La Zona 72
Una reducida franja de un kilómetro de largo por cien metros de ancho situada a pocas cuadras del centro de la ciudad de La Plata, Buenos Aires, Argentina reporta las características propias de una “ventana” que replica desde hace por lo menos cincuenta años misteriosos fenómenos OVNI que, a criterio de ufólogos que investigan sobre la profusa casuística allí detectada, podría llegar a ser la expresión misma de una civilización -quizás porque no la nuestra- que logra viajar, a través del tiempo, desde el futuro en el cual actualmente se encuentra a este presente.
El área, rica en casos que se remontan a principios de la década del 50, es denominada por los investigadores de la Fundación Argentina de Ovnilogía (FAO) como La Zona 72, en honor a la avenida en la cual está ubicada, entre las calles 10 y 20 de la capital provincial, en una extensión lindera a las vías abandonadas del viejo Ferrocarril Provincial.
Luis Burgos, el referente de la FAO, explicó a Expedientes Secretos que La Zona 72 se convierte hoy “en una acotada área de investigación similar a la que puede ser el paraje El Espinillo, en Magdalena, o la estancia La Esperanza, en Gobernador Ugarte, que son en definitiva puntos donde el fenómeno tiende a reiterarse en diversas manifestaciones”.
La particularidad observada por Burgos es que así como en esa misma característica encuadran geografías como el cerro Uritorco, en Capilla del Monte, Córdoba; la localidad entrerriana de Victoria, y la de Cachi, en Salta, esta zona ubicada al sudeste de La Plata “concentra episodios muy significativos y relevantes, en un espacio por demás reducido”, tal como apuntó Burgos.
En rigor el lugar ha dado pié a un repertorio variado de fenómenos que incluyen avistamientos, OVNIS fantasmas, huellas deshidratadas y hasta la presencia de humanoides que aceleraron los latidos de los ocasionales testigos de experiencias que se suman a una cantidad de episodios con antecedentes y repeticiones de lo que aún no existe explicación.
“No sabemos a ciencia cierta de qué se trata pero creo que la sucesión de fenómenos abre la puerta a la posibilidad de atribuir toda esa casuística a viajeros del tiempo, que estuvieron allí mucho antes de que esté lo que se observa ahora o que ya están en lo que habrá ahí mismo en un futuro”, aventuró el líder de la FAO.
En ese sentido argumentó que si esta hipótesis cobra fuerza, se trataría de inteligencias que “suben y bajan en la misma zona geográfica, pero luego de un viaje hecho a través del tiempo” y apuntó para darle más luz a la explicación que “hoy no sabemos que puede haber en la Zona 72 dentro de 300 años”. Sin embargo, aquello que le da vida a este fenómeno, quizás ya lo sepa.
Activo como nunca
Si de algo está convencido Burgos es que por sobre todo en estos últimos tiempos el fenómeno que se registra en la Zona 72 “está activo como nunca” y aunque insistió en no tener elementos a mano para poder develar la incógnita de porqué ahí, aseveró que “el punto de partida” más no sea registral de los acontecimientos “es en la década del 50”.
La serie de casos que Burgos y su equipo de ufólogos han registrado casi de sesenta años a esta parte revela no sólo una abundante cantidad de episodios que hablan de la presencia de “una zona caliente” en materia de fenómenos, sino de una amplia gamas de combinaciones en lo que a manifestaciones extrañas refiere.
“Es rarísimo lo que pasa” puntualizó el investigador platense “porque combina muchas cuestiones que se desprenden del relato de los testigos” aunque, remarcó, uno de los casos más emblemáticos que ocurrió en esa zona fue el las huellas encontradas
Los archivos de FAO atesoran la siguiente información: la medianoche del 19 de diciembre de 1998, Gilberto Mario Sánchez, por entonces de 48 años, y un grupo de operarios trabajaban en la usina de OSBA, situada en el parque Saavedra, es decir en el área de influencia de la Zona 72, cuando vieron surcar el cielo platense un objeto piramidal, color gris, en dirección Este-Oeste.
En realidad, la sorpresa llegó unos días después, cuando los empleados de la planta encontraron en el predio, cerca de la pista de aterrizaje de helicópteros, una huella anular reverdecida de unos cuatro metros de diámetro a la que nadie le encontró una explicación que no proviniera de una posibilidad misteriosa.
Lo curioso del hecho fue que debajo del césped en el que apareció esa huella circular se encontraban almacenados en un piletón subterráneo 11 mil litros de agua, en un área en el que lo sistemas técnicos de monitoreo y las funciones mecánicas del depósito estaban comandadas por un potente sistema trifásico.
Area acotada
Entre otras precisiones en torno a como entiende lo que sucede en La Zona 72, Burgos sostuvo que “los fenómenos de recurrencia dan lugar con el paso del tiempo a las denominadas ventanas, que están fuera de las áreas consideradas calientes. Su característica -dijo- es que se dan en cortos lapsos y en espacios geográficos acotados”.
“Sin duda, La Zona 72 es lo más acotada que hay comparable, por ejemplo, con el arroyo El Espinillo en campos de Atalaya, Magdalena, o en la estancia La Esperanza, en Gobernador Ugarte”, enfatizó el investigador que para quien en el país no hay más que seis áreas reducidas donde se registran fenómenos de recurrencia.
El ufólogo consideró un hecho plausible que exista una zona tan diminuta en su extensión para favorecer las investigaciones, “dado que quienes nos dedicamos a profundizar sobre estas cuestiones tenemos el fenómeno delante de nuestras narices”.
El titular de FAO subrayó que en la Zona 72 los hechos que se reiteran se suceden “como si el paso del tiempo nunca hubiera alterado nada” y de allí que Burgos se plantee como interrogante “¿qué hubo en ese sitio o que habrá en el futuro? La incógnita, hoy por hoy, está lejos de ser despejada.
_________________________________________________________________________________________________________
Edward Mordrake, el hombre con dos rostros
Edward Mordrake padeció una rara enfermedad que lo hizo nacer con un rostro extra en la parte de atrás de su cabeza, según cuenta su historia ese rostro de mujer no hablaba, comía ni bebía pero aún así podía reír y llorar. Edward mismo llamaba a ese rostro 'gemelo demoniaco' pues le susurraba cosas horribles por las noches; incluso llegó a pedir a médicos que hicieran lo posible por extraerlo, hasta que se suicidó a la edad de 23 años.
“Una de las historias más raras así como de las más melancólicas de la deformidad humana es la de Edward Mordake, quien iba a ser el heredero de una de las familias más nobles de Inglaterra. Sin embargo nunca reclamó el título y se suicidó a los veintitrés años. Vivía en un retiro absoluto, evitando las visitas incluso de los miembros de su familia. Era un joven de grandes conocimientos, un buen estudiante y un músico de rara habilidad. Su figura era remarcable por su gracia natural, y su rostro –su rostro natural- era como el de Antinoo. Pero en la parte de atrás de su cabeza había otra cara, la de una chica muy guapa, “adorable como un sueño, atroz como un demonio”. El rostro femenino era una mera máscara, “ocupando sólo una pequeña zona de la parte posterior del cráneo, aunque mostrando signos de inteligencia de aire maligno”. Se la había visto sonriendo y burlándose mientras Mordake lloraba.
Sus ojos seguían los movimientos del espectador, y sus labios se movían sin cesar. La voz era inaudible pero Mordake aseguraba que durante la noche no podía conciliar el sueño debido a los odiosos susurros de su “gemela diabólica” como él la llamaba, “que nunca duerme, pero que me habla de tales cosas de las que sólo se oyen en el infierno. La imaginación no puede concebir las tentaciones espantosas en las que me envuelve. Por alguna imperdonable maldad de mis antepasados estoy cosido a este demonio – porque estoy seguro que es un demonio. Yo ruego y suplico para que lo eliminéis del mundo, aunque yo muera”. Estas eran las palabras del desventurado Mordake a Manvers y Treadwell, sus médicos. Aunque lo vigilaban constantemente consiguió procurarse veneno, debido a lo cual murió, dejando una carta en la que pedía que la “cara demoníaca” fuera destruida antes de su funeral, “para que no continuase con sus espantosos susurros en la tumba”. Por petición propia fue enterrado en tierra baldía, sin ninguna lápida o marca que dejara constancia de su tumba”
_________________________________________________________________________________________________________
El enfrentamiento de una familia de La Pampa con el Chupacabras
Se trata de uno de los episodios más traumáticos y complejos de la fenomenología OVNI de los últimos tiempos, y tuvo su desarrollo en la localidad pampeana de Santa Rosa, Argentina en un campo de 70 hectáreas propiedad de una familia de productores de ganado. Allí, una tarde la familia Giménez observó movimientos extraños y al investigar de cerca, se toparon de frente durante 10 segundos con un extraño ser que identificaron como el famoso “chupacabras”, escapando de la zona tras mutilar a una vaca.
En diálogo con Expedientes Secretos, Andrea Pérez Simondini, del grupo Visión OVNI, comentó que “este episodio en La Pampa es uno de los más complejos que nos tocó investigar, dado que tiene muchísimos elementos que unen la fenomenología asociada popularmente al chupacabras con todo lo relacionado al tema OVNI”.
Pérez Simondini también brindó una pista importante, al destacar que “el caso en La Pampa, como muchos otros, tiene vinculaciones directas con el último estudio que venimos realizando del suceso ocurrido en Misiones, con la mutilación masiva de 10 ovejas”.
Un relato detallado
En torno a la historia en La Pampa, Simondini publicó recientemente un documento escrito por los propios protagonistas, el matrimonio Giménez, que pone de manifiesto, una vez más, la necesidad de investigar en profundidad estos sucesos. “Somos Alberto y Alicia, y les escribimos para contarles nuestra experiencia un tanto sorprendente, que tuvimos un acercamiento con el supuesto chupacabras”, indicó la pareja en el texto, sobre el episodio ocurrido en 2008.
“Somos de Santa Rosa, provincia de La Pampa, al oeste de la provincia de Buenos Aires. Vivimos en un pequeño campo de 70 hectáreas, donde tenemos 30 vacas y animales en general. Ultimamente nuestro país está sufriendo el extraño fenómeno del ganado mutilado, el cual se atribuye en un gran porcentaje a este extraño ser”, sostuvieron los protagonistas.
En ese sentido, explicaron: “nuestras vacas suelen pastar a aproximadamente a unos 2 kilómetros de nuestra casa. Acostumbramos a sacarlas del corral a las 8 de la mañana, tarea que realizan nuestros 3 peones, y nosotros nos encargamos de regresarlas al caer la tarde junto a nuestro hijo mayor”.
Entre los árboles
Al momento de los acontecimientos estaba comenzando el invierno, y el matrimonio se alistaba a recoger las vacas, aproximadamente a las 5 de la tarde. En ese momento, Alberto observó a tres de sus vacas corriendo a 200 metros del establo. “Esto nos sorprendió, pues las vacas ya tienen aprendida la rutina diaria. Una aclaración válida es decir que el lugar de pastoreo se encuentra vecino a un monte muy tupido. Esto nos impulsó a tomar nuestra camioneta y salir apurados y preocupados”, relataron.
“Cuanto más nos acercábamos, más nos alertábamos ya que las vacas estaban dispersas. Nuestro hijo descendió de la camioneta dispuesto a reunir al ganado y nos alertó de un olor predominante y desagradable. Nos preocupamos por averiguar de dónde provenía ese olor, y luego de caminar 300 metros hacia el monte encontramos el cuerpo mutilado de una vaca al cual le faltaban los órganos internos y los genitales”, contaron el el documento.
De acuerdo al relato, “no había rastros de sangre, lo cual fue sorprendente”. Pero eso no fue todo, porque luego de 10 minutos de rastrear la zona, Alicia escuchó entre los pastizales del monte ruidos extraños. Pensó que se trataba de alguien escabulliéndose. “Nos acercamos pensando que nos encontraríamos con un cuatrero o animal causante de la muerte de la vaca. Estábamos a pocos metros cuando vimos un ser con las características del chupacabras. Pudimos verlo por un lapso de 10 segundos aproximadamente, ya que desapareció entre los arboles del monte”, indicaron.
Acerca del caso, Simondino explicó que “el caso es muy serio, confirmado aún más luego de las entrevistas que realizamos con el grupo familiar y el trabajo de campo realizado en la zona”, agregando que “el episodio se suma a una larga cadena de sucesos de estas características, el último en Misiones con las ovejas mutiladas que seguimos estudiando”.
_________________________________________________________________________________________________________
¿Un viajero en el tiempo en una pelicula de Chaplin de 1928?
Un cineasta de Belfast estaba viendo los extras de una película de Chaplin de 1928 y se encontró con un hallazgo sorprendente: una mujer cruzaba la pantalla... ¡hablando por un teléfono móvil! Su explicación ha sido que se trata de un viajero en el tiempo. La polémica está más que viva en internet.
George Clarke es un cineasta de Belfast que cierto día encontró algo en una vieja película que no ha logrado comprender ni explicar: revisando el contenido extra del DVD de El circo de Charles Chaplin se encontró que, en unas escenas documentales sobre el estreno, una mujer cruzaba la pantalla con un gesto que recordaba claramente al que todos hacemos hablando por nuestros teléfonos móviles.
Clarke revisó la escena una y otra vez, tal y como cuenta a la BBC: "Rebobiné y lo vi otra vez, acerqué la imagen y lo puse a cámara lenta", además mostró la película a multitud de amigos y "todos tenían la misma reacción, ‘parece que hable por móvil’".
De hecho el pequeño fragmento de película se ha mostrado también al público en un festival de cine en Belfast y "nadie ha podido encontrar una explicación". La del propio descubridor, de hecho, es más estrafalaria que definitiva: que la mujer en cuestión es un viajero en el tiempo.
Polémica en la red
Desde que Clarke colgase en Youtube el pasado 19 de octubre el sorprendente fragmento de vídeo ya ha sido visto en casi dos millones y medio de ocasiones, recibiendo además unos 18.000 comentarios.
Por supuesto, la polémica está más que servida y las opiniones en toda la red se dividen entre los que simplemente no encuentran una explicación, los que creen la teoría del viajero en el tiempo y los que discuten la propia autenticidad de la escena.
Otra teoría algo más plausible, comentada por la cadena americana MSNBC, es que la mujer en el vídeo sujeta algún tipo de aparato para la sordera, pero el hecho es que también parece hablar a través de este supuesto dispositivo.
Como el descubridor del vídeo dice probablemente "nunca sabremos de verdad que es lo que estamos viendo".
_________________________________________________________________________________________________________
La niña atropellada de Eugenia y Gabriel Mancera
La leyenda que a continuación os voy a contar, ha circulado de boca en boca por los habitantes de las colonias del Valle, Narvarte y aledañas por igual. La ubicación exacta de ésta, toma forma exactamente en el cruce del Eje Vial Número 5, mejor conocido como Eugenia, y el Eje Vial Número 2, también conocido como Gabriel Mancera en
Ciudad de México.
Alrededor de las 2 a.m., se cuenta, una chiquilla se dirigía caminando hacia la farmacia para comprar las medicinas que su madre enferma requería, hecho por el que se vió forzada a salir a esas altas horas de la madrugada (o por lo que fuera, esta versión se practica para darle dramatismo a la historia y para justificar qué podría estar haciendo una escuincla en la calle a esa hora).
La niña, consciente de la hora, prudentemente respetaba los semáforos y señalamientos antes de cruzar las calles hasta llegar a su destino, y así lo hizo también en el cruce de Eugenia con Gabriel Mancera.
Al ponerse la luz roja para los vehículos que transitaban sobre Eje 5, la chica se dispuso a caminar, de esquina a esquina, para cruzar dicho Eje, pero, a diferencia de la gallina, nunca llegó al otro lado del camino, ya que un coche que iba a exceso de velocidad decidió ignorar la luz roja y cruzar, sin tomar precaución alguna sobre otros automóviles o transeúntes cruzando. Golpeó mortalmente a la niña, dejándola medio viva y medio muerta en el arroyo del tránsito. El automovilista responsable nunca se bajó del vehículo... es más, nunca se detuvo para saber si la niña vivía o moría y nunca fue para pedir asistencia médica a nadie ni por nada. Siguió su camino, sin más.
Eventualmente, la niña falleció en agonía y sola, nadie la ayudó. Desde entonces, y es aquí donde uno debe espantarse, alrededor de las 2 a.m., en el cruce de Eugenia con Gabriel Mancera, el espíritu de la niña se aparece a los automóviles que circulan a esa hora a exceso de velocidad. Ella cruza la calle como aquella fatídica noche cuando perdió la vida, provocando así que los autos se vuelquen por tratar de esquivarla cuando la ven, quedando literalmente "patas arriba". Una vez que provocado el accidente, se va, dejando a los pasajeros sin asistencia de ningún tipo para morir solos, tal cual a ella le sucedió.
_________________________________________________________________________________________________________
El primo Canadiense del Mounstro del Lago Ness
El nombre de Ogopogo se originó de una canción que fue adaptada para la criatura. La mayoría de los reportes hablan de un tronco flotante que de pronto cobra vida y comienza a nadar.
Un equipo de filmación ha conseguido captar, al menos en parte, al Ogopogo, un primo canadiense del monstruo del lago Ness. Con esta, son ya tres las investigaciones llevadas a cabo en busca de pruebas que demuestren la existencia de este escurridizo animal.
El Ogopogo apareció por sorpresa el pasado jueves 18 de abril cuando un equipo de filmación se disponía a grabar la reconstrucción de un avistamiento de hace 24 años. El equipo de Tripod Film and Video Productions de Kelowna comenzaba a grabar la escena cuando Bill Steciuk divisó a la criatura al oeste del puente del lago Okanagan: "Vimos dos o tres ondulaciones dentro y fuera del agua... El lago estaba en calma a pesar de la estela de cerca de 200 metros que iba dejando a su paso", declaró uno de los miembros del equipo, que tomó una serie de fotografías con su cámara de 35 milímetros. Esa misma noche, ya se pudo revisar la cinta, en la que la figura aparece nítidamente en pantalla durante un minuto y medio: "Mi socio, Len Melnyk, estaba absolutamente seguro de que no se trataba de una onda o estela de barco. Había algo debajo del agua", ha dicho uno de los responsables del proyecto. Hay también varias secuencias en la película que muestran anomalías en la superficie del agua.
El equipo no quiere precipitarse: "Estamos intentando conservar tanta credibilidad como sea posible. Se trata de una búsqueda científica seria".
Renee Boucher, una agente inmobiliaria que se encontraba en el lugar, también notó la ondulación en el lago: "Vi moverse algo de una manera muy lenta y tranquila, hacia arriba y hacia abajo. Parte del cuerpo emergía a la superficie, era enorme, negro y brillante. Era muy, muy largo". "Incluso una becaria que trabajaba en la película dijo haber visto como la cabeza salía a la superficie expulsando agua a través de su boca, y lo que posiblemente era una aleta o la cola", dijo Boucher.
A fines de los años 40, el escritor canadiense Farley Mowat (que en esa época trabajaba como naturalista del gobierno) oyó hablar de un monstruo llamado Angeoa, que había sido visto en Tulemaliguak (lago Dubawnt). Su informante era un amigo esquimal cuyo padre, con un compañero, había visto a la criatura a fines del siglo pasado. Una vez se encontraron los huesos de un animal muy grande en la costa del lago; de ahí su nombre en esquimal, que significa "lago de los huesos amontonados
_________________________________________________________________________________________________________
¿Que ocurrio en el incidente Vela?
Hace ahora 31 años, dos explosiones de gran intensidad fueron detectadas en el Atlántico sin que sepamos aún con certeza cuál es su origen.
El 22 de septiembre de 1979, un satélite de vigilancia estadounidense -el Vela 6911- detectó dos destellos luminosos de gran intensidad en el Atlántico Sur, entre África y la Antártida. La lectura de los sensores ópticos del satélite no fueron demasiado claras pero pudo determinarse que la potencia necesaria para generar algo de esa magnitud se encontraba dentro del rango de dos a tres Kilotones. Los expertos suponen que pudo tratarse de ensayos nucleares clandestinos de Israel o Sudáfrica, o bien de un evento similar al que devastó Tunguska hace 100 años. ¿Que fue lo que originó el Incidente Vela?
Estados Unidos puso en marcha el Proyecto Vela para realizar un seguimiento de los ensayos nucleares que tenían lugar sobre la superficie o en la atmósfera de nuestro planeta. En 1963, el Tratado sobre Ensayos de Explosiones Nucleares (Partial Test Ban Treaty) había sido firmado por 130 países y prohibía todas las explosiones nucleares excepto las subterráneas, con el fin de evitar las precipitaciones radiactivas. Desarrollado por DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) y supervisado por la fuerza aérea de ese país, el Proyecto Vela se apoyaba sobre tres pilares: Vela Uniform, que intentaría la detección de explosiones nucleares subterráneas a través de los eventos sísmicos relacionados; Vela Sierra, varios satélites diseñados para detectar señales de explosiones nucleares en la atmósfera; y Vela Hotel, otros satélites concebidos para detectar señales nucleares provenientes del espacio. En principio el programa debía funcionar durante unos pocos años, pero la robustez de los Vela -diseñados para funcionar durante 6 meses- hizo que se extienda durante 26 años.
Había 12 satélites en total, seis del tipo Vela Hotel y seis del Vela Sierra, y giraban en órbitas ubicadas ente 100 mil y 113 mil kilómetros de altura, por encima de los cinturones de Van Allen. Estaban provistos con 12 detectores externos de rayos X y 18 detectores internos de neutrones y rayos gamma, que funcionaban gracias a la energía proporcionada por sus paneles solares. También tenían dos sensores especiales capaces de detectar destellos con duraciones menores al milisegundo, necesarios por que las explosiones nucleares atmosféricas que eventualmente tendrían que reportar producen una única señal de corta duración.
2 y 3 kilotones
En efecto, una explosión de este tipo emite un flash que dura alrededor de 1 milisegundo, seguido por una segunda luz -más prolongada pero menos intensa- que dura algunos segundos. Esto ocurre porque el primer destello es alcanzado rápidamente por la onda de choque atmosférica -compuesta de gas ionizado- que, aunque emite bastante luz, se vuelve rápidamente opaco y oculta la explosión. No se conoce ningún fenómeno natural que pueda producir este efecto, por lo que los Vela no tenían problemas en detectar estas explosiones.
El 22 de septiembre de 1979, luego de haber informado con éxito 41 explosiones nucleares correspondientes a otros tantos ensayos efectuados por las superpotencias de la época, el satélite Vela 6911 registró con sus sensores ópticos dos destellos extraños. Si bien tenían las características habituales de explosiones nucleares atmosféricas, se habían producido en una región del planeta -el Atlántico Sur, entre África y la Antártida (47º S, 40º E)- en el que no se esperaba detectar algo así.
La potencia fue estimada de las explosiones fue de entre 2 y 3 Kilotones, de 10 a 20 veces menor a la de la Bomba de Hiroshima. La prensa rápidamente llamó a estos destellos “Incidente Vela”. Los servicios de inteligencia comenzaron a trabajar, y se barajaron dos hipótesis principales. La primera de ellas, a la que se asignaba una mayor probabilidad, era que estos flashes fuesen el resultado de dos detonaciones nucleares secretas pertenecientes a Israel o Sudáfrica. La segunda, que un objeto proveniente del espacio exterior -posiblemente un cometa o un meteorito- había detonado por el recalentamiento sufrido al ingresar en nuestra atmósfera dando lugar a algo similar al “Evento Tunguska” pero sobre el mar.
Sospechas de Sudáfrica
Si bien la prensa olvidó rápidamente el incidente, las agencias de inteligencia querían saber a toda costa que era lo que había ocurrido, y seguían todas las pistas. En aquella época, Sudáfrica había comenzado con un programa de desarrollo de armas nucleares, y cuando Vela 6911 captó los destellos, varios barcos de la marina sudafricana se encontraban efectuando maniobras en esa zona. Cuando todo parecía indicar que esta nación era la responsable Mordechai Vanunu, un ingeniero nuclear israelí, reveló que su país había estado desarrollando desde hacia 10 años su propio programa nuclear en el desierto de Néguev, y había colaborado estrechamente con los sudafricanos. Estas declaraciones hicieron suponer a muchos que ambas naciones, en forma conjunta, habían efectuado las pruebas. Sin embargo, y aunque un primer informe del gobierno de los Estados Unidos atribuía los destellos a una explosión nuclear sudafricana, una comisión especial compuesta por expertos designados por la administración Carter concluyó que, “al no haberse encontrado radiación en las proximidades del evento”, no se podía asegurar que esta fuese la causa del fenómeno.
Radiación en la zona
En medio de la confusión, se sumaron las voces de los responsables del radiotelescopio de Arecibo (“hemos detectado un suceso inusual en la ionosfera”), del gobierno de Australia (“Hemos registrado índices anormales de radiactividad en la zona.”) y de los científicos encargados de diseñar y supervisar el funcionamiento de los Vela (“el satélite ha funcionado correctamente, y su fiabilidad queda demostrada al haber detectado ya 41 ensayos nucleares.”). El tiempo pasaba, y parecía que jamás sabríamos que ocurrió. Pero en febrero de 1994, el Comodoro Dieter Gerhardt, en cuyo currículo figuraban actividades tan diversas como “espía soviético”, “convicto” y “comandante de la Base Naval Simon's Town en Sudáfrica”, sorprendió a todos al declarar públicamente que “a pesar de no estar involucrado directamente, puedo afirmar que el flash fue producto de una prueba atómica Israelí-Sudafricana, cuyo nombre en código era Operation Phenix. Se suponía que no sería detectada, pero el clima cambió y los norteamericanos la descubrieron.” La reputación de Gerhardt no era la mejor, y el incidente continuó sin tener una causa oficialmente reconocida. Tres años más tarde, en 1997, un periódico israelí citó al ex Ministro de Relaciones exteriores de Sudáfrica quien confirmaba que el incidente Vela había sido una prueba nuclear sudafricana. Sin embargo, y volviendo a sembrar las dudas, poco tiempo después el funcionario declaró que sus dichos habían sido “sacados de contexto.”
Aún hoy muchos de los documentos relacionados con el incidente permanecen como “clasificados” por distintos gobiernos, lo que ayuda muy poco a aclarar lo ocurrido. La hipótesis que responsabiliza a un objeto extraterrestre parece haber perdido fuerza, sobre todo luego de lo expresado por los australianos respecto a la presencia de radiación en la zona. Es mucho más probable que haya sido algún ensayo nuclear clandestino producido durante la Guerra Fría, aunque todavía no lo sepamos con certeza. Dentro de algunos años, cuando se liberen algunos de los documentos que permanecen en secreto, quizas sepamos la verdad
_________________________________________________________________________________________________________
El misterio de los tres astronautas que murieron sonriendo
El 30 de junio de 1971, la nave espacial soviética Soyuz XI puso a funcionar su sistema automático de aterrizaje, después de permanecer 24 días en el espacio. En la base se sintieron satisfechos a pesar de que en los últimos minutos habían perdido contacto con los astronautas: Dobrovoisky, Vlokov y Patsayev. En ese momento comenzaría uno de los misterios más comentados de los años 70
A pesar de haber perdido el contacto al atravesar la ionosfera, no había por qué preocuparse pues la nave estaba aterrizando según lo previsto. Pero cuando los técnicos abrieron la portezuela de la astronave vieron que los tres tripulantes sonreían, pero ninguno se movió ni levanto la mano para saludar. Todos estaban muertos.
Entonces comenzaron las hipótesis para intentar aclarar porque los 3 estaban muertos pero sin ninguna deformación ni rasgo de haber pasado miedo durante el aterrizaje. Primero se le echo la culpa a la descompresión, pero la autopsia no revelo hemorragias internas. Otros sugirieron una trombosis o el pánico que condujo a un paro cardiaco, al pensar los astronautas que se estrellaban sin remedio, pero la sonrisa de sus rostros era un enigma
Pero el último diálogo entre los cosmonautas y la Tierra da motivos para pensar en otra posible hipótesis.
“Aquí Yantar – dijo Dobrovolski – todo va perfectamente a bordo. Estamos en plena forma. Preparados para el aterrizaje. Ya veo la estación. Brilla el sol.”
“Hasta ahora Yantar – respondió el control en la Tierra – Pronto nos veremos en la Patria.
“Inicio maniobra de orientación”.
Según todas las apariencias, estas fueron las últimas palabras registradas. Si hubo algo más, las autoridades soviéticas no quisieron revelarlo. No obstante subsiste un misterio, aún cuando un fallo técnico determinara una descompresión de la cápsula. El examen de la cabina demostró “que no presentaba ningún defecto de estructura”, y que solo la pérdida de una juntura del sistema de cierre hermético pudo provocar la catástrofe.
Un fallo como éste condenaba a los cosmonautas sin posibilidad de escape. Entonces ¿es que no se había previsto nada? Sin traje espacial, sin escafandra, deberían de estar mucho más protegidos contra ese tipo de accidentes. Ahora bien, no era así.
Por otra parte durante el vuelo debería de haberse registrado un descenso de la presión, como ocurrió en el Apolo XIII, en el que fue detectada inmediatamente una explosión en el compartimiento de máquinas.
Una respuesta al misterio seria dada más tarde por el doctor Gultekin Gaymec, de origen turco, quien al escuchar la noticia recordó que la intensidad de las cargas eléctricas presentes en la atmósfera responde a ciertos ciclos definidos.
Dedujo que las cargas eléctricas en la ionosfera aumentaron repentinamente hasta extremos que condujera a una aguda alcalosis en los astronautas soviéticos. La alcalosis o contenido alcalino exageradamente elevado en sangre y tejidos, conduce al paro cardiaco. El anhídrido carbónico que se presente en exceso en el organismo provoca rictus en las víctimas. Parece entonces que están sonriendo.
El medico hizo pruebas en voluntarios, descubrió una correlación directa entre los pacientes y los ciclos eléctricos atmosféricos: crecía el índice de sodio y colesterol. Además los niveles de potasio descendían, recordemos que el potasio es vital para la correcta actividad eléctrica del corazón.
Estos estudios han ayudado para blindar mejor las naves espaciales, pero también para señalar que los campos eléctricos de la atmosfera, que son provocados por la actividad solar, están directamente relacionados a muchos padecimientos, como los ataques al corazón. A pesar de tener una explicación científica razonable, aún existen cientos de dudas del porque sonreían los astronautas muertos después de que su nave aterrizara sola
_________________________________________________________________________________________________________
La imagen de Jesus que lloro sangre
La ciudad de Yerba Buena, en Tucumán, está conmocionada: miles de personas que se movilizaron hacia el Oratorio Sagrado Corazón aseguraron que una imagen de Jesús llora sangre.
La movilización popular que provocó un tremendo atascamiento de vehículos y ocasionó el corte del tránsito en una de las principales avenidas, la Aconquija, trastornó a la ciudad tucumana en el día de ayer.
Familias enteras, con sus hijos a cuestas, decidieron congregarse para observar lo que era el comentario unánime: que del rostro de una imagen de Cristo en la Última Cena caían lágrimas de sangre. Quienes buscaban acercarse en auto, debían estacionarlo a más de diez cuadras ya que llegar con vehículos a la zona resultaba imposible.
Definido por todos como un suceso extraordinario, lo ocurrido hizo colapsar a una ciudad que se encolumnó en los alrededores del oratorio, ubicado en avenida Aconquija y Villá.
El fenómeno fue registrado por primera vez ayer por dos jóvenes mientras rezaban y al instante dieron aviso al padre Jorge Gandur, párroco de Nuestra Señora de la Caridad, con jurisdicción sobre el Oratorio Sagrado Corazón, quien tomó muestras del suceso, y las entregó al arzobispo, monseñor Luis Villalba.
El religioso pidió prudencia a los fieles y señaló que sucesos como éstos deben ser tomados con cautela hasta que la Iglesia Católica tome una decisión.
_________________________________________________________________________________________________________
La casa de los siete vampiros
En Rumanía no todos los vampiros están muertos. Algunos respiran, y solo se diferencian de las personas normales en que por las noches su alma abandona el cuerpo y deambula en forma de mariposa, polilla o pequeña luminaria. Bajo esta forma pueden absorber la energía de humanos y de animales domésticos y cometer todo tipo de maldades.
Ocurrió una vez en Siret, cerca de la frontera con Ucrania, que tres soldados viajaban en carreta junto a un anciano, buscando algún lugar en el que conseguir un poco de heno. Se había hecho ya de noche, por lo que pararon en una casa solitaria que se erguía al lado del camino en un claro del bosque.
La mujer de la casa los recibió con amabilidad. Invitó a los soldados y al anciano a pasar a la cocina y le sirvió a cada uno un cuenco de pudin de maíz, tras lo cual abandonó su compañía, aduciendo que tenía otras labores de las que ocuparse.
Cuando terminaron de comer, los soldados quisieron buscar a la buena mujer para darle las gracias, pero esta no aparecía en ninguna de las habitaciones de la casa. Decidieron entonces subir al desván, a ver si se encontraba allí. Al entrar, la vieron tirada en el suelo junto a otros seis cuerpos inertes.
Ninguno de los cuerpos se movía lo más mínimo; estaban como paralizados, con la mirada fija en el techo y la boca abierta. Había mucho de antinatural en su inmovilidad, parecían cáscaras vacías, casi cadáveres.
―¡Strigoi! ―exclamó el anciano con horror.
Él y los soldados huyeron escaleras abajo, montaron en la carreta y se alejaron de la casa lo más deprisa que podían. Cuando, ya a una distancia prudencial, volvieron la vista atrás, vieron cómo siete pequeñas luces salían de detrás de la casa y se dirigían camino arriba hacia ellos.
Eran estas las almas de los vampiros. Si los soldados le hubieran dado la vuelta a los siete cuerpos del desván, nunca hubieran podido volver a entrar en ellos.
Según la tradición, las almas de los vampiros vivientes se reúnen con los vampiros muertos a las afueras de los pueblos, allí en donde no se oye el canto del cuco ni el ladrido del perro, y aprenden de ellos gran cantidad de conjuros y hechizos maléficos, y unos y otros se reparten las personas a las que planean hacer daño como si estas fuesen cabezas de ganado. Los campesinos rumanos no distinguen entre un tipo u otro de vampiro, y a ambos los denominan con el mismo término
_________________________________________________________________________________________________________
dijo:http://leyendasurbanasblog.blogspot.com
Para seguir leyendo leyendas urbanas ingresen a la pagina que esta muy buena y algunas de las cuales aqui estan posteadas van a encontrarlas con el agregado de los videos
saludos!
_________________________________________________________________________________________________________