Engullido por una pitón
Hace solo unas semanas un grupo de vecinos encontró a las afueras de su localidad, en la Indonesia, una gigantesca pitón muerta por culpa de una indigestión. Al parecer, había engullido un bocado demasiado grande y había muerto al no poder digerirlo.
Hacía días también que un vecino del pueblo había desaparecido y, por curarse en salud, decidieron abrir en canal al animal para descartar que pudiera haber muerto devorado. Allí estaba.
Curiosamente, ninguno de los vecinos parecía muy alarmado por esta extraña forma de morir, al parecer en Indonesia, aunque poco frecuente, no es del todo inusual.
El enema alcohólico
El alcoholismo provoca un terrible síndrome de abstinencia, cuyos síntomas obligan a quien lo sufre a mantener un nivel “óptimo” de alcohol en sangre sino quiere sufrir dolor físico y mental. Por eso no es de extrañar que tras ser operado de garganta y sin poder tragar nada, un hombre alcohólico decidió tomar su dosis de alcohol habitual por vía rectal con un enema. El problema es que la tasa de absorción de alcohol a través de esta mucosa es mucho mayor que la del estómago, por lo que, tras vaciar una botella de vino en su recto, murió de un coma etílico.
Aguantar el pipi por una Wii
La madre californiana de 28 años, Jenifer Strange, participó en un concurso de radio con la esperanza de ganar una consola de regalo para sus hijos. El reto era sencillo: Aguanta tu pipí por una Wii, el último en abandonar gana. Para hacer más rápido e interesante el juego, todos los presentes debían beber un vaso de agua cada cierto tiempo hasta que no pudieran más. Jennifer ganó por goleada pero la alegría no duró mucho, murió poco después de cantar victoria a consecuencia de una intoxicación de agua.
Concurso de comida viva
Seguimos con nuestra lista de muertes absurdas, esta vez la de Edward Archbold, de 32 años de edad y residente en Palm Beach, Florida, quien participó en un asqueroso concurso de comida viva para lograr ganar una pitón en 2012.
A diferencia de los concursos de comida tradicionales, en este se debían degustar insectos. Así, Edward engulló 60 gramos de gusanos de harina, 35 gusanos de tamaño súper y un cubo de cucarachas.
Todo parecía ir bien, hasta que minutos después de alzarse con le premio, vomitó y murió, se sospecha que por culpa de un shock anafiláctico.
El cocodrilo que quería volar
Un pequeño avión se estrelló matando a todos los ocupantes menos uno. Las lecturas de la caja negra indicaban que no se produjo ningún fallo técnico, pero que hubo una auténtica situación de pánico a bordo que no lograban entender.
Cuando el superviviente despertó del coma explicó que el avión transportaba un cocodrilo de gran tamaño que logró liberarse durante el vuelo, atacando a los ocupantes. Asustados, todos corrieron a cabina a protegerse, pero el exceso de peso desequilibró el avión provocando que este cayera en picado.
El ahogamiento más irónico de la historia
El grupo de socorristas de una piscina local de Nueva Orleans organizó una fiesta para celebrar un año sin ahogamientos ni incidentes. Todo un récord que acabó en tragedia cuando al finalizar la fiesta encontraron a Jerome Moody, de 31 años, flotando en la piscina. Moody no era socorrista, pero había 4 trabajadores en la fiesta y muchos de los asistentes también eran profesionales titulados.
Babe 2: la venganza
Los cerdos son animales muy listos y seguro que sospechaban un terrible final cuando el granjero de Oregón, Terry Vance Garner, se los llevaba… Quizás por eso decidieron atacar, dar muerte y comerse al hombre cuando este tropezó y cayó en la cochiquera. Solo se encontraron algunos dientes y huesos.
El golpe fatal
Paul Gauci, un hombre de Malta de 41 años de edad, compró una gran maza para realizar una demolición en su hogar. Antes de volver a casa y para estar seguro de haber realizado una buena compra, decidió probar el mazo en la mediana de la carretera.
Paul, golpeó varios objetos de basura que estaban por allí tirados, incluyendo lo que pensaba sería una lata de conservas oxidada. Se equivocó, el objeto de metal resultó ser una bomba de mariposa no detonada, un artefacto explosivo nazi oculto desde la Segunda Guerra Mundial.
Muerte por dramatización
En 1991, una mujer tailandesa llamada Yooket Paen murió electrocutada mientras paseaba con su hermana. Paen resbaló trágicamente y, para frenar la caída, se agarró a un cable de alta tensión muriendo en el acto. Esto no fue lo más extraño de todo sino que, cuando la policía llegó, su hermana escenificó el accidente ante ellos, con tan mala suerte que acabó resbalando, agarrándose al mismo cable y muriendo igual que su hermana.
Accidente por oso
Un hombre canadiense de 25 años de edad y su acompañante de 40 murieron por culpa de un impacto contra un oso mientras circulaban por carretera. Lo raro es que el oso fue atropellado por otro vehículo, saliendo despedido por los aires y aterrizando sobre el coche de nuestros desafortunados protagonistas.
Hace solo unas semanas un grupo de vecinos encontró a las afueras de su localidad, en la Indonesia, una gigantesca pitón muerta por culpa de una indigestión. Al parecer, había engullido un bocado demasiado grande y había muerto al no poder digerirlo.
Hacía días también que un vecino del pueblo había desaparecido y, por curarse en salud, decidieron abrir en canal al animal para descartar que pudiera haber muerto devorado. Allí estaba.
Curiosamente, ninguno de los vecinos parecía muy alarmado por esta extraña forma de morir, al parecer en Indonesia, aunque poco frecuente, no es del todo inusual.
El enema alcohólico
El alcoholismo provoca un terrible síndrome de abstinencia, cuyos síntomas obligan a quien lo sufre a mantener un nivel “óptimo” de alcohol en sangre sino quiere sufrir dolor físico y mental. Por eso no es de extrañar que tras ser operado de garganta y sin poder tragar nada, un hombre alcohólico decidió tomar su dosis de alcohol habitual por vía rectal con un enema. El problema es que la tasa de absorción de alcohol a través de esta mucosa es mucho mayor que la del estómago, por lo que, tras vaciar una botella de vino en su recto, murió de un coma etílico.
Aguantar el pipi por una Wii
La madre californiana de 28 años, Jenifer Strange, participó en un concurso de radio con la esperanza de ganar una consola de regalo para sus hijos. El reto era sencillo: Aguanta tu pipí por una Wii, el último en abandonar gana. Para hacer más rápido e interesante el juego, todos los presentes debían beber un vaso de agua cada cierto tiempo hasta que no pudieran más. Jennifer ganó por goleada pero la alegría no duró mucho, murió poco después de cantar victoria a consecuencia de una intoxicación de agua.
Concurso de comida viva
Seguimos con nuestra lista de muertes absurdas, esta vez la de Edward Archbold, de 32 años de edad y residente en Palm Beach, Florida, quien participó en un asqueroso concurso de comida viva para lograr ganar una pitón en 2012.
A diferencia de los concursos de comida tradicionales, en este se debían degustar insectos. Así, Edward engulló 60 gramos de gusanos de harina, 35 gusanos de tamaño súper y un cubo de cucarachas.
Todo parecía ir bien, hasta que minutos después de alzarse con le premio, vomitó y murió, se sospecha que por culpa de un shock anafiláctico.
El cocodrilo que quería volar
Un pequeño avión se estrelló matando a todos los ocupantes menos uno. Las lecturas de la caja negra indicaban que no se produjo ningún fallo técnico, pero que hubo una auténtica situación de pánico a bordo que no lograban entender.
Cuando el superviviente despertó del coma explicó que el avión transportaba un cocodrilo de gran tamaño que logró liberarse durante el vuelo, atacando a los ocupantes. Asustados, todos corrieron a cabina a protegerse, pero el exceso de peso desequilibró el avión provocando que este cayera en picado.
El ahogamiento más irónico de la historia
El grupo de socorristas de una piscina local de Nueva Orleans organizó una fiesta para celebrar un año sin ahogamientos ni incidentes. Todo un récord que acabó en tragedia cuando al finalizar la fiesta encontraron a Jerome Moody, de 31 años, flotando en la piscina. Moody no era socorrista, pero había 4 trabajadores en la fiesta y muchos de los asistentes también eran profesionales titulados.
Babe 2: la venganza
Los cerdos son animales muy listos y seguro que sospechaban un terrible final cuando el granjero de Oregón, Terry Vance Garner, se los llevaba… Quizás por eso decidieron atacar, dar muerte y comerse al hombre cuando este tropezó y cayó en la cochiquera. Solo se encontraron algunos dientes y huesos.
El golpe fatal
Paul Gauci, un hombre de Malta de 41 años de edad, compró una gran maza para realizar una demolición en su hogar. Antes de volver a casa y para estar seguro de haber realizado una buena compra, decidió probar el mazo en la mediana de la carretera.
Paul, golpeó varios objetos de basura que estaban por allí tirados, incluyendo lo que pensaba sería una lata de conservas oxidada. Se equivocó, el objeto de metal resultó ser una bomba de mariposa no detonada, un artefacto explosivo nazi oculto desde la Segunda Guerra Mundial.
Muerte por dramatización
En 1991, una mujer tailandesa llamada Yooket Paen murió electrocutada mientras paseaba con su hermana. Paen resbaló trágicamente y, para frenar la caída, se agarró a un cable de alta tensión muriendo en el acto. Esto no fue lo más extraño de todo sino que, cuando la policía llegó, su hermana escenificó el accidente ante ellos, con tan mala suerte que acabó resbalando, agarrándose al mismo cable y muriendo igual que su hermana.
Accidente por oso
Un hombre canadiense de 25 años de edad y su acompañante de 40 murieron por culpa de un impacto contra un oso mientras circulaban por carretera. Lo raro es que el oso fue atropellado por otro vehículo, saliendo despedido por los aires y aterrizando sobre el coche de nuestros desafortunados protagonistas.