Sansa Stark se ha convertido en uno de los personajes favoritos para muchos. Y lo ha hecho después de despedir la última temporada con más fuerza y ambición que nunca, dejando atrás su rol de víctima para convertirse en una de las más dignas candidatas a vengar el apellido Stark y, ¿por qué no?, sentarse en el codiciado Trono de Hierro. Pero, ¿qué hace que Sansa merezca sentarse en la silla más letal de los Siete Reinos?
Es una superviviente
Desde el primer momento Sansa se ha visto obligada a sobrevivir, haciendo lo necesario para seguir con vida.
Siempre cumple sus promesas
Hemos tenido que esperar hasta la sexta temporada para que Sansa tomase el control de su vida, pero cuando por fin lo ha hecho se ha mostrado llena de coraje y carácter.
Admite sus debilidades
Uno de los puntos fuertes de Sansa es que no tiene miedo de pedir ayuda si es necesario.
No olvida el pasado
Si "el Norte no olvida", Sansa tampoco. Al igual que el Norte, no olvida lo que ocurrió a su familia y sabe esperar pacientemente su oportunidad para vengar el pasado.
No tiene miedo de decir lo que piensa
La mayoría de las veces en estado de cautiverio, Sansa no ha contado con demasiadas oportunidades para decir lo que pensaba. Pero si ha habido que decirle a alguien que es un idiota, lo ha hecho sin dudar.
Sabe adaptarse a las circunstancias
Si algo ha aprendido Sansa en todo este tiempo es que la verdad no es siempre la mejor opción, especialmente cuando eso implica aceptar que su prometido ha decapitado a su padre o toda su familia está muerta.
Puede ser fría como el hielo
Capaz de dejar que Ramsay fuera devorado por sus perros, Sansa demostró en la sexta temporada que puede ser fría como el hielo.
Vio venir el invierno
Mientras otros afirmaban que el invierno se acercaba, ella fue una de las primeras que supo ver que el invierno ya había llegado.
Sabe aprovechar las oportunidades
Superviviente innata, Sansa ha aprendido a aprovechar las pequeñas oportunidades para sobrevivir.
Nunca pierde la esperanza
Incluso cuando era cautiva de Joffrey, Sansa nunca perdió la esperanza de que sus hermanos siguieran con vida y vengaran la muerte de su padre.
Es una superviviente

Desde el primer momento Sansa se ha visto obligada a sobrevivir, haciendo lo necesario para seguir con vida.
Siempre cumple sus promesas

Hemos tenido que esperar hasta la sexta temporada para que Sansa tomase el control de su vida, pero cuando por fin lo ha hecho se ha mostrado llena de coraje y carácter.
Admite sus debilidades

Uno de los puntos fuertes de Sansa es que no tiene miedo de pedir ayuda si es necesario.
No olvida el pasado

Si "el Norte no olvida", Sansa tampoco. Al igual que el Norte, no olvida lo que ocurrió a su familia y sabe esperar pacientemente su oportunidad para vengar el pasado.
No tiene miedo de decir lo que piensa

La mayoría de las veces en estado de cautiverio, Sansa no ha contado con demasiadas oportunidades para decir lo que pensaba. Pero si ha habido que decirle a alguien que es un idiota, lo ha hecho sin dudar.
Sabe adaptarse a las circunstancias

Si algo ha aprendido Sansa en todo este tiempo es que la verdad no es siempre la mejor opción, especialmente cuando eso implica aceptar que su prometido ha decapitado a su padre o toda su familia está muerta.
Puede ser fría como el hielo

Capaz de dejar que Ramsay fuera devorado por sus perros, Sansa demostró en la sexta temporada que puede ser fría como el hielo.
Vio venir el invierno

Mientras otros afirmaban que el invierno se acercaba, ella fue una de las primeras que supo ver que el invierno ya había llegado.
Sabe aprovechar las oportunidades

Superviviente innata, Sansa ha aprendido a aprovechar las pequeñas oportunidades para sobrevivir.
Nunca pierde la esperanza

Incluso cuando era cautiva de Joffrey, Sansa nunca perdió la esperanza de que sus hermanos siguieran con vida y vengaran la muerte de su padre.