Para saber si le gustas a alguien elige una palabra y cada vez que tu interlocutor la pronuncie o utilice expresiones similares asiente con la cabeza y sonríe. Si le caes bien, pronto notarás que esta persona empezará a usar esta palabra todo el tiempo.
Si quieres que la gente te tome en serio, diles que así decía tu padre. Las personas inconscientemente son propensas a creer en los consejos paternales.
Sé campeón del juego «Piedra, papel o tijera» haciéndole cualquier pregunta a tu oponente justo antes del juego. En la mayoría de los casos, los jugadores tomados por sorpresa arrojan «tijera».
Si quieres que tu interlocutor esté de acuerdo contigo, no olvides asentir con la cabeza al hacerle una pregunta. Este movimiento da a entender que todo lo que tú estás diciendo es la única verdad. Además, siguiendo las reglas del comportamiento social, la gente tiende a asentir en respuesta.
¿Algún día has soñado con una parada de autobús o un metro totalmente vacíos a las 8 de la mañana? En lugares llenos de gente mira en la dirección de tu movimiento. Te sorprenderás de lo fácil que la multitud se hace a un lado dándote paso. El secreto es simple: en los sitios concurridos la gente mira directamente a los ojos de los demás peatones para entender hacia dónde se dirigen y así no chocar con ellos.
Si se te pegó alguna canción y no la puedes sacar de tu cabeza, acuérdate de su terminación. De acuerdo al efecto Zeigarnik, nuestro cerebro recuerda mejor las tareas no culminadas. Por lo tanto, si piensas en cómo termina la canción, desaparecerá por su cuenta.
Si quieres que te ayuden empieza tu petición diciendo «Necesito tu ayuda...». A la gente no le gusta sentirse culpable, por ello no podrán negarse.
Si a alguien le caes mal, pídele un bolígrafo. Por un lado, la gente no tiende a ayudarle a alguien que no le gusta, pero por otro lado, es un favor demasiado pequeño para negarlo. De esta manera, la persona se convencerá a sí misma de que, después de todo, no le caes tan mal.
Y SI TE INTERESA....