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José Francisco de San Martín (Reducción de Yapeyú, Virreinato del Río de la Plata, 25 de febrero de 1778, actual Provincia de Corrientes, Yapeyú, Argentina - Boulogne-sur-Mer, Francia, 17 de agosto de 1850) fue un militar rioplatense cuyas campañas fueron decisivas para las independencias de la Argentina, Chile y el Perú.
Es imposible, en un solo post, contar todo lo que hizo San Martín, desde sus inicios, hasta sus últimos días, así que les dejo un resumen de su biografía.
1778
Es imposible, en un solo post, contar todo lo que hizo San Martín, desde sus inicios, hasta sus últimos días, así que les dejo un resumen de su biografía.
1778
El 25 de febrero nace José Francisco de San Martín en Yapeyú, el menor de cinco hermanos del matrimonio de Don Juan de San Martín y Gregoria Matorras.
1780
El cacique José Gabriel Condorcanqui, bajo el nombre de Túpac Amaru encabeza una rebelión en el Alto Perú contra los abusos del poder español.
1781
Don Juan de San Martín regresa con su familia a Buenos Aires.
1783
La familia San Martín se traslada a España.
1784
La familia San Martín llega a Cádiz. Al poco tiempo se radican en Málaga.
1789
José de San Martín se incorpora como cadete al Regimiento de Infantería de Murcia, en España.
El 14 de julio estalla la Revolución Francesa que pondrá fin a siglos de absolutismo monárquico en Francia. Se pone fin a los privilegios de la nobleza y el clero que no pagaban impuestos y ocupaban los principales cargos en el gobierno. La Revolución se transforma en un ejemplo a imitar para los partidarios de la libertad y la justicia.
1791
Participa por primera vez en un combate, en Orán Norte de África.
Rebelión de los esclavos de Haití.
1793
Tras un intento de fuga, el rey Luis XVI es ejecutado en la guillotina.
1796
Muere su padre en Málaga. Caen los jacobinos y su líder, Robespierre, es ejecutado en la guillotina. La Revolución Francesa se torna más moderada. Comienzan las campañas y el ascenso de Napoleón Bonaparte. Alianza entre el reino de España y la República Francesa contra Gran Bretaña.
1797
Nace en Buenos Aires Remedios de Escalada, futura esposa de San Martín.
John Adams es electo como el segundo presidente de los EEUU.
1804
Napoleón es coronado Emperador.
San Martín se destaca por su valentía y coraje en Cádiz.
1806
Primera invasión inglesa al Río de la Plata al mando de William Carr Beresford.
San Martín participa en numerosos combates en Portugal y Andalucía.
1807
Segunda invasión inglesa al mando de John Whitelocke. Tras la derrota de los ingleses es destituido el virrey Sobremonte y reemplazado por Santiago de Liniers, el primero y único virrey elegido por el pueblo por su notable actuación en la defensa de Buenos Aires.
Napoleón invade Portugal y la corte portuguesa se traslada a Brasil.
1808
Napoleón invade España y obliga a abdicar al rey Carlos IV y a su hijo Fernando VII a favor de su hermano, José Bonaparte. El pueblo español se organiza para resistir la invasión francesa.San Martín participa activamente de la lucha. Se incorpora al Regimiento de Caballería de Borbón y es nombrado Teniente Coronel.
1809
En Buenos Aires un grupo de españoles encabezados por Martín Álzaga intenta derrocar a Liniers acusándolo, por su origen francés, de ser un agente de Napoleón. Liniers derrota la sublevación pero pocos meses después es reemplazado por un nuevo virrey, Baltasar Hidalgo de Cisneros.
En el Alto Perú el pueblo se rebela contra el poder español en las ciudades de Chuquisaca y La Paz.
1810
San Martín se entera de que en su patria se ha producido la Revolución de Mayo y que hay un nuevo gobierno que se propone cambios profundos y decide volver a su patria.
En diciembre, tras la renuncia de Moreno, se forma la Junta Grande, que incorpora diputados del interior.
1811
Vicente López y Planes y Blas Parera crean el Himno Nacional Argentino.
Muere en alta mar Mariano Moreno.
San Martín solicita y obtiene el retiro del ejército español. Parte hacia Londres y desde allí se embarca hacia Buenos Aires. Cae la Junta Grande y se constituye el Primer Triunvirato integrado por Juan José Paso, Feliciano Chiclana y Manuel de Sarratea. Su secretario es Bernardino Rivadavia.
1812
San Martín llega a Buenos Aires junto a otros 17 militares americanos que habían militado en el ejército español. El 16 de marzo el Triunvirato le concede el grado de Teniente Coronel de Caballería. Crea el Regimiento de Granaderos a Caballo.
Funda junto a Carlos María de Alvear la Logia Lautaro, una organización secreta que se proponía luchar por la libertad de América. Contrae matrimonio con Remedios de Escalada.
Participa en el derrocamiento del Primer Triunvirato por considerarlo impopular y centralista. Esto lo enfrentará de por vida con Rivadavia.
1813
El 3 de febrero se produce la victoria de San Lorenzo, bautismo de fuego de los granaderos.
El 3 de diciembre se lo nombra Jefe del Ejército del Norte en reemplazo del General Belgrano derrotado en Vilcapugio y Ayohuma.
Se reúne en Buenos Aires la Asamblea General Constituyente para dictar una constitución y declarar la Independencia. Estos objetivos no se logran pero la Asamblea logra aprobar los símbolos patrios, abolir los títulos de nobleza, el trabajo forzado de los indios, la destrucción de los instrumentos de tortura y la libertad de los esclavos nacidos a partir de ese año.
El 28 de marzo fallece en España su madre, Gregoria Matorras.
1814
Tras la derrota de Napoleón, Fernando VII vuelve al trono español y se propone recuperar las colonias americanas.
San martín se reúne con Belgrano en la Posta de Yatasto (Salta) y se hace cargo del Ejército del Norte.
Concentra las tropas en Tucumán y encarga la defensa de la frontera Norte a Martín Miguel de Güemes a quien nombra Teniente Coronel. En mayo se deteriora su salud y se retira a Córdoba en compañía de su amigo Tomás Guido a recuperarse y preparar su plan continental: liberar a Chile y de allí embarcarse hacia el Perú y terminar con el poder realista en Lima (Perú).
En Buenos Aires, la Asamblea, dirigida por Alvear crea un poder ejecutivo unipersonal: el Directorio y es designado como primer director Gervasio Posadas, tío de Alvear, que nombra a San Martín como gobernador de Cuyo.
1815
Alvear, nombrado Director Supremo, ofrece a Inglaterra el protectorado sobre la Provincias Unidas del Río de la Plata. Todo el país se opone y se sublevan los ejércitos contra el Director que debe renunciar. San Martín rompe con Alvear y la Logia se divide entre los partidarios de uno y otro.
Napoleón es derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo.
1816
San Martín gobierna Cuyo fomentando la educación, la industria y la agricultura. Crea un sistema impositivo equitativo para que pagaran más los que más tenían.
El 24 de marzo se reúne el Congreso en Tucumán. San Martín, preocupado por la demora en sancionar la independencia dirige una carta al diputado por Cuyo, Godoy Cruz. El 9 de julio, finalmente, el Congreso declara la Independencia.
San Martín se entrevista en Córdoba con Juan Martín de Pueyrredón, nuevo Director Supremo, para solicitarle su apoyo para su plan continental. Es nombrado General en Jefe del Ejército de los Andes.
El 24 de agosto nace en Mendoza Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada.
El Ejército de los Andes se instala en el campamento militar del Plumerillo.
1817
El 18 de enero el Ejército de los Andes inicia el cruce de la cordillera.
El 12 de febrero San Martín y su ejército, ya en Chile, derrotan a los realistas en Chacabuco.
Dos días después San Martín entra en Santiago.
El 18 de marzo parte hacia Buenos Aires en busca de ayuda para proseguir su campaña.
1818
El 12 de febrero se proclama en Santiago la Independencia de Chile. La derrota sufrida en Cancha Rayada es superada ampliamente por el triunfo de Maipú el 5 de abril que consolida la independencia chilena.
1819
San Martín desobedece la orden del Directorio de abandonar su campaña libertadora para reprimir a los federales del Litoral.
1820
El 1º de febrero las tropas federales de Estanislao López y Francisco Ramírez derrotan en Cepeda a las fuerzas del Directorio. Desaparece la autoridad nacional y cada provincia se maneja por su cuenta.
San Martín renuncia a su cargo de jefe del Ejército de los Andes, pero es confirmado por sus propios compañeros con la firma del Acta de Rancagua. Es designado general en jefe de la Expedición al Perú.
El 20 de agosto zarpa la flota libertadora hacia Lima. El 12 de septiembre San Martín desembarca en el puerto peruano de Pisco.
1821
El 12 de julio entra con sus tropas en Lima y proclama la Independencia del Perú.
Es designado Protector del Perú.
El 28 de agosto suprime la esclavitud y la mita y crea la Biblioteca del Perú.
En Buenos Aires gobierna Martín Rodríguez con Rivadavia como Ministro de Gobierno.
1822
Bolívar incorpora Ecuador a la Gran Colombia.
El 26 y 27 de julio se entrevistan los dos libertadores en Guayaquil. San Martín deja a Bolívar la conducción de la guerra y vuelve a Lima. Renuncia a todos los cargos y se dirige a Chile.
Los EE.UU. reconocen la independencia argentina.
1823
Deja Chile y se traslada a Mendoza instalándose en su chacra de Los Barriales. El gobierno porteño, a través de Rivadavia, le niega el permiso para trasladarse a Buenos Aires y encontrarse con su familia.
El 3 de agosto muere su esposa, Remedios de Escalada, a los 25 años.
El 4 de diciembre San Martín llega a Buenos Aires.
1824
El 10 de febrero se embarca rumbo a Europa junto a su hija Mercedes.
El 23 de abril llega a Francia donde le niegan la visa. Deberá seguir viaje rumbo a Inglaterra.
El 9 de diciembre el General Sucre gana la última y definitiva batalla por la independencia americana: Ayacucho.
En Buenos Aires se reúne un nuevo Congreso Nacional bajo la influencia de Rivadavia.
1825
Escribe las máximas para su hija que por entonces estudiaba en Londres.
1826
El Congreso reunido en Buenos Aires nombró a Rivadavia presidente de las Provincias Unidas y dicta una Constitución Unitaria, Aristocrática y Centralista que desata la oposición de todo el interior.
1827
Fracasa la experiencia unitaria de Rivadavia y es designado el federal Manuel Dorrego como gobernador de Buenos Aires.
1828
El general Lavalle da un golpe de estado contra Dorrego y lo fusila a mediados de diciembre.
1829
El 6 de febrero llega San Martín a Buenos Aires y al enterarse del fusilamiento de Dorrego decide no desembarcar y se instala por tres meses en Montevideo.
El 8 de diciembre Rosas es designado gobernador de Buenos Aires.
1830
San Martín y su hija se instalan en Francia. El 17 de diciembre muere en Santa Marta (Colombia) el libertador Simón Bolívar. En casi toda Europa estallan revoluciones liberales contra el absolutismo monárquico.
1832
El 13 de diciembre su hija Mercedes se casa con el médico de la familia, Mariano Balcarce.
1838
Francia bloquea el puerto de Buenos Aires. El 5 de agosto, en una carta, San Martín le ofrece a Rosas sus servicios militares. Rosas le agradece el gesto y le pide que haga gestiones diplomáticas.
1839
Rosas nombra a San Martín ministro plenipotenciario de la Confederación Argentina ante la República del Perú.
1843
Juan Bautista Alberdi visita en Francia San Martín e intercambian ideas sobre la realidad argentina.
1845
Bloqueo anglo-francés al puerto de Buenos Aires. San Martín lo condena y vuelve a ofrecer sus servicios.
1846
San Martín le escribe a Rosas felicitándolo por el coraje demostrado por sus tropas en el combate de la Vuelta de Obligado contra las tropas anglo-francesas.
1848
Estalla en Francia el intento revolucionario de la Comuna de París contra la miseria y las malas condiciones de vida de los obreros. San Martín se traslada a Boulogne-Sur-Mer.
1850
El 17 de agosto muere en su casa a las 15 horas. En su testamento establece la donación de su sable a Juan Manuel de Rosas.
1880
El presidente Nicolás Avellaneda logra el traslado de sus restos a la Catedral de Buenos Aires.
En un país en el que se conmemoran las muertes y no los nacimientos, y aun esas fechas se corren según el calendario turístico, es probable que pase bastante desapercibido que hoy, 25 de febrero, se cumple un nuevo aniversario del nacimiento del libertador, don José de San Martín.
Como grande que era, nunca buscó el bronce, pero sí la única forma de inmortalidad fehacientemente comprobada que es el recuerdo. Terminaba no pocas de sus cartas con la contundente frase: “Cuando no existamos, nos harán justicia”. Hay mucho de nostalgia en sus textos, de conciencia de no reconocimiento, de hacer lo correcto en una soledad que se empeñaba en acompañarlo y que compartía con su compañero Belgrano, quien le escribía poco antes de encontrarlo en la posta de Yatasto: “Mi querido amigo y compañero: Mi corazón toma nuevo aliento cada instante que pienso que usted se me acerca; porque estoy firmemente persuadido de que usted salvará a la patria y podrá el ejército tomar un diferente aspecto: soy solo, esto es hablar con claridad y confianza; no tengo ni he tenido quien me ayude. En fin, mi amigo, espero en usted compañero que me ilustre, que me ayude y conozca la pureza de mis intenciones, que Dios sabe que no se dirigen ni se han dirigido más que al bien general de la patria y a sacar a nuestros paisanos de la esclavitud en que vivían”.
Se negó permanentemente a participar en nuestra larga guerra civil y le escribía al Protector de los Pueblos Libres, José Gervasio Artigas el 13 de marzo de 1816. “Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieren atacar nuestra libertad. No tengo más pretensiones que la felicidad de la patria”.
Antes de emprender aquella memorable epopeya del cruce de una de las cordilleras más altas del mundo, hizo jurar a sus soldados el “Código de honor del Ejército de los Andes”, que no dejaba lugar a dudas sobre a qué tipo de militar quería legarle San Martín a la patria.“La patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes, ni le da armas para que cometa la bajeza de abusar de estas ventajas ofendiendo a los ciudadanos con cuyos sacrificios se sostiene. La tropa debe ser tanto más virtuosa y honesta, cuanto es creada para conservar el orden, afianzar el poder de las leyes y dar fuerza al gobierno para ejecutarlas y hacerse respetar de los malvados, que serían más insolentes con el mal ejemplo de los militares. La Patria no es abrigadora de crímenes".
A diferencia de los generales genocidas de la última dictadura militar que quemaban libros y destruían bibliotecas mientras se decían imbuidos del “espíritu sanmartiniano”, el portador legítimo de aquel espíritu, el verdadero San Martín, era un gran lector en francés, latín e inglés, y a todas partes trasladaba su biblioteca personal. Trataba por todos los medios de fomentar la lectura entre sus soldados y entre los habitantes de los pueblos que iba liberando. Cuentan que en los fogones del cruce les leía a los analfabetos fragmentos de obras clásicas con las correspondientes explicaciones.
En cada ciudad liberada fundaba una biblioteca y en su primer testamento de 1818 decidió destinar sus libros para la futura Biblioteca de Mendoza. Creó la biblioteca de Santiago de Chile, donando para ello los 10.000 pesos que el cabildo de Santiago le había entregado como premio por la victoria de Chacabuco. En aquella ocasión dijo el libertador: “Las bibliotecas, destinadas a la educación universal, son más poderosas que nuestros ejércitos para sostener la independencia”.
Parte de su biblioteca personal fue donada a la Biblioteca Nacional de Lima. Fue entonces cuando señaló: “Los días de estreno de los establecimientos de ilustración son tan luctuosos para los tiranos como plausibles a los amantes de la libertad. Ellos establecen en el mundo literario las épocas de los progresos del espíritu, a los que se debe en la mayor parte la conservación de los derechos de los pueblos. La Biblioteca Nacional es una de las obras emprendidas que prometen más ventajas a la causa americana. Todo hombre que desee saber, puede instruirse gratuitamente en cuanto ramo y materia le convenga”.
San Martín era un claro defensor de la división de poderes y conocía el valor central que ocupa el poder judicial en un Estado. En el Reglamento de los Tribunales del Perú, quedó expresada una vez más la categórica convicción sanmartiniana: "La imparcial administración de justicia es el cumplimiento de los principales pactos que los hombres forman al entrar en sociedad. Ella es la vida del cuerpo político, que desfallece apenas asume el síntoma de alguna pasión, y queda exánime luego que, en vez de aplicar los jueces la ley, y de hablar como sacerdotes de ella, la invocan para prostituir impunemente su carácter. El que la dicta y el que la ejecuta pueden ciertamente hacer grandes abusos, mas ninguno de los tres poderes que presiden la organización social es capaz de causar el número de miserias con que los encargados de la autoridad judicial afligen a los pueblos cuando frustran el objeto de su institución".
Partió hacia Europa perseguido por los rivadavianos y sólo quiso volver cuando gobernaba su compañero del ejército de los Andes, Manuel Dorrego, y ofrecer sus servicios a la patria que estaba en guerra con el Brasil. Al llegar al puerto se enteró de la desgraciada noticia el asesinato de Dorrego por Lavalle. No quiso desembarcar, pero no se privó de opinar en una carta dirigida a su amigo O’Higgins: “los autores del movimiento del 1° de diciembre son Rivadavia y sus satélites, y a usted le consta los inmensos males que estos hombres han hecho, no solamente a este país, sino al resto de América, con su conducta infernal. Si mi alma fuese tan despreciable como las suyas, yo aprovecharía esta ocasión para vengarme de las persecuciones que mi honor ha sufrido de estos hombres, pero es necesario enseñarles la diferencia que hay entre un hombre honrado y uno malvado”.
Volvió a Francia donde años más tarde lo visitaría Sarmiento dejando una notable semblanza de aquella entrevista: “No lejos de la margen del Sena, vive olvidado don José de San Martín, el primero y el más noble de los emigrados... Me recibió el buen viejo sin aquella reserva que pone de ordinario para con los americanos, en sus palabras, cuando se trata de América. Hay en el corazón de este hombre una llaga profunda que oculta a las miradas extrañas...Ha esperado sin murmurar cerca de treinta años la justicia de aquella posteridad a quien apelaba en sus últimos momentos de vida política”.
El general estaba cansado y enfermo. Tanta ingratitud, tanta melancolía, tanto extrañar a su patria, a su querida Mendoza habían hecho mella en el invencible. Sufría asma, reuma y úlceras y se había quedado ciego. Se fue dejando morir en silencio, no quería molestar.
SUS MEJORES FRASES
MÁXIMAS A SU HIJA
SAN MARTÍN, GRACIAS POR TANTO. PERDÓN POR TAN POCO.
Los hombres no viven de ilusiones sino de hechos
Hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil que están callados
Los soldados de la patria no conocen el lujo, sino la gloria
Mi sable nunca saldrá de la vaina por opiniones políticas
Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje
Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos
Cuando la patria esta en peligro, todo esta permitido, excepto, no defenderla
Mi juventud fue sacrificada al servicio de los españoles mi edad mediana al de la patria, creo que me he ganado mi vejez
El hombre bajo todo gobierno será el mismo, es decir, con las mismas pasiones y debilidades
Buscaré en el retiro el seno de la paz, y en cada día que abrace a un viejo soldado del Ejército Libertador, recibiré la más dulce recompensa de todos mis trabajos.
Seamos libres, qué lo demás no importa nada.
MÁXIMAS A SU HIJA
PELÍCULAS
"El Santo de la Espada" (1970)
"Revolución:El Cruce de los Andes" (2010)
"El Santo de la Espada" (1970)
"Revolución:El Cruce de los Andes" (2010)
SAN MARTÍN, GRACIAS POR TANTO. PERDÓN POR TAN POCO.