que también escuchan, que a su vez les pueden ayudar a controlar a las más perturbadoras, pero la clave es ayudarles a entender qué fue lo que provocó las voces. Gran parte de los niños y niñas que participaron en el estudio son típicamente adolescentes. Wendy, de Amsterdam, es una gran fan del grupo de chicos A1. Sentada en el salón de su apartamento es difícil imaginar cómo alguien puede considerarla una enferma mental. Pero las voces que escucha son muy controladoras y perturbadoras. «Al principio sólo había una voz malvada,ni hombre ni mujer», recuerda la chica de dieciséis años. «Me ordenaba que realizara unas cosas o me decía que no podía hacer otras. Sí había un concurso en la televisión, me decía que tenía que sacar por lo menos 10 respuestas correctas o me asustaría con esqueletos. Tenía miedo de estar en mi habitación por las noches, cuando la voz era más fuerte». Se envió a Wendy a un psicólogo que le decía que visualizará un halo de luz alrededor de su cabeza para mantener las voces a raya. También recibió medicación para reducir la ansiedad y que le ayudara a dormir. El psicólogo le ayudo a darse cuenta que las voces aparecían después de una serie de eventos molestos: su madre sufrió un ataque al corazón, su padre perdió su trabajo, su abuela murió y tres chicas comenzaron a acosarla en la escuela. Escher cree que oír voces es, más que una anormalidad, una variación de la norma, como ser zurdo. «Algunas personas consideran que escuchar voces es una maldición pero otras lo ven como un don, algo que les hace especiales». Julie Downs, coordinadora voluntaria en el UK Hearing Voices Network, dice que los descubrimientos tranquilizarían bastante a las madres y padres. «Este estudio muestra el pronóstico para los niños y niñas es bueno, y que estos pueden llevar una vida normal incluso cuando continúan escuchando voces. Hemos tenido más de 400 llamadas de padres, madres y profesionales en los pasados cuatro años, la mayoría preocupados sobre si los niños y las niñas pueden ser etiquetados y etiquetadas como enfermos mentales. Mind, una institución benéfica dedicada a la salud mental, sostiene que el estudio muestra que con el acercamiento terapéutico correcto, la medicación que se usa con el fin de suprimir las voces no es la única respuesta y que es necesario llevar a la práctica técnicas exitosas identificadas a lo largo de esta investigación, para que las personas que escuchan voces se beneficien del tratamiento más amplio y las ventajas de estos avances. La explicación de la Escucha de voces La escucha de voces no es fácil de definir. Cuando esto ocurre, las «voces» son «sentidas» o «vistas» por el oyente de manera distinta. La «voz» o «voces» pueden ser un susurro, murmullo, ruidos extraños, o discursos simples. Pueden escucharse de forma alienígena, pueden ser masculinas, femeninas o una mezcla: muy a menudo las personas no pueden distinguir el sexo de las voces. Algunas voces parecen provenir de un bebe o un niño o niña, otras de personas adultas o personas mayores; a veces las voces, pueden ser más difíciles de describir, pueden ser cómo robots .Para quienes las escuchan, las voces pueden tener un tono similar a personas que conocen o que conocieron. Algunas veces esas voces dicen cosas buenas o amables, incluso cosas inteligentes, y otra veces cosas malas: maldicen o hacen comentarios despectivos hacían quien las oye. Las voces incluso pueden ordenarle a quien las escucha que haga cosas que no quiere hacer.. A menudo estas voces aparecen cuando a la persona está realizando alguna acción, o cuando está hablando, o bien sólo pensando. La descripción de los escuchadores de voces de sus propias voces normalmente reflejan sus experiencias individuales con las voces. No es sorprendente que muchas personas encuentren difícil describir su experiencia a quienes no oyen las voces. En términos médicos las voces se clasifican generalmente en tres formas diferentes: -Voces que dicen lo que piensas en alto. -Las voces que, en grupos de dos o tres, discuten acerca de uno mismo o de otras personas. -Una sola voz que habla constantemente acerca de uno y/o sus acciones, o bien de otras personas y/o de sus acciones, mientras suceden indicando qué hacer (Leudas & Thomas, 2000). También hay voces que pueden repetir palabras o frases constantemente. Esas voces parecen provenir de alrededor o del mismo interior de las cabezas de la gente. Para un número de personas las voces pueden venir de la televisión o radio, del trafico, de pájaros u otros animales, del crujido de las hojas o el ruido generado por maquinas. Escuchar como quienes oyen voces describen sus experiencias sugiere que las voces pueden aparecer en diferentes formas y no siempre de acuerdo con las categorías medicas. ¿Escuchar voces significa que sufrimos una enfermedad mental? La mayoría de las personas piensan que sólo los enfermos y enfermas mentales escuchan voces. La verdad es que sólo una proporción de las personas que escuchan voces sufren enfermedades mentales. Por ejemplo algunas de las personas que consumen cierto tipo de drogas o que han tenido una historia de abuso de alcohol también pueden escuchar voces. También hay personas que escuchan voces que no tienen historial de enfermedad ni toman drogas o alcohol. En algunos casos algunos, ciertos tipos de enfermedades o el envejecimiento pueden ocasionar la escucha de voces (Tien, 1999). Naturalmente, se suele relacionar la escucha de voces con enfermedad mental, lo que por principio general implica que algunas personas sean reacias a hablar sobre sus voces incluso con personas cercanas a ellas. A parte. Las voces a menudo comienzan después de un trauma severo, en un momento de sufrimiento extremo cuando la realidad es demasiado dura como para soportarla. En este momento frecuentemente se escuchan voces agresivas y negativas, la gente está asustada y confundida. Las voces a veces causan tanto caos o requieren tanta atención que interfieren seriamente en la vida de las personas. Estas son incapaces de seguir con sus actividades diarias y sus relaciones. En este momento las personas necesitan consuelo y tratamiento para su ansiedad. Cuando la ansiedad y confusión inicial se han reducido o suspendido temporalmente es posible concentrarse en organizar las voces y la relación de quienes las escuchan con ellas. En esta etapa se presta especial atención a cuestiones tales como: Un análisis del propio escuchador del posible significado de las voces teniendo en cuenta tanto el pasado como el presente. Esto se puede hace a través de una investigación de la historia de quien la escucha. El significado de las voces en la vida diaria de la persona. La influencia de la actitud de la familia hacia las voces. Los síntomas que acompañan de disociación o represión emocional. Las circunstancias particulares en las que se escuchan las voces. Lo que tienen que decir, la naturaleza de cualquier detonante y percepciones que acompañan. Se presta atención a la posición social de la persona, su grado de dependencia. A la necesidad de provisiones sociales. A las oportunidades disponibles para desarrollar y presentar una identidad completa como alguien que escucha voces.
Datos archivados del Taringa! original
10puntos
128visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

S
Usuario
Puntos0
Posts8
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.