Después de los acontecimientos ocurridos en los últimos dos años, nos encontramos ante una situación bastante mala.
Todas las provisiones de comida que quedan en existencia en mi región están custodiadas por el ejercito, o grupos que apoyan a este, la situación empeora pues los bandidos que intentan robar las pocas reservas que quedan se han vuelto mas y mas salvajes, al tratar de conseguir un poco de alimento, sin mencionar las pocas medicinas que quedan en este páramo inerte que antes de esto tenia tanto que ofrecer.
El problema llego a tal grado de que el mismo ejercito que custodiaba las reservas de comida se negó a seguirlo haciendo, y entre todas las personas se organizaron de tal modo que decidían que diligencia se encargaría del valioso alimento.
Desaforadamente yo fui uno de los seleccionados para esta difícil labor en la que corría peligro mi vida. Pero gracias a eso sabia cosas que la mayoría de la gente ignoraba aunque en ocasiones pensaba si estaba bien esconderle a las personas las cosas que ocurrían fuera de los limites de la ciudad.
La ciudad donde crecí, era una como pocas pues; no había tantas fabricas que contaminaran el aire, ni tampoco había un solo rastro de codicia por parte de los habitantes de esta, se encuentra rodeada por montañas que en un principio eran verdes por el efecto de los bosques y fauna que allí se encontraba mas que una ciudad era un pequeño pueblo o mas bien un pueblo demasiado grande.
Pero hace cinco años llegaron las grandes industrias con muchas plantas a establecerse en todas partes, por ejemplo una fundidora de acero la cual elaboraba entre otras cosas un 90% en armas, municiones y armas de gran tamaños ademas de que tambien se instalo un laboratorio de balística el cual mejoraba la elaboracion de estos artefactos y para finalizar y darnos el golpe final, mi ciudad que tanto quise se vio rodeada pero no por montañas verdes sino por muros de 5m de alto delimitando en especial las fabricas de producción bélica y aun así hace un año esas empresas se fueron a quiebra por que la armas eran lo ultimo en un mundo que tenia que recuperarse después de una tragedia tan grande.
Y aunque las fortificaciones que ahora tiene la ciudad nos protegé, aun así seguimos siendo victimas del asalto de bandidos de comida y tambien de lo que mantiene en pie la ciudad: la reliquia que se custodia en el templo
Este poderoso objeto e lo que mantiene el espíritu de fe en los corazones de la gente y es una profecía que el día que esta sea robada: la ciudad caerá en manos de la obscuridad o bueno al menos eso cuenta la leyenda.
