Es muy humano pasar por períodos mas bajos de ánimo, estar desganados o incluso llegar a pensar que sufrimos una depresión.
Vivir con el ánimo bajo se hace muy difícil porque a la vez que uno desea aislarse y permanecer en la tristeza, es duro estar en soledad. Y lo digo por experiencia. Yo también tuve que vivir alguna etapa de ese estilo en mi pasado.
Afortunadamente, he sido una persona optimista y hasta en ocasiones tildada de iluso (con mucha ilusión, y he podido salir de ella. Estas situaciones difíciles son las que me han permitido ponerme a prueba, conocerme más y enfocar el trabajo hacia mi pasión.
Es común atravesar etapas de tristeza, bajones y soledad cuando llevamos a cabo cambios en nuestras vidas. Al dejar mi anterior trabajo, hace años, tuve sensaciones de falta de ánimo y tristeza. Emociones que me indicaban que ya era hora de afrontar mi “cruda realidad”. Se hacía muy difícil vivir el cambio y permanecer sin derrumbarme día a día por la incertidumbre.
Es en estos momentos de cambio o en aquellos en los que sufres una decepción bien sea personal, social, familiar, etc. es cuando puedes cometer diferentes errores o malos hábitos que en lugar de impulsarte hacia lo nuevo, te puedan conducir hacia una depresión que necesite medicar.
Estos son los algunos:
1. Aislarte de los demás y no decir ni mostrar a nadie lo mal que te sientes
2. . Darle vueltas a tus decisiones, cuestionarlas o trabajar todo el rato privándote de horas de sueño.
2 . Comer demasiado azúcar, chocolate, bollos, “comida basura”. Abusar del alcohol, el tabaco o los calmantes para dormir.
4 . No buscar ninguna alternativa ni saborear el poco placer que puedas encontrar en las cosas cotidianas, insistiendo en hablar de quienes te hicieron daño
5 . Pasar tiempo escuchando esa voz crítica que arremete contra tu valor como ser humano o el valor de la vida en sí. Esto incluye identificar todos nuestros fallos o razones para no ser apreciados.
6 . No hacer ejercicio o al menos caminar algo todos los días. Los estudios científicos muestran que una hora de ejercicio vigoroso cada día, puede ser un antidepresivo muy eficaz.
7 . Convencerse a uno mismo de que los problemas se deben superar solos y aguantar todo con la esperanza de que esa sensación desaparezca algún día.
Una vez instalada la depresión nos puede hacer mucho daño. Es especialmente grave cuando tienes a tu cargo niños, pero también cuando convives con pareja, amigos, etc.
Si estas intentando hacer frente a tus síntomas de alguna de estas formas, puedes entrar en un círculo vicioso, por lo que te recomiendo que a parte de ir al médico y descartar problemas mayores, busques ayuda para utilizar esta vivencia a tu favor.

Vivir con el ánimo bajo se hace muy difícil porque a la vez que uno desea aislarse y permanecer en la tristeza, es duro estar en soledad. Y lo digo por experiencia. Yo también tuve que vivir alguna etapa de ese estilo en mi pasado.
Afortunadamente, he sido una persona optimista y hasta en ocasiones tildada de iluso (con mucha ilusión, y he podido salir de ella. Estas situaciones difíciles son las que me han permitido ponerme a prueba, conocerme más y enfocar el trabajo hacia mi pasión.

Es común atravesar etapas de tristeza, bajones y soledad cuando llevamos a cabo cambios en nuestras vidas. Al dejar mi anterior trabajo, hace años, tuve sensaciones de falta de ánimo y tristeza. Emociones que me indicaban que ya era hora de afrontar mi “cruda realidad”. Se hacía muy difícil vivir el cambio y permanecer sin derrumbarme día a día por la incertidumbre.
Es en estos momentos de cambio o en aquellos en los que sufres una decepción bien sea personal, social, familiar, etc. es cuando puedes cometer diferentes errores o malos hábitos que en lugar de impulsarte hacia lo nuevo, te puedan conducir hacia una depresión que necesite medicar.

Estos son los algunos:
1. Aislarte de los demás y no decir ni mostrar a nadie lo mal que te sientes
2. . Darle vueltas a tus decisiones, cuestionarlas o trabajar todo el rato privándote de horas de sueño.
2 . Comer demasiado azúcar, chocolate, bollos, “comida basura”. Abusar del alcohol, el tabaco o los calmantes para dormir.
4 . No buscar ninguna alternativa ni saborear el poco placer que puedas encontrar en las cosas cotidianas, insistiendo en hablar de quienes te hicieron daño
5 . Pasar tiempo escuchando esa voz crítica que arremete contra tu valor como ser humano o el valor de la vida en sí. Esto incluye identificar todos nuestros fallos o razones para no ser apreciados.
6 . No hacer ejercicio o al menos caminar algo todos los días. Los estudios científicos muestran que una hora de ejercicio vigoroso cada día, puede ser un antidepresivo muy eficaz.
7 . Convencerse a uno mismo de que los problemas se deben superar solos y aguantar todo con la esperanza de que esa sensación desaparezca algún día.
Una vez instalada la depresión nos puede hacer mucho daño. Es especialmente grave cuando tienes a tu cargo niños, pero también cuando convives con pareja, amigos, etc.
Si estas intentando hacer frente a tus síntomas de alguna de estas formas, puedes entrar en un círculo vicioso, por lo que te recomiendo que a parte de ir al médico y descartar problemas mayores, busques ayuda para utilizar esta vivencia a tu favor.
