Uno de los rasgos que distingue a los primates –humanos, grandes simios, monos...– es el de poseer un cerebro considerablemente grande en relación a su volumen corporal.
Muchos científicos creen que esto se debe a la importancia de las interacciones entre estos mamíferos.
Es la llamada "hipótesis del cerebro social". La complejidad de las relaciones entre primates exigiría el desarrollo de un gran tejido cerebral.
Pero una investigación dirigida por antropólogos de la Universidad de Nueva York ha lanzado una nueva teoría: los primates podrían deber el importante tamaño de su cerebro al consumo de fruta.
Muchos científicos creen que esto se debe a la importancia de las interacciones entre estos mamíferos.
Es la llamada "hipótesis del cerebro social". La complejidad de las relaciones entre primates exigiría el desarrollo de un gran tejido cerebral.
Pero una investigación dirigida por antropólogos de la Universidad de Nueva York ha lanzado una nueva teoría: los primates podrían deber el importante tamaño de su cerebro al consumo de fruta.