El ex mandatario de
Gambia
saqueó las arcas del estado en las últimas dos semanas de su mandato.
Gambia , una pequeña nación del oeste africano no pasa por un buen momento institucional: el ex presidente Yahya Jammeh saqueó las arcas del estado en los últimos días de su mandato y luego se refugió en Guinea Ecuatorial.
Según palabras del nuevo gobierno, Jammeh robó más de 11,4 millones de dólares tan sólo en un período de dos semanas, además de cargar un avión con todos sus autos de lujos y aceptar una oferta de exilio después de más de 22 años en el poder, según informó el sitio Infobae.
" Gambia tiene problemas financieros graves; las arcas están virtualmente vacías. Ése es un hecho", enfatizaron desde el Gobierno. "Ha sido confirmado por técnicos en el Ministerio de Finanzas y el Banco Central de Gambia ", agregó.
Jammeh perdió las elecciones en diciembre, pero impugnó los resultados mientras aumentaban las peticiones para juzgarlo por distintos casos de abusos de poder durante su gobierno. La situación se volvió tan tensa que el nuevo presidente, Adama Barrow, tuvo que asumir su cargo en la embajada de su país en Senagal.
NO FUE MAGIA...
Gambia , una pequeña nación del oeste africano no pasa por un buen momento institucional: el ex presidente Yahya Jammeh saqueó las arcas del estado en los últimos días de su mandato y luego se refugió en Guinea Ecuatorial.
Según palabras del nuevo gobierno, Jammeh robó más de 11,4 millones de dólares tan sólo en un período de dos semanas, además de cargar un avión con todos sus autos de lujos y aceptar una oferta de exilio después de más de 22 años en el poder, según informó el sitio Infobae.
" Gambia tiene problemas financieros graves; las arcas están virtualmente vacías. Ése es un hecho", enfatizaron desde el Gobierno. "Ha sido confirmado por técnicos en el Ministerio de Finanzas y el Banco Central de Gambia ", agregó.
Jammeh perdió las elecciones en diciembre, pero impugnó los resultados mientras aumentaban las peticiones para juzgarlo por distintos casos de abusos de poder durante su gobierno. La situación se volvió tan tensa que el nuevo presidente, Adama Barrow, tuvo que asumir su cargo en la embajada de su país en Senagal.
NO FUE MAGIA...