- Este martes, el matrimonio Trump se disponía a visitar uno de los hoteles más lujosos propiedad de Donald, el Mar-A-Lago Resort. Por supuesto, este recinto es muy exclusivo, y solamente tienen acceso a él los que tienen unas ganancias superiores al resto. Tanto Trump como Melania viajan en un avión privado, lo que es normal para personas de su categoría, pero al bajar de la aeronave sucedió algo que no pasó inadvertido para las cámaras y los asistentes al acontecimiento. Parece ser que el presidente no quiere que se ponga en duda su hombría…
- Todo parecía muy normal: la pareja bajó del avión cogida de la mano, pero unos segundos después Donald decidió que ya era suficiente, por lo que soltó la mano a su esposa. La aparición de los periodistas provocó que Melania intentara dar de nuevo la mano a su esposo, pero para su sorpresa, este solamente se dignó a darle unas simples palmadas. ¿Es posible que Donald Trump no quiera verse como un hombre cariñoso en público? ¿Quiere realmente a su esposa o solamente guarda las apariencias? El misterio continúa…
