
Para algunos no son más que animales extraños de los cuales aún no se ha descubierto algo verídico, pues estos seres están ligados a la mitología y la ficción; especies extrañas pero reales que son producto de genomas modificados que resultan en algún ser vivo, pero al no ser clasificados en alguna especie, se les otorga el nombre de monstruo.

La criptozoología, aún denominada pseudociencia, intenta explicar a los “animales ocultos o críptidos” cuya existencia no ha sido probada, y tiene como principal objetivo recaudar información que amplíe el conocimiento de estos seres para poder desmitificarlos. Criaturas como “Pie Grande” o “El monstruo del lago Ness” son estudiados desde una perspectiva criptológica y arqueológica para desarrollar un entendimiento menos místico y más científico.
A pesar de tener muchos años y distintos adeptos, la criptozoología poco ha podido hacer para otorgar pruebas constantes de la veracidad de los monstruos y, mucho menos, de ser tomada en cuenta por la zoología y catalogarlos dentro de alguna especie animal específica.

Existan o no, muchas de las historias, mitos y culturas de diversos países se conforman gracias a la abundancia de seres mitológicos, y aunque algunos son identificables en distintas partes del mundo como las sirenas, hay otros que poseen características singulares de un país latinoamericano, como el chupacabras.
En cada viaje, dentro y fuera del país, podremos conocer, si nos lo proponemos, a un ser o monstruo característico del lugar, incluyendo historias y anécdotas, reales o no, que te pondrán los pelos de punta. Por lo que te presentamos los monstruos más extraños, siniestros y el país en el que nacieron.

El monstruo Negro (Argentina)
En las comunidades aledañas a la ciudad de Buenos Aires, hubo durante muchos años avistamientos extraños mencionados por los residentes. Criaturas pequeñas, de menos de un metro de altura, con el cuerpo completamente negro cubierto por una ligera capa de pelo y cabeza grande, fueron vistos caminando por la noche.

Al principio la gente pensaba que se trataban de niños o monos (aunque no fuera un hábitat común para ellos), hasta que algunos los vieron bailando de manera extraña y fumando cigarrillos. A pesar de ser atemorizantes, la gente nunca reportó alguna agresión.
Los monstruos de Cagayan Sulu (Archipiélago, Filipino)
En el centro de la isla de Cagayan Sulu, existe un pueblo que le teme a estos monstruos; la leyenda cuenta que son vampiros alados, desnudos, con la cabeza y el cuerpo sin pelo, los ojos como rendijas y colmillos largos. Emiten un gemido extenso y agudo que se escucha desde lejos.

Es común que se alimenten de cadáveres, pero al ser una población mínima, tienden a atacar a los habitantes. Según los pobladores existen sólo dos maneras de protegerse contra ellos: poseyendo una perla de nuez de coco (algo muy difícil de encontrar) o una daga cuya hoja sea frotada con jugo de lima.

El sombrerudo (Argentina)
En las zonas montañosas al norte de Argentina se encuentra un monstruo catalogado como duende.

Muchos aledaños dicen haber visto a este pequeño ser —mide menos de medio metro de estatura—, siempre lleva un gran sombrero que le cubre el rostro, han escuchado su risa y acostumbra lanzar piedras a las personas; también suele esconderse en el cuenco de un árbol y desaparecer.
Miklo (Argentina)
En la provincia de Catamarca en Argentina, se escucha hablar de un ser mitológico; lo describen como un perro con cabeza humana, pies de gallo y manos de mono.

La leyenda del lugar cuenta que fue un indígena que hizo pacto con el diablo y al no cumplir su promesa, el demonio lo convirtió en monstruo para la eternidad. Ahora, al parecer, vaga por las montañas a gran velocidad e intenta encontrar humanos para vengarse.

Pompero (Brasil)
En Brasil existe un ser muy conocido cuya leyenda cuenta que es un hombre viejo, alto y delgado, con un gran sombrero en el cual trae decenas de aves que cantan.

Según algunos, se dedica a buscar piedras preciosas dentro de las cuevas para luego atraer a los niños y así convertirlos en aves. Muchos afirman haberlo visto y dicen que puede imitar el canto de cualquier pájaro.
Boogeyman (Estados Unidos)
Durante la época de los 80, los residentes de Bardin reportaron en distintas ocasiones el avistamiento de un monstruo enorme, cubierto de pelo y con estructura humanoide que por las noches golpeaba los autos que pasaban por la carretera.

Algunos pensaron que era algún tipo de simio, pero las víctimas aseguraron que no era así, pues su estatura era mucho mayor y atemorizante.
Exmoor (Inglaterra)
En la Inglaterra occidental se cuenta que habita una bestia llamada Exmoor, quienes la han visto la catalogan como un enorme gato negro que persigue liebres por la colina. Un naturalista llamado Trevor Beer se dio a la tarea de buscar a este extraño animal hasta que consiguió fotografiarlo.

Según él, se trata de algún tipo de felino desconocido pero amigable. Incluso, Beer ofrece tours para aquellos que quieran y tengan la suerte de poder divisarlo.

Chaneques (México)
En la ciudad de Veracruz existe un pueblo mítico llamado Catemaco; su fama nació por ser la residencia de personas que practican la magia y la brujería.

Sin embargo, el lugar no sólo es atractivo por esto, ya que su paisaje y fauna es admirable para cualquier turista, quienes a veces son asustados por los lugareños cuando hablan de los chaneques; duendes que, se dice, pasean y juegan en los platanales.
Aunque al parecer son malvados, la gente del lugar no les tiene miedo, pues saben que sólo hacen travesuras inofensivas.
