1) Las feministas odian a los hombres
No, no nos odian, al contrario. Y, aparte de no odiarnos, nos necesitan. ¿Por qué? Porque el feminismo es una experiencia colectiva y, como tal, necesitan que los varones nos incolucremos en esta lucha para generar grandes cambios. Además, es muy simple: el feminismo busca la igualdad de género. Y una postura política que brega por la igualdad, de ninguna manera podrían postular el odio hacia las personas con las que se quiere compartir esa igualdad. Fácil.
2) Las feministas odian el color rosa y no se pintan los labios
Como cualquier persona en el mundo, ellas pueden odiar el color rosa o no, pueden pintarse los labios o no. Aunque muchos no quieran creerlo, las (y los) feministas son personas y, como tales, a algunas les gustará hacerlo y a otras no. El feminismo se trata, entre otras cosas, de darles autonomía sobre sus cuerpos y sobre sus elecciones, no de limitárselas y, por eso, cada una puede elegir lo que le parece mejor para sí misma.
3) El feminismo ya no tiene nada por qué pelear
Este es un mito muy peligroso porque genera la idea de que la igualdad de género ya llegó. Pero sólo porque muchas personas no se den cuenta de lo mal que estamos todavía. Sólo por nombrar un par de cuestiones todavía no resueltas: el aborto sigue siendo ilegal en muchos países; el secuestro de mujeres para explotación sexual es algo que pasa ahora y va a seguir pasando, a la vuelta de tu casa; la violencia machista contra las mujeres y viceversa es problema grave, real y urgente; y podríamos seguir todo el día. Así que sí, el feminismo todavía tiene mucho por qué pelear.
4) Las feministas están locas o son “feminazis”
Loca, boluda, histérica, feminazi, hormonal. Todas estas son palabras con las que se quiere asociar no sólo a las feministas sino a las mujeres en general. ¿Por qué? Porque es otra manera de silenciarlas a ellas y a sus actos. Ligarnos con estas palabras refuerza la idea patriarcal de que las mujeres deben estar calladas y molestar poco. Por eso, cuando una mujer se queja o levanta la voz es más fácil tildarla de exagerada, loca u “hormonal” que de verdad escuchar sus reclamos.
5) El feminismo es lo contrario del machismo
No papu, estás equivocado. El feminismo es una teoría de la igualdad y el machismo una teoría de la inferioridad. El feminismo propugna que mujeres y varones somos iguales en derechos y libertades; y busca que todos tomemos conciencia de las discriminaciones que sufren las mujeres sólo por ser mujeres, y podamos organizarnos para acabar con ellas. El machismo, sin embargo, consiste en la discriminación basada en la creencia de que los hombres son superiores a las mujeres.
6) El feminismo es sólo una cuestión de mujeres
Como dije antes, el feminismo es una experiencia colectiva, y eso incluye en su movimiento a todas aquellas personas que quieran luchar por la igualdad de género. Así que sí, los varones también pueden ser feministas. Si no lo creés mirá a todos estos actores que hace rato que se nombraron feministas (psst, incluye a Ryan Gosling y Jon Hamm).
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