
A veces, cuando contemplamos una película de animación, a medida que nos vamos sumergiendo en ese mundo tan particular, inevitablemente comenzamos a sentir que algunos de los personajes, productos aparentemente de un diseño en papel, comienzan a resultarnos familiares y relacionables con personas de la vida real, generalmente con artistas, algunos de ellos muy conocidos en las pantallas del cine y de la televisión.
Maurice Tillet sufría una enfermedad llamada acromegalia, que hace que los huesos del cuerpo crezcan a un tamaño anormal, lo que le daba una apariencia física muy especial.
A pesar de todo, no existen declaraciones ni argumentos suficientes, salvo el tremendo parecido con el personaje, para demostrar si realmente existe alguna relación real entre este luchador y el bueno y simpático Shrek que nos cautivó a todos. Que cada cual saque sus propias conclusiones.