
Durante el año pasado, unas 100 mil personas han muerto, solamente en el sudeste asiático, víctimas de una niebla tóxica que se genera a raíz de los gigantescos incendios forestales, según los cálculos de un estudio científico de las universidades estadounidenses de Harvard y Columbia.
La investigación detalla que a causa de incendios forestales que se prolongaron durante meses, en Indonesia han muerto 91.600 personas, en Malasia 6.500 y en Singapur 2.200. Además, otras 500 mil personas han sufrido daños en el tracto respiratorio y existen 150 millones de habitantes de la región que todavía corren serios riesgos de enfermar.
"Si nada cambia, esta ' niebla asesina' seguirá teniendo un efecto terrible, año tras año", señaló en un comunicado de prensa Yuyun Indradi, de Greenpeace en Indonesia . Los activistas medioambientales han exigido al gobierno y al sector industrial de Indonesia que adopten urgentes medidas para contrarrestar la tala indiscriminada de bosques y el drenaje de cuencas para el riego de plantaciones.