Buenas taringueros, hace rato que no aparecía por acá, y es por el hecho de que no encontraba un tema informático para el cual no hubiera solución coherente en la web.
Pero anoche me tocó toparme con algo para lo cual he visto soluciones que llamaría como mínimo...desesperadas, y que ponen en riesgo el hardware de una notebook.
Se trata del modelo de Samsung NP270E5E.
Y el problema que se me planteó es el siguiente.
El cliente que me la trajo, quiso actualizar el Windows 8 original a Windows 8.1 desde la tienda, lo cual es absolutamente normal.
El problema es que al llegar al final de la instalación, Windows entró en un loop de pantallas azules, sin que existiese la posibilidad de reparación alguna. ¿Por qué? Porque esta maquinita viene configurada, como tantas otras, de fábrica, con el esquema UEFI y el Secure Boot de Microsoft activado por defecto.
Lo cual impide ejecutar ninguna utilidad externa, llámese CD o pendrive de recuperación.
Tampoco permite habilitar ninguna tecla para ingresar en modo seguro, cambiar las opciones de inicio, etc.
Leí soluciones de toda clase: desde sacar el disco rígido, y colocarlo con la notebook en marcha, hasta puenteos de pines para blanquear la BIOS/EFI de la notebook.
La cuestión es que no importa cuantas veces sacaras el disco rígido, o lo colocaras, o pusieras pendrives o cds de instalación de Windows 8, la máquina no detectaba nada de eso.
El "Recovery" no funciona con el disco rígido colocado, porque no nos habilita la tecla F4 que es la que permitiría hacerlo (perdiendo todos nuestros datos, claro, aunque eso se puede salvar colocando el disco como esclavo en otra pc y extrayendo los datos).
La cuestión es que ya desesperado y bien entrada la madrugada, copa en mano, me senté a pensar el por qué de que la máquina no detectara ninguna unidad externa.
El razonamiento más básico me llevó a pensar que ninguna de estas unidades estaba creada respetando el sistema GPT (en contraposición al MBR tradicional) que seguramente era la forma en que estaba guardada la configuración UEFI de esta máquina.
Quiero aclarar que antes de esto, ya la había desarmado, le había sacado la batería para hacer un CLEAR CMOS, y nada había funcionado.
Así que la solución fue cayendo por si sola: crear un medio de instalación que respete el esquema GUIDE PARTITION TABLE (GPT) que es el que normalmente utilizan los fabricantes cuando instalan Windows con UEFI y Secure Boot habilitado.
La utilidad para hacerlo es RUFUS, un pequeño programa que nos permite "quemar" una ISO de Windows 8 en un pendrive bajo el esquema GPT, que sí será detectado por la notebook, y permitirá cambiar las opciones de arranque, y sacarnos de encima de una vez por todas al odioso Secure Boot.
Pero anoche me tocó toparme con algo para lo cual he visto soluciones que llamaría como mínimo...desesperadas, y que ponen en riesgo el hardware de una notebook.
Se trata del modelo de Samsung NP270E5E.
Y el problema que se me planteó es el siguiente.
El cliente que me la trajo, quiso actualizar el Windows 8 original a Windows 8.1 desde la tienda, lo cual es absolutamente normal.
El problema es que al llegar al final de la instalación, Windows entró en un loop de pantallas azules, sin que existiese la posibilidad de reparación alguna. ¿Por qué? Porque esta maquinita viene configurada, como tantas otras, de fábrica, con el esquema UEFI y el Secure Boot de Microsoft activado por defecto.
Lo cual impide ejecutar ninguna utilidad externa, llámese CD o pendrive de recuperación.
Tampoco permite habilitar ninguna tecla para ingresar en modo seguro, cambiar las opciones de inicio, etc.
Leí soluciones de toda clase: desde sacar el disco rígido, y colocarlo con la notebook en marcha, hasta puenteos de pines para blanquear la BIOS/EFI de la notebook.
La cuestión es que no importa cuantas veces sacaras el disco rígido, o lo colocaras, o pusieras pendrives o cds de instalación de Windows 8, la máquina no detectaba nada de eso.
El "Recovery" no funciona con el disco rígido colocado, porque no nos habilita la tecla F4 que es la que permitiría hacerlo (perdiendo todos nuestros datos, claro, aunque eso se puede salvar colocando el disco como esclavo en otra pc y extrayendo los datos).
La cuestión es que ya desesperado y bien entrada la madrugada, copa en mano, me senté a pensar el por qué de que la máquina no detectara ninguna unidad externa.
El razonamiento más básico me llevó a pensar que ninguna de estas unidades estaba creada respetando el sistema GPT (en contraposición al MBR tradicional) que seguramente era la forma en que estaba guardada la configuración UEFI de esta máquina.
Quiero aclarar que antes de esto, ya la había desarmado, le había sacado la batería para hacer un CLEAR CMOS, y nada había funcionado.
Así que la solución fue cayendo por si sola: crear un medio de instalación que respete el esquema GUIDE PARTITION TABLE (GPT) que es el que normalmente utilizan los fabricantes cuando instalan Windows con UEFI y Secure Boot habilitado.
La utilidad para hacerlo es RUFUS, un pequeño programa que nos permite "quemar" una ISO de Windows 8 en un pendrive bajo el esquema GPT, que sí será detectado por la notebook, y permitirá cambiar las opciones de arranque, y sacarnos de encima de una vez por todas al odioso Secure Boot.