Es posible que te haya ocurrido: estás preparando la comida cuando te das cuenta que necesitas uno, o varios, huevos. No hay problema, piensas, voy al frigorífico y cojo los que necesite. Sin embargo, al abrir la puerta, lo único que te espera es la incertidumbre.
Has puesto los huevos duros y los huevos crudos en el mismo lugar, y no sabes cuál es cuál. En estas situaciones, hay varias técnicas diferentes que puedes usar para diferenciar los huevos, la mayoría se basan en el sentido común:
1. Agitar el huevo
La primera técnica es agitar el huevo. Con esta técnica, tienes que coger el huevo entre tus dedos y agitar. Un huevo duro se sentirá sólido (obviamente) mientras lo agitas. Al contrario, si el huevo está crudo, podrás sentir sutilmente el movimiento del líquido dentro del huevo.
2. Hacerlo girar
Hacer girar al huevo puede parecer curioso, pero es efectivo. Esta técnica te proporciona dos formas de confirmar si el huevo está crudo o duro.
Primero, coge el huevo entre tus dedos y hazlo girar. Observa la velocidad a la que giran los huevos. El huevo duro girará más lentamente que el crudo porque es sólido por dentro mientras el huevo crudo girará más rápido y temblará porque tiene líquido.
Otra cosa que puedes hacer es girar el huevo y pararlo. El huevo duro dejará de girar cuando lo paras, mientras el huevo crudo, debido al líquido, continuará girando.
3. Iluminar el huevo con una linterna
Finalmente, si tienes una linterna a mano, puedes confirmar el estado de tu huevo con solo iluminarlo. Apaga las luces y coloca la linterna al lado del huevo. Si el huevo se ilumina, está crudo, pero si se mantiene oscuro u opaco, está duro. La clara y la yema del huevo no permite que se atraviese la luz.

Has puesto los huevos duros y los huevos crudos en el mismo lugar, y no sabes cuál es cuál. En estas situaciones, hay varias técnicas diferentes que puedes usar para diferenciar los huevos, la mayoría se basan en el sentido común:
1. Agitar el huevo
La primera técnica es agitar el huevo. Con esta técnica, tienes que coger el huevo entre tus dedos y agitar. Un huevo duro se sentirá sólido (obviamente) mientras lo agitas. Al contrario, si el huevo está crudo, podrás sentir sutilmente el movimiento del líquido dentro del huevo.
2. Hacerlo girar
Hacer girar al huevo puede parecer curioso, pero es efectivo. Esta técnica te proporciona dos formas de confirmar si el huevo está crudo o duro.
Primero, coge el huevo entre tus dedos y hazlo girar. Observa la velocidad a la que giran los huevos. El huevo duro girará más lentamente que el crudo porque es sólido por dentro mientras el huevo crudo girará más rápido y temblará porque tiene líquido.
Otra cosa que puedes hacer es girar el huevo y pararlo. El huevo duro dejará de girar cuando lo paras, mientras el huevo crudo, debido al líquido, continuará girando.
3. Iluminar el huevo con una linterna
Finalmente, si tienes una linterna a mano, puedes confirmar el estado de tu huevo con solo iluminarlo. Apaga las luces y coloca la linterna al lado del huevo. Si el huevo se ilumina, está crudo, pero si se mantiene oscuro u opaco, está duro. La clara y la yema del huevo no permite que se atraviese la luz.