Un día Deena Shoemaker estaba acomodando su armario y, ordenando su ropa, se dio cuenta de lo mucho que difieren las tallas de todos sus pantalones. Se los probó y descubrió que los pantalones talla 6 le quedan igual de bien como los pantalones de tallas 8 y 12.
“Recordé mi trabajo con niñas adolescentes durante 6 años. La mayoría de ellas se la pasaban hablando de dietas y maneras de bajar de peso. Yo las convencía de que siguieran comiendo, las atrapaba cuando intentaban provocarse vómitos para deshacerse de lo que habían comido.
Pero hoy todo cayó en su lugar. Permíteme explicarlo: no es ningún secreto que a las modelos y a las actrices las retocan en Photoshop antes de publicar sus fotos en las portadas de las revistas. Y con esto forman una noción errónea acerca de cómo debe lucir el cuerpo femenino perfecto.
¿Pero qué puedo hacer cuando una adolescente de 9-16 años ve que entra en la categoría “talla grande”? Explicarle a una niña cómo retocan las fotos de las modelos es una cosa, pero ¿cómo convencerla de que la talla de ropa en las etiquetas también son mentiras? ¿Cómo convencerla de que no salte sus comidas durante el siguiente mes solo porque su talla “no es perfecta“?”
Entonces Deena subió este collage en Facebook para mostrar lo mucho que nos engañan los números en las etiquetas de la ropa.
Su esperanza era que algunas de las chicas con las que había trabajado en el pasado vieran ese post. Pero el resultado superó todas sus expectativas: más de 57.000 personas compartieron su publicación.
"Lo más importante que puede hacer la sociedad para cambiar la tendencia insana a ser muy delgados es tomar en cuenta su salud, no las tallas, y recordar que estas dos cosas no siempre están conectadas.
Sin importar si eres talla 6 o 12, estos parámetros no definen tu belleza. No dejes que la sociedad te diga cómo debes ser. Eres hermosa tal y como eres", dice Deena, y estamos totalmente de acuerdo con ella.