Colosal, diversa, opulenta, atemorizante.
Así era la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), el Estado comunista que se extendió por Eurasia, desde el Báltico y el Mar Negro hasta el Océano Pacífico, y que tras su imponente existencia durante casi tres cuartos del siglo XX se desmoronó rápidamente.
Esos adjetivos no son caprichosos: una serie de cifras dan cuenta de lo que verdaderamente significó la Unión Soviética en la historia mundial reciente.
