Lo que a veces hacen las personas para ofender y maltratar a los animales, son cosas que nunca otras personas podrían imaginar, o incluso cosas que no está bien que se le hagan a nada ni a nadie. Pues, así como existen este tipo de personas, no es mentira que existen otras que tienen como meta hacer todo lo contrario, incluso hay personas que viven para eso, para llenar de amor a los animales.
Y es que a veces parece que perdemos ese poquito de raciocinio que tenemos, o que incluso se nos va el sentido común, y entonces empezamos actuar como si fuésemos únicos en el mundo, de manera muy egoísta, y con esto no me refiero a simplemente a una persona en particular, sino a los seres humanos como especie.
En ese sentido, no es tarde para que recordemos que solo somos una especie más en esta maravillosa creación de Dios, y que al igual que el resto de las especies creadas, tenemos derecho a disfrutar y a vivir en este espacio. Por tal motivo, olvidémonos de que somos los poderosos, y aprendamos a respetar a las plantas y a los animales también.
Ya basta de maltrato a los animales, y de hacer con ellos lo que nos da la gana simplemente porque son más indefensos que nosotros. No podemos manipularlos y tratarlos como objetos, los cuales botamos, agarramos, movemos, les cortamos el pelaje, le quitamos la cola, pues no.
Sin llegar a ser tan extremista como preguntarnos si acaso les gustaría estar así (como el animal), más sensato está en pesar de manera más directa sobre el daño que le podamos ocasionar, en las enfermedades que le podemos inducir, y en lo que es realmente un problema para un ser vivo que no está causándote molestia alguna.
No hace falta ser extremista, ni nada de eso; pero si los invitamos a ser más responsable. Esto lo hablamos por la controversial respuesta que han tenido las personas en las redes sociales tras ver la “indignante” conducta de un hombre quien pintó a su perro con los colores de la bandera de su país.
El fanático se llama Fernando Villanueva y pintó a su perro con fin de “mostrar su nacionalismo” durante los partidos de futbol de la Copa América. Las principales quejas se debían a lo toxico y corrosivo que es la pintura, y con ello las posibles y lamentables lesiones, incluyendo ulceras en la piel, que puede llegar a tener el perrito.