El carbono es uno de los elementos más interesantes que conocemos y, seguramente, uno de los más importantes.
Pasemos a la info!

En estado puro y dependiendo de cómo estén dispuestos sus átomos, este elemento puede formar tanto el mineral más duro que ocurre en la naturaleza, el diamante, como uno de los más blandos, el grafito.
Diamante azul
Grafito
Organizados en hexágonos y formando láminas, los átomos de carbono dan lugar al grafeno, un material del que han oído hablar estos últimos años por sus “increíbles” propiedades mecánicas y eléctricas.

El carbono es el elemento en el que está fundamentada la vida.

El 95% del cuerpo de los seres vivos se compone por sólo cuatro elementos: carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno. De ellos, el carbono es el más importante. Sin él, no podría formarse el ADN. Las proteínas, glúcidos, vitaminas y grasas también son compuestos de carbono.

Nuestras células están convirtiendo azúcares en energía de manera constante, descifrando y produciendo material genético, transmitiendo información de un lado a otro, absorbiendo y procesando nutrientes, manteniendo los sistemas vitales funcionando…
El carbono es el único elemento que es capaz de abastecer a un organismo complejo de la diversidad química que necesita.

El carbono, como el agua, sigue un ciclo. El ciclo del carbono une a todos los seres vivos con la Tierra, en un frágil equilibrio. La Tierra contiene una cantidad de carbono que no varía a lo largo del tiempo.

Mediante la fotosíntesis, las plantas transforman la energía de la luz solar en hidratos de carbono. Incorporan el carbono de la atmósfera en sus tejidos. Cuando los animales las comen, lo incorporan a la cadena alimenticia.
A través de los desechos y la respiración, parte del carbono vuelve a la atmósfera y la tierra. El resto, volverá cuando ese ser vivo muera y se descomponga.

El carbono sólo se transforma pasando de una fase a otra, y de unos seres vivos a otros.

El uso de hidrocarburos y combustibles fósiles por parte del hombre rompe el equilibrio del ciclo del carbono. El dióxido de carbono vuelve a la atmósfera a un ritmo mucho mayor que su ritmo natural.
Se acumula, produce el efecto invernadero, y puede provocar o acelerar un cambioclimático. También se acumula en los océanos, volviéndolos más ácidos.
La Tierra ya vivió estas situaciones en el pasado, y dio lugar a grandes extinciones.
