María Angélica Sabelli, cuyo apodo era "la petiza" fue una guerrillera que nació en Berisso, provincia de Buenos Aires, Argentina, el 12 de enero de 1949 y murió fusilada a los 22 años en la Base Naval Almirante Zar ubicada en las cercanías de Trelew, provincia de Chubut, durante la llamada Masacre de Trelew.
Estudiante del respetado Colegio Nacional de Buenos Aires, se desempeñaba como profesora de matematicas y latin dando clases particulares.
"¿Cómo puede armar en su cabeza un chico que hoy está en el colegio esta escena? Deben parecerle imágenes de un mundo irreal. Un pibe muerto en el claustro central. Una gran conmoción y al poco tiempo volvíamos a clase. Nos empezábamos a insensibilizar frente a la muerte. Pura autodefensa, seguramente. Hoy también nos cuesta a los más grandes rearmar ese escenario. Cuando en estos días miraba la lista de los 90 chicos, me detuve en la edad del Roña: 19 años. Nos parecía un tipo grande, un egresado. Hoy nos estremece confrontar esas edades con la edad de nuestros hijos, con la de los alumnos actuales, con la de pibes reales. Malena, 15 años; Ara y Martincho, 16; Barbeta Slemenson -otro que nos parecía enorme-, 20; ¿y los 23 años de María Angélica Sabelli, fusilada en Trelew y con esa cara de nena en los afiches que se pegaban en las paredes de la ciudad cada 22 de agosto? "
Corrían los años 60 y 70, Argentina asediada por golpes de Estado, crisis económica, social, una fuerte censura y represión en todo el país, el peronismo, que tantos logros supo dar a la clase trabajadora había sido determinadamente prohibido, luego de que un levantamiento de ciertos sectores de las fuerzas armadas decidiera bombardear Plaza de Mayo, matando a casi 500 civiles, niños, mujeres y hombres.
Los jovenes no querían vivir su vida en una dictadura, decidieron organizarse y armas los primeros grupos armados, entre ellos se encontraba la FAR, Fuerzas Armadas Revolucionarias, de la que formaba parte Maria Angelica Sabelli, con apenas 19 años, y un aspecto que muchos denominan de "nena", siempre sonriente y alegre, escondía un gran talento con el manejo de armas, ya sea para apuntar y cargar, formo parte del Copamiento de la ciudad de Garín, en la que el grupo armado logro apoderarse de una suma importante de dinero y diversas armas.
"Señor no sé si María Angélica creía o no creía en vos
tampoco sé si al final del día / a la hora de los lobos
y las nubes negras / ante el espejo del justo amor
eso sirve para algo / más que un ruego o una servidumbre
pero no dudo que estuviste a su lado
cuando la torturaron y otras agonías / como lluvia de vidrio
en la comisaría de Villa Martelli
y que fuiste vos quien arrimó un poco de paz
por piedad o bondad una gota de rocío / agua del milagro
sobre su cuerpo enloquecido / vuelto carne en la carne machucada
de tanto golpe / a pura picana / ese cuerpo abierto y padecido
hasta convertirse en muchedumbre de dolor / en sinfonía de espanto.
Señor ella tenía el pelo negro (como ala de pájaro)
los ojos traían la luz de quien mira más allá
y su mano pequeña había escrita alguna vez
bien grande y a los apurones
PERON VUELVE
o acaso dulce patria mía
como quien dice vuelve la alegría / los niños no vivirán para la muerte
vuelve a limpiarse un poquito el cielo que abundó en la sangre
o mejor aún como quien siente
que la patria es un murmullo de vientos
y de músicas sagradas
un aliento que tiembla / una arenita que se queda
para siempre en los dedos…
Señor recuerdas cuando en la cárcel de Villa Devoto
ella se subía a la ventana y miraba los cielos que nacen
detrás de los rojos cielos
¿miraba la muerte que le venía pronto?
¿miraba esos pasos que no daría?
¿ese mar silencioso que le esperaba?
¿pero sus ojos eran el mar / sus manos eran el fuego
en la mañana breve?
¿su vida una esperanza que se desvanecía / una nube
de ángeles desnudos?
Señor no habrás olvidado
cuando a María Angélica la llevaron al sur (como si fuera ganado)
y que en la celda de su última penal
ella acomodaba su poca ropa
leía poemas para sus compañeros
planeaba la libertad
y esperaba alegre la llegada de cada último
domingo del mes
para ahuyentar la melancolía de sus padres
su sonrisaera una gloria para ellos.
Señor conoces toda la historia
la fuga / la toma del aeropuerto / un avión que no aterriza /
su entrega a los jueces / la promesa / las fuerzas de la Marina /
sus últimas noches en la base Almirante Zar (de espaldas al mar)
y de cómo vejaron su cuerpo de niña / su alma de niña
que anhelaba las glorias…
ella estaba en un pasillo con la cabeza baja (¿y las nubes… y las nubes…?)
llevaba sus mantas y esperaba
un nuevo interrogatorio
una nueva tortura… (¿un abandono sin respuesta para el
ayúdame Dios mío…?)
Señor primero fue un tiro en el brazo / después le destrozaron la nuca
y aunque ya estaba muerta
volvieron a pegarle un balazo en la cabeza (…la sangre / la sangre…)
Señor para esa madrugada no tengo pájaros del cielo ni belleza
de la tierra
no tengo otra cosa que el recuerdo de la madre de María Angélica
mientras viajábamos a rescatar su cuerpo
no tengo más que esa sonrisa de antes
que conocía de María Angélica
la sonrisa de quien tenía veinte años el pelo negro
y alguna vez había escrito en la paredes / en los muros / en el agua…
su grito de vida
su grito de tempestad
su grito por el grito de los 16 asesinados
por su sangre en las paredes en los pisos
en las caras en las manos en el país en los olvidos
Señor la joven viajera no se resigna
no se resignará Señor
¿Señor esperas de nosotros el olvido?
¿el olvido Señor y así perder el amor de ella / ella que
era criatura celeste del amor…?
¿así perder la revolución de ella / ella que
vivía como si fueran eternas cada hora de la revolución…?
¿y así dejar marchar el tren que lleva a los sueños
como olas bravas a la mar / la savia al girasol /
o sea la vida a la vida…?
Quien olvida traiciona Señor
Nuestra gran memoria
Nuestra única riqueza
La debida aventura
Esa estrella gigante
El único camino"
Encarcelada en Villa Martelli por sus actividades guerrilleras, donde fue salvajemente torturada, logro escribir con su propia sangre en una pared las siglas de "Peron Vuelve".
Fue trasladada al Penal de Rawson, donde también era golpeada y torturada con castigos tales como hacerla dormir desnuda en las frías noches donde la temperatura alcanzaba los 10 grados bajo cero, estos actos generaban discordia entre los que trabajaban en el penal, ya que muchos veían a la joven como solamente una "nena" siempre sonriente y simpática, allí junto a otros presos políticos idearon un plan de fuga, en una cárcel que muchos pensaban impenetrable.
El plan en parte funciono, lograron fugarse 25 presos, pero solo un grupo de 6 pudieron secuestrar un avión y escapar a Chile, los otros 19, entre los que se incluía Sabelli, negociaron en el aeropuerto su rendición y fueron trasladados a la Base Almirante Zar, en Trelew.
Apenas una semana después, en la fría noche del 22 de agosto de 1972, los 19 presos fueron levantados violentamente a las 3:30 de la madrugada, al salir de sus celdas ninguno imaginaba con lo que se iban a encontrar, una ametralladora al final del pasillo comenzó a disparar y el aire se lleno de gritos, Maria Angelica fue herida con un disparo en el brazo y rapidamente entro a su celda, donde también se encontraba María Antonia Berger, una de las pocas sobrevivientes, "me dieron en el brazo" grito Sabelli, y cayo, la rafaga de disparos había cesado, solo se escuchaban tiros aislados, estaban rematando a los presos, entraron a la celda donde se encontraban las jóvenes, "esta hija de puta esta viva" dijo uno, y le disparo en la nuca.
"Escucho que se aproximan los disparos de arma corta. Es evidente que quien se halla abocado a la tarea de rematar a los heridos está cerca de mi celda; trato de fingir que estoy muerta, y entrecerrando los ojos lo veo parado en la puerta de mi celda; es alto como de 1,80 m, de cabello castaño aunque escaso, delgado; lleva insignias de oficial de marina. Apunta a la cabeza de María Angélica y dispara, aunque ésta ya estaba muerta. Luego dirige el arma hacia mí y también dispara; el proyectil penetra por mi barbilla y me destroza el maxilar derecho alojándose tras la oreja del mismo lado. Luego se aleja sin verificar el resultado de sus disparos, dando por sentado que estoy muerta."
La masacre de Trelew puso de luto a la ciudad, muchos de sus habitantes habían forjado una gran relación de amistad con los familiares de los presos politicos, que residían allí para visitar a sus hijos y hermanos, el padre de Maria Angelica Sabelli la visito el dia anterior a su asesinato, ella se encontraba enferma y algo debil, pero con la sonrisa que practicamente era parte de su rostro.
Años después, la madre de Maria Angelica no pudo superar el dolor y se suicido, apenas un año después fallecería también su padre.
Un proyecto propuso llamar una calle de Berisso con el nombre de Sabelli, dicho proyecto quedo eliminado con el inicio de la dictadura militar en el 76. La Juventud Peronista inauguraria en 2015 una unidad basica a su honor.
Estudiante del respetado Colegio Nacional de Buenos Aires, se desempeñaba como profesora de matematicas y latin dando clases particulares.
"¿Cómo puede armar en su cabeza un chico que hoy está en el colegio esta escena? Deben parecerle imágenes de un mundo irreal. Un pibe muerto en el claustro central. Una gran conmoción y al poco tiempo volvíamos a clase. Nos empezábamos a insensibilizar frente a la muerte. Pura autodefensa, seguramente. Hoy también nos cuesta a los más grandes rearmar ese escenario. Cuando en estos días miraba la lista de los 90 chicos, me detuve en la edad del Roña: 19 años. Nos parecía un tipo grande, un egresado. Hoy nos estremece confrontar esas edades con la edad de nuestros hijos, con la de los alumnos actuales, con la de pibes reales. Malena, 15 años; Ara y Martincho, 16; Barbeta Slemenson -otro que nos parecía enorme-, 20; ¿y los 23 años de María Angélica Sabelli, fusilada en Trelew y con esa cara de nena en los afiches que se pegaban en las paredes de la ciudad cada 22 de agosto? "
Decíamos ayer: la prensa argentina bajo el Proceso
Eduardo Blaustein, Martín Zubieta
Eduardo Blaustein, Martín Zubieta

Corrían los años 60 y 70, Argentina asediada por golpes de Estado, crisis económica, social, una fuerte censura y represión en todo el país, el peronismo, que tantos logros supo dar a la clase trabajadora había sido determinadamente prohibido, luego de que un levantamiento de ciertos sectores de las fuerzas armadas decidiera bombardear Plaza de Mayo, matando a casi 500 civiles, niños, mujeres y hombres.

Los jovenes no querían vivir su vida en una dictadura, decidieron organizarse y armas los primeros grupos armados, entre ellos se encontraba la FAR, Fuerzas Armadas Revolucionarias, de la que formaba parte Maria Angelica Sabelli, con apenas 19 años, y un aspecto que muchos denominan de "nena", siempre sonriente y alegre, escondía un gran talento con el manejo de armas, ya sea para apuntar y cargar, formo parte del Copamiento de la ciudad de Garín, en la que el grupo armado logro apoderarse de una suma importante de dinero y diversas armas.
"Señor no sé si María Angélica creía o no creía en vos
tampoco sé si al final del día / a la hora de los lobos
y las nubes negras / ante el espejo del justo amor
eso sirve para algo / más que un ruego o una servidumbre
pero no dudo que estuviste a su lado
cuando la torturaron y otras agonías / como lluvia de vidrio
en la comisaría de Villa Martelli
y que fuiste vos quien arrimó un poco de paz
por piedad o bondad una gota de rocío / agua del milagro
sobre su cuerpo enloquecido / vuelto carne en la carne machucada
de tanto golpe / a pura picana / ese cuerpo abierto y padecido
hasta convertirse en muchedumbre de dolor / en sinfonía de espanto.
Señor ella tenía el pelo negro (como ala de pájaro)
los ojos traían la luz de quien mira más allá
y su mano pequeña había escrita alguna vez
bien grande y a los apurones
PERON VUELVE
o acaso dulce patria mía
como quien dice vuelve la alegría / los niños no vivirán para la muerte
vuelve a limpiarse un poquito el cielo que abundó en la sangre
o mejor aún como quien siente
que la patria es un murmullo de vientos
y de músicas sagradas
un aliento que tiembla / una arenita que se queda
para siempre en los dedos…
Señor recuerdas cuando en la cárcel de Villa Devoto
ella se subía a la ventana y miraba los cielos que nacen
detrás de los rojos cielos
¿miraba la muerte que le venía pronto?
¿miraba esos pasos que no daría?
¿ese mar silencioso que le esperaba?
¿pero sus ojos eran el mar / sus manos eran el fuego
en la mañana breve?
¿su vida una esperanza que se desvanecía / una nube
de ángeles desnudos?
Señor no habrás olvidado
cuando a María Angélica la llevaron al sur (como si fuera ganado)
y que en la celda de su última penal
ella acomodaba su poca ropa
leía poemas para sus compañeros
planeaba la libertad
y esperaba alegre la llegada de cada último
domingo del mes
para ahuyentar la melancolía de sus padres
su sonrisaera una gloria para ellos.
Señor conoces toda la historia
la fuga / la toma del aeropuerto / un avión que no aterriza /
su entrega a los jueces / la promesa / las fuerzas de la Marina /
sus últimas noches en la base Almirante Zar (de espaldas al mar)
y de cómo vejaron su cuerpo de niña / su alma de niña
que anhelaba las glorias…
ella estaba en un pasillo con la cabeza baja (¿y las nubes… y las nubes…?)
llevaba sus mantas y esperaba
un nuevo interrogatorio
una nueva tortura… (¿un abandono sin respuesta para el
ayúdame Dios mío…?)
Señor primero fue un tiro en el brazo / después le destrozaron la nuca
y aunque ya estaba muerta
volvieron a pegarle un balazo en la cabeza (…la sangre / la sangre…)
Señor para esa madrugada no tengo pájaros del cielo ni belleza
de la tierra
no tengo otra cosa que el recuerdo de la madre de María Angélica
mientras viajábamos a rescatar su cuerpo
no tengo más que esa sonrisa de antes
que conocía de María Angélica
la sonrisa de quien tenía veinte años el pelo negro
y alguna vez había escrito en la paredes / en los muros / en el agua…
su grito de vida
su grito de tempestad
su grito por el grito de los 16 asesinados
por su sangre en las paredes en los pisos
en las caras en las manos en el país en los olvidos
Señor la joven viajera no se resigna
no se resignará Señor
¿Señor esperas de nosotros el olvido?
¿el olvido Señor y así perder el amor de ella / ella que
era criatura celeste del amor…?
¿así perder la revolución de ella / ella que
vivía como si fueran eternas cada hora de la revolución…?
¿y así dejar marchar el tren que lleva a los sueños
como olas bravas a la mar / la savia al girasol /
o sea la vida a la vida…?
Quien olvida traiciona Señor
Nuestra gran memoria
Nuestra única riqueza
La debida aventura
Esa estrella gigante
El único camino"
Extractos de “Oración leída en la tumba de María Angélica Sabelli”
por el poeta Vicente Zito Lema.
por el poeta Vicente Zito Lema.

Encarcelada en Villa Martelli por sus actividades guerrilleras, donde fue salvajemente torturada, logro escribir con su propia sangre en una pared las siglas de "Peron Vuelve".
Fue trasladada al Penal de Rawson, donde también era golpeada y torturada con castigos tales como hacerla dormir desnuda en las frías noches donde la temperatura alcanzaba los 10 grados bajo cero, estos actos generaban discordia entre los que trabajaban en el penal, ya que muchos veían a la joven como solamente una "nena" siempre sonriente y simpática, allí junto a otros presos políticos idearon un plan de fuga, en una cárcel que muchos pensaban impenetrable.
El plan en parte funciono, lograron fugarse 25 presos, pero solo un grupo de 6 pudieron secuestrar un avión y escapar a Chile, los otros 19, entre los que se incluía Sabelli, negociaron en el aeropuerto su rendición y fueron trasladados a la Base Almirante Zar, en Trelew.

Apenas una semana después, en la fría noche del 22 de agosto de 1972, los 19 presos fueron levantados violentamente a las 3:30 de la madrugada, al salir de sus celdas ninguno imaginaba con lo que se iban a encontrar, una ametralladora al final del pasillo comenzó a disparar y el aire se lleno de gritos, Maria Angelica fue herida con un disparo en el brazo y rapidamente entro a su celda, donde también se encontraba María Antonia Berger, una de las pocas sobrevivientes, "me dieron en el brazo" grito Sabelli, y cayo, la rafaga de disparos había cesado, solo se escuchaban tiros aislados, estaban rematando a los presos, entraron a la celda donde se encontraban las jóvenes, "esta hija de puta esta viva" dijo uno, y le disparo en la nuca.
"Escucho que se aproximan los disparos de arma corta. Es evidente que quien se halla abocado a la tarea de rematar a los heridos está cerca de mi celda; trato de fingir que estoy muerta, y entrecerrando los ojos lo veo parado en la puerta de mi celda; es alto como de 1,80 m, de cabello castaño aunque escaso, delgado; lleva insignias de oficial de marina. Apunta a la cabeza de María Angélica y dispara, aunque ésta ya estaba muerta. Luego dirige el arma hacia mí y también dispara; el proyectil penetra por mi barbilla y me destroza el maxilar derecho alojándose tras la oreja del mismo lado. Luego se aleja sin verificar el resultado de sus disparos, dando por sentado que estoy muerta."
Testimonio de María Antonia Berger

La masacre de Trelew puso de luto a la ciudad, muchos de sus habitantes habían forjado una gran relación de amistad con los familiares de los presos politicos, que residían allí para visitar a sus hijos y hermanos, el padre de Maria Angelica Sabelli la visito el dia anterior a su asesinato, ella se encontraba enferma y algo debil, pero con la sonrisa que practicamente era parte de su rostro.
Años después, la madre de Maria Angelica no pudo superar el dolor y se suicido, apenas un año después fallecería también su padre.

Un proyecto propuso llamar una calle de Berisso con el nombre de Sabelli, dicho proyecto quedo eliminado con el inicio de la dictadura militar en el 76. La Juventud Peronista inauguraria en 2015 una unidad basica a su honor.
