La impresionante estructura, primera en su tipo, estará en el Océano Pacífico, frente a la isla de Tahití.
El espectacular diseño pertenece al Instituto Seasteading, con sede en California, que pasó los últimos cinco años diseñando “comunidades permanentes e innovadoras flotando en el mar”.
El gobierno de la Polinesia Francesa firmó un acuerdo con el Instituto Seasteading para iniciar obras en sólo dos años. Puede parecer un plan ambicioso pero el grupo cree que estos barrios flotantes semiindependientes serían el lugar perfecto para probar nuevos modos de gobierno y agricultura.
Paisajes flotantes experimentales probarían nuevas ideas sobre cómo alimentar a hambrientos, curar a enfermos, limpiar la atmósfera y enriquecer a pobres, según aventuran los propios diseñadores.
La Polinesia Francesa, colección de 118 islas en el Pacífico meridional, está interesada en el proyecto ya que el área está en riesgo por el ascenso del nivel del mar.
El gobierno de las islas firmó un memorando de entendimiento con la firma. El acuerdo especifica dos puntos que el proyecto debe probar antes de obtener la luz verde; que beneficiará a la economía local y será ecológico.
Incluso si demuestra estos dos puntos, el proyecto puede necesitar ser aprobado por el gobierno local, y posiblemente Francia, con dominio en el territorio.
Randolph Hencken, director ejecutivo del instituto, afirmó: “Lo que nos interesa es la elección de la sociedad y tener donde probar cosas que no se probaron antes”.
Según detalló necesitan aguas protegidas porque aún cuando en mar abierto es tecnológicamente posible construir la ciudad flotante, costaría demasiado. “Así, detrás de una ruptura de arrecife, entonces podemos diseñar plataformas flotantes suficientes para esas aguas a un costo asequible”, agregó.
“Además, tienen instituciones muy estables, así que trabajaremos con un gobierno que nos quiere allí, tenemos respeto y nos respetan“.
El proyecto de ley será elaborado el próximo año y se espera que la construcción comience en 2019.
Islas flotantes contarán con granjas de acuicultura, asistencia sanitaria, instalaciones de investigación médica y centrales energéticas sostenibles.