De la anorexia a ser luchadora de artes marciales mixtas. Mira su transformación
Hay personas que definitivamente pasan por una transformación increíble, como Fiona Chrystall, una joven que debido a sus malos hábitos alimenticios llegó a padecer de una terrible anorexia, la cual casi la lleva a la muerte. En algunas ocasiones la joven comía un par de galletas al día y otras veces, simplemente no consumía nada. Esto hizo que la juventud de Fiona se consumiera hasta los huesos, llegando a pesar poco más de 30 kilos.
Fee Chrystall
Fee Chrystall Durante años, familia y amigos vieron como la enfermedad consumía a su amada Fiona, quien llegó a lucir proporciones esqueléticas. Pero afortunadamente, encontró la manera de luchar contra su enfermedad antes de que fuese muy tarde… las artes marciales mixtas. Su transformación simplemente es increíble e incluso ahora su deseo es convertirse en una luchadora profesional para competir a nivel mundial.
Fee Chrystall“Llegué a la lucha por accidente. Tomé una clase mientras iba a la universidad y sentí que esto era para mí. Ahora me centro en fortalecerme, estar en forma y saludable, en lugar de verme como un esqueleto. Aún tengo estos pensamientos, pero para luchar contra ellos”.
Sus fotografías fueron compartidas en Beat. Se trata de una iniciativa de caridad que tiene como objetivo luchar contra de los distintos trastornos alimenticios en Reino Unido. Además, se utilizaron para conmemorar la Semana de Concientización de los Trastornos de Alimentación.

Las fotos donde se aprecia su lamentable estado de salud fueron tomadas hace 7 años y actualmente Chrystall tiene 25. “Cuando tenía 18 años, a mi mamá y a mí nos dijeron que yo era una causa perdida. La anorexia estaba tan avanzada que probablemente sería crónica. En ese momento me contentaba con cualquier cosa, no tenía ganas de mejorar. Pero sé que a las niñas a las que se les ha dicho lo mismo, intentar hacer todo lo posible. La recuperación nunca es irrealizable. En realidad es posible y maravillosa”.
“De un pronto a otro solo me dije: ‘No puedo hacerme esto a mí misma ni a mi familia’. Fue un proceso muy lento y con muchos altibajos. Nunca antes había querido mejorar. Existe toda una mezcla de circunstancias mentales, físicas y emocionales. De por sí comer no te va a mejorar. Eso es muy difícil de entender para alguien que lo ha sufrido esta enfermedad”.
A pesar de que Fiona es una persona nueva, las complicaciones se seguirán presentando, así que su vida será una lucha constante, pero ella está más que dispuesta a continuar. Actualmente está entrenando lejos de su natal Glasgow, Escocia, con el fin de prepararse lo mejor posible para su tercera pelea amateur en la división de las 105 libras (47 kg).
Sin duda alguna todo un ejemplo de perseverancia y ganas de vivir.