Bolivia puso en marcha acciones para hacer respetar ante Chile el libre tránsito que establece el Tratado de 1904, la propiedad de las aguas del Silala y los derechos humanos frente al "secuestro” de nueve ciudadanos, que realizaban tareas de lucha contra el contrabando, anunció ayer el presidente Evo Morales.
"Bolivia está estudiando los mecanismos legales en foros internacionales para hacer respetar los derechos de libre tránsito de nuestro país, derechos que han sido pisoteados”, dijo Morales, durante el acto de conmemoración de los 138 años del Día del Mar.
En el Tratado de Paz y Amistad de 1904, artículo 6, Chile reconoce a favor de Bolivia y a perpetuidad el más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y el acceso a los puertos en el océano Pacífico.
Sin embargo, estos derechos han sido obstruidos e incluso negados "como represalia a nuestra demanda marítima ante la Corte Internacional de Justicia”, denunció el Jefe de Estado.
El agente de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Eduardo Rodríguez Veltzé, explicó que "el libre tránsito es otro proceso distinto a la demanda marítima” y dijo que será el Gobierno que hará conocer, en su momento, ante qué Corte acudirá para denunciar el incumplimiento del Tratado de 1904.
Sobre las aguas de los manantiales del Silala, Morales afirmó que a diferencia de la demanda apresurada que planteó La Moneda, Bolivia refutará con argumentos fehacientes a la memoria que Chile presentará el 3 de julio ante la CIJ.
"La defensa de Bolivia se basará en la defensa del derecho humano al agua, sobre todo en la protección de los derechos de la Madre Tierra”, adelantó Morales, quien recordó que Chile planteó la demanda sólo para "defender los intereses privados de las empresas que lucran con las aguas de Bolivia”.
Por último, dijo Morales, que Bolivia prevé iniciar acciones legales por violación a convenciones y principios del derecho internacional por los constantes amedrentamientos de Chile como el retiro de la bandera boliviana del consulado de Bolivia en Antofagasta y la "detención ilegal de valientes funcionarios aduaneros y militares que luchaban contra el contrabando”.
En ese marco, el ministro de la Presidencia, René Martínez, afirmó que "Bolivia no callará, no dejará de denunciar, ante foros y tribunales internacionales, los atropellos chilenos”.
El Gobierno también decidió reforzar la frontera con Chile con más unidades militares de control, dijo el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, quien agregó que se dispuso que todas las nuevas unidades militares asignadas al control fronterizo serán destinadas a la frontera con Chile para seguir con lucha contra el contrabando. "Todo lo que ha ocurrido nos demuestra la gran debilidad de la acción contra el contrabando y lo vamos a reforzar”, dijo.