
Todos los padres conocen la situación cuando el pequeño empieza a hacer pataletas en el lugar menos apropiado. Desafortunadamente, los demás no siempre lo toman bien. Pero también hay aquellos quienes en vez de dar sermones toman el control de la situación.
Los pasajeros del vuelo Minneapolis — Atlanta se volvieron testigos de este acto. Un niño pequeño estaba muy irritado y molesto, y su mamá embarazada parece que no tenía fuerzas para calmarlo. Ellos viajaban solos, sin papá u otros familiares y amigos que les pudieran ayudar. Pero de pronto a la mujer se le acercó un extraño, quien simplemente cargó al niño y empezó a calmarlo.
El hombre dijo que también era padre y por eso quería ayudar. Pasó con el niño dos horas y media hasta el final del vuelo para dejar descansar a la madre aunque fuera un poco. La mujer de nombre Andrea Byrd, que también viajaba en este vuelo y gracias a quien esta historia se dio a conocer, estaba conmovida hasta las lágrimas al ver cómo una persona desconocida trataba al niño como si fuera su propio hijo.
Esto fue lo que ella escribió en su página de Facebook :
«Lloré porque nos mostró que aún hay personas buenas en este mundo caótico. Muchas gracias a este papá y a todos los papás del mundo. Debemos valorarlos.