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BILLY Y MANDY
The Grim Adventures of Billy & Mandy ha sido una popular serie animada de Cartoon Network, transmitida desde 2001; por su éxito, ha continuado hasta nuestros días, sufriendo cambios de directores, como cualquier otro programa.
En 2006, John Kricfalusi, creador de Ren & Stimpy, tras declararse fan del programa, mandó una carta a Maxwell Atoms, creador del show, para proponerle dirigir un episodio. Aunque Atoms le mandó una negativa, diciendo que no era él quien seleccionaba al personal, sino los ejecutivos de Cartoon Network. Sin embargo, ambos se expresaron mutuo aprecio y se prometieron colaborar más adelante en un proyecto juntos.
En las vacaciones de Verano de 2007, Atoms recibiría una desesperada llamada telefónica de Kricfalusi, quien le explicaba que era urgente que comenzaran a trabajar en el proyecto inmediatamente. A Atoms le pareció raro, sin embargo Kricfalusi siempre había sido un ídolo de su infancia, así que se enfrascó en una llamada de entre 3 y 4 horas de duración, en que el creador de Stimpy le propuso un detallado plan.
Kricfalusi consideraba Billy y Mandy un buen programa no sólo por su humor escatológico, sin por contener elementos sobrenaturales y referencias ocultistas, así como a la cultura pop. A finales de los '90s, Kricfalusi (un extraño personaje que parece continuamente enojado, pero que responde a las cartas de sus fans a mano y con correos de 5 ó 6 páginas) ya había colaborado con Cartoon Network, dirigiendo 4 episodios "especiales" de El Oso Yogi.
CN (como todas las demás televisoras especializadas en dibujos animados) conocía la peligrosa trayectoria de Kricfalusi, pero como era una época en que el interés en los dibujos animados iba en descenso, aceptó el trato a regañadientes.
Los episodios dirigidos por Kricfalusi fueron considerados demasiado perturbadores para los niños; estaban impregnados de un ambiente que muy difícilmente podía considerarse "cómico", las acciones y personalidades de cada personaje parecían erráticas y psicópatas, y contenía temas y contenidos sólo adecuados para adultos (homicidios, suicidios y temas sexuales), además de una animación pobre y con escenas grotescas parecidas sacadas de una pesadilla.
CN, sin embargo, transmitió los 4 episodios una única ocasión, y con mínima publicidad, en un horario para adultos (1 a.m.).
Luego de eso no se supo mucho sobre John K., sólo que tuvo una serie animada "de superhéroes" llamada The Ripping Friends, que debutó en MTV y fue cancelada muy pronto por ser en extremo perturbadora y Y a últimas fechas, se lanzó una nueva serie de Ren y Stimpy, exclusivamente para adultos, que iba aún más allá del humor violento y grotesco de la serie original, por lo que recibió fuertes críticas.
Atoms desde luego conocía todo esto, y no se sabe si fue el miedo o el respeto lo que lo inspiró a continuar con el plan de Kricfalusi. Dos semanas después de la llamada, Atoms recibió un paquete sellado con la firma de Kricfalusi. Dentro se encontraba un guión y storyboard planeados por el propio Kricfalusi, para un nuevo episodio de Billy y Mandy, supuestamente de una nueva serie, llamada simplemente: "Billy & Mandy: Nightmare on Backyard".
Atoms se sintió interesado de inmediato en el guión, y él mismo ha descrito que estaba escrito "brillantemente" y "con gran maestría", y contaba con un humor estupendo. Sin embargo, luego de pasar las primeras 20 páginas, y conforme el tono de la obra se oscurecía, rápidamente cambió de opinión.
La historia era demasiado deprimente, incluyendo escenas, hábil y detalladamente descritas, que en opinión de Atoms "parecían sacadas del infierno". Asustado, dejó de leer el guión, y en cuanto colocó el paquete fuera de su recámara, el teléfono sonó. Nuevamente era una llamda de Kricfalusi, quien le explicaba que "el plan debía continuar" y preguntó si había acabado de leer el guión. Helado por la repentina llamada, Atoms mintió diciendo que sí, y Kricfalusi le concertó una cita para dentro de 3 meses, donde le mostraría algo que tenía preparado para comenzar la producción del episodio.
El plan de Kricfalusi era el siguiente: producir las animaciones ilegalmente, y a escondidas de los ejecutivos de CN. Para esto, había ambientado una oficina en su compañía, Spümcø, y designado a un "jefe de producción", que serviría como director del episodio. Atoms visitó las oficinas en el tiempo acordado, y le pareció todo el escenario bastante normal, aunque a su decir, los dibujantes lucían indiferentes o "normales" pese al extraño episodio que tenían encomendados producir. Kricfalusi, en toda ocasión, no le quitó la mano de encima a Atoms, preguntándole, de forma siniestra y seductora, si le gustaba lo que veía. Nuevamente lleno de miedo, Atoms asintió a todo, temeroso de faltarle al respeto a su colega caricaturisca.
Según Atoms, su supervisión del episodio duró "interminables 30 minutos" en que revisó uno a uno los "sketches" extendidos, que contenían escenas que parecían sacadas de una película snuff, escuchó con sus propios oídos el infartante soundtrack que Kricfalusi mismo había preparado, y en una cabina negra revisó en las computadoras los primeros props de animación coloreada, que parecían horrorosamente vivos e insanamente macabros. El propio Atoms hasta la fecha se pregunta cómo Kricfalusi asignó "un presupuesto colosal" a una animación que nunca iba a salir al público.
Luego de su visita a Spümcø, Maxwell Atoms decidió retirarse del show, y sufrió de insomnio durante aproximadamente 3 meses luego de ésta; en sus pesadillas veía repetirse las animaciones infinitamente, y había desarrollado una paranoia a recibir una nueva llamada de Kricfalusi, por lo que desconectó todos los teléfonos de su casa y pasaba al aire libre tanto tiempo como le era posible. Con la voz temblando, declaraba que "no podía creer que una mente humana se hubiera esforzado tanto para producir una pieza tan satánicamente macabra como para desajustarle los tornillos a cualquiera". Actualmente evita hablar del tema, y en las convenciones a las que acude siempre que alguien comienza a hacer referencia al tema, ordena a sus guardaespaldas que echen al fan de la sala y rápidamente pasa a otra pregunta. Ha desarrollado incluso una fobia a su propio show, y clama que jamás volverá a escribir un episodio para Billy & Mandy. El programa sería cancelado ese mismo año, por "motivos de fuerza mayor".
Por medio de su twitter, Kricfalusi anunció a principios de 2009 que tenía preparado para los fans un “secreto oscuro” que estaba listo y cocinado en su website, con lo que se dio a entender que el episodio finalmente había concluido producción.
Se dice que el capítulo está escondida en una dirección oculta en el sitio web de Spümcø, para evitar que sea encontrado por los ejecutivos de CN y evitar una demanda. En tal página, se dice, se encuentra el logotipo del show en letras rojas y un fondo negro, con dos enlaces en color amarillo brillante: “ORDENE AHORA” y “VEA EL EPISODIO”.
El primer enlace proporciona instrucciones específicas sobre cómo adquirir el episodio grabado para DVD; para esto, es necesario acudir a las cercanías de la sede de Spümcø y preguntar por cierto negocio fantasma, donde el disco (que es un simple disco virgen grabado) se vende a $0.50 dólares canadienses.
Cuando das clic en “VEA EL EPISODIO” se abre una animación que no cuenta con marcador de tiempo. Al principio, es muy similar a un episodio cualquiera de Billy y Mandy, y cuenta con una opening tag, con el nombre del episodio “I Buried Billy”, y a Billy, Mandy y Purohueso caminando sobre una calle, en una escena que parodia la portada de disco “Abbey Road” de Los Beatles.
La calidad de dibujo es muy buena, y prácticamente idéntica a la del show de CN, pero por alguna razón, la animación corre más lenta de lo normal, lo que proporciona al televidente una extraña sensación. La acción comienza en el pórtico de Billy, donde Purohueso, Mandy y Billy discuten sobre el inicio de clases; las voces de los personajes obviamente no son las de los actores originales; en vez de eso, al parecer se encuentran doblados por John Kricfalusi, y una mujer no identificada. Los diálogos en efecto, son graciosos, pero las expresiones de los personajes y el tono en que dicen las cosas transmiten exactamente lo contrario; los acentos son demenciales y los personajes hablan como enloquecidos, lo que aunado al ritmo lento en que transcurre la acción, asusta bastante desde los primeros segundos.
Luego de eso, cuatro figuras cabezonas que parecen caricaturas de Los Beatles aparecen cruzando la barda del patio. Estos personajes hablan animadamente, saludando a los televidentes, y caminan de forma similar al “keep on truckin’” mientras una alegre tonada que recuerda a “Yellow Submarine” suena de fondo. Los personajes entran al porche y besan la mano de Purohueso, como mostrándole admiración. Billy y Mandy preguntan algo (a partir de ese momento, nuestro informante tenía tan crispados los nervios que decidió apagar el sonido) y en ese instante, el Beatle parecido a Paul McArtney se arranca la piel y queda desollado vivo, en una “toma quieta” similar a las de Ren & Stimpy, pero grotesca y detalladamente animada; el personaje chisporrotea sangre y los ojos, saltones y desorbitados, parecen gotear pus, mientras al fondo parpadea una pantalla roja insoportable, durante retorciéndose más de dos minutos.
Ahora Purohueso tiene una sonrisa totalmente diabólica; él y los demás Beatles rodean a Billy y Mandy, quienes lucen preocupados. Un círculo de fuego surge alrededor, y Purohueso toma a Billy de forma violenta. Billy parece llorar de terror, y entonces Purohueso lo desnuda con su hoz y comienza a sodomizarlo con el arma, de una forma totalmente realista, mientras maldice de forma exagerada. Mezclando de forma extraña el humor negro con escenas simplemente diabólicas, la escena dura mucho más de lo soportable, con varios acercamientos violentos en varias tomas.
Mandy parece dispuesta a pelear, pero los Beatles dicen algo, y el escenario comienza a girar y a convertirse en el mismísimo infierno. Escenas desquiciadas de cadáveres (dibujadas de forma bastante rápida), demonios y escenas de tortura se alternan en la escena; los Beatles restantes se transforman en bestias mutantes de formas terroríficas. Purohueso parte a Mandy por la mitad con su guadaña, desnuda el cadáver y la sodomiza una y otra vez, ahora con un rostro de oscuro placer, en medio de escenas parpadeantes, para terminar eyaculando borbotones de sangre de Mandy, mientras el cadáver de esta explota arrojando sus vísceras por todas partes.
La persona que –asegura- vio el video, no puede contar mucho más después de eso, pues asegura que se encontraba demasiado alarmado, y no recuerda qué hizo para distraerse, o si simplemente cerró los ojos, pero asegura que hay cosas “que no quiere recordar” del video. Pero parece que luego de eso comienza una especie de escena de aventura, con Billy y Mandy vivos de nuevo (aunque todavía desmembrados y seriamente lesionados) enfrentando a alguna cosa en el infierno, incluyendo escenas de distintos demonios (muy originalmente diseñados) efectuando varias acciones maniáticamente animadas.
La escena corta al negro durante unos cinco segundos, y gradualmente se comienza a encender la luz. El ángulo es de una cámara (estilo Intro de James Bond) con manchas digitales cubiertas de sangre, que empieza a enfocar a Purohueso y los Beatles restantes, en expresiones quietas y muy escalofriantes, posando de una forma similar a la portada del single “Yesterday and Today”, pero adornados con los restos de los cadáveres de Billy, Mandy y Paul, y con un paisaje infernal de fondo. Las expresiones en esta escena son tremendamente perturbadoras, con Purohueso y Los Beatles imitando las sonrisas aparecidas en el álbum original, pero exageradas al límite de lo grotesco e inquitante.
La escena permanece así durante un minuto, y vuelve a cortar.
La escena final comienza haciendo un picado sobre el centro de una ciudad; dos personajes indeterminados (pero que por sus rasgos, parecen ser caricaturas de dos personas reales) tomando una malteada en un café; los últimos tres o cuatro minutos del video son tremendamente diferentes al resto del episodio, tratándose de una serie “normal”, sin ninguna clase de elemento horroroso. La escena es bastante lenta, pero corre a velocidad normal, y consiste simplemente en los dos personajes hablando y hablando, con reacciones variadas (tranquilidad, argumento, preguntas) sanamente cómicas. El televidente volvió a subir el volumen, pero no alcanzó a escuchar gran cosa; al parecer los personajes discuten sobre caricaturas y hablan citando varias frases de canciones de los Beatles; la frase final termina con uno de los personajes diciendo “… When reaper comes to town”.
Entonces la imagen se cierra con un círculo negro, típico de las caricaturas viejas, y aparece la palabra “FIN”, junto a una caricatura super-deformed del Paul despellejado (todavía muy perturbadora) vestido de ángel, sollozando y murmurando algunas cosas.
El programa termina, y aparecen algunos créditos (Dirigido por John Kricfalusi y Maxwell Atoms, entre otras cosas), finalizando como si de cualquier show se tratara. Finalmente aparece una pantalla roja de advertencia que dice “Televidente: El cartoon que acaba de ver ha sido producido contraviniendo las leyes de derechos de autor, su transmisión o posesión está penada por las leyes de Canadá y Estados Unidos”, y luego un pantallazo de aproximadamente 2 segundos de duración, con el logo de Spümcø y un lema que dice “Help to spread the word”.
En cuanto el video termina, el navegador de internet se cierra automáticamente, y cuando vuelves a abrir las pestañas no se reabren. Si revisas historial e intentas abrir la página, te marca error.
Se dice que esta página la cambian de lugar cada vez que alguien accede a ella (la página del video aparece con un “marcador de visitante”, que para el momento era de 2) y que contiene varios malware capaces de arruinar la seguridad de tu computadora. Pero también hay quien dice que puede aparecer al azar mientras revisas cualquier parte del sitio web de Spümcø.
Maxwell Atoms teme cualquier nueva llamada de Kricfalusi, se ha mudado de casa y cambiado de número telefónico, pues asegura que el creador de Ren y Stimpy no tenía proyectado un capítulo de “Billy & Mandy: Backyard’s Nightmare” sino 6 de ellos.
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"Era la época en la que Pokémon Corazón Oro y Alma Plata iban a salir al mercado y todo dos mis amigos ya tenían apartada una copia, con la que te llegaba una figurita de Hooh o Lugia, según el juego que ordenaras. Lo más seguro es que esos juegos iban a ser de los más vendidos para DS, y que era de los que no te podían faltar en tu colección.
Como el estudiante de universidad con poco presupuesto que era, no pude apartar el juego para conseguir la figura, ni siquiera pude comprarme el juego cuando salió. Así que esperé a fin de curso para pedirlo por Amazon.
Pero no queríaesperar tanto tiempo, así que decidí volver a jugar mi cartucho de Pokémon Cristal. Busqué entre mis juegos de Game Boy, pero recordé que los habíamos vendido los juegos que ya no queríamos, para comprar el DS.
Sólo tenía mi Game Boy y algunos juegos buenos, pero ninguno de convencía. Tenía Pokémon Diamante, pero tenía ganas de jugar desde el principio, pero no quería borrar mi juego cuando iba tan avanzado. Mis amigos me recomendaron bajar el juego para emulador, pero como compartía computadora con mi hermano, no podía descargar nada.
Entonces recordé que en Gamestop vendían juegos usados, así que fui al mall. No tenían Cristal, sólo una copia de Ruby, que no me interesó mucho, porque no me gustó tanto que no estuviera tan difícil pasarlo.
Ya cuando casi me estaba por ir, vi que tenían una copia de Pokémon Plata, que era prácticamente lo mismo que cristal, excepto por las mejoras que se agregaron después. Lo compré, a 5 dóllares, una ganga.
Llegué a mi apartamento y me puse a jugar. Aquí empiezan las cosas raras.
Primero, el logo de Game Freak, que salía, pero se congelaba allí, sin avanzar. Intenté varias veces reiniciar el juego, limpiar el cartucho soplando, incluso limpiando las entradas con alcohol y un cotonete, pero no salía de la pantalla de Game Freak.
Hasta que en un intento, la pantalla se puso en negro un momento, 5 segundos más o menos. Y aparecí directamente en la pantalla donde se elige si continuar o nuevo juego, no se podía mover el cursor para elegir este útimo, pero igual, por curiosidad, iba a ver hasta dónde llegó su antiguo usuario.
Y vaya que si avanzó. Su entrenador se llamaba "...", tenía las 16 medallas, 999999 dólares, 999 horas de juego y los 251 Pokémon registrados en la Pokédex, incluídos Mew y Celebi. O había usado trucos o ese tipo era el puto amo.
Me dirigí a mirar los Pokémon, porque debía tener un equipazo de cagarse, pero ¿qué me encuentro? 5 Unowns de nivel 5 y otro Pokémon. Ése último se llamaba "HURRY" (Date prisa).
Los Unown describían entre todos (Hay 28 tipos de Unown, cada uno con la forma de cada letra del abecedario)
la palabra "LEAVE" (Vete de aquí). "HURRY" resultaba ser un Cyndaquil de nivel 5. Con sólo 1 punto de vida restante y sólo conocía 2 ataques: Malicioso y destello (que no hacen nada). También era muy raro que ninguno de ésos Pokémon emitiese su grito característico, esto no significa que yo sea un freak que se sabe todos los diferentes gritos de los pokémones, sino que esto era muy obvio, ya que todos sonaban feo y fuera de lugar.
En cuanto a mi situación, parecía estar en Torre Bellsprout. Pero no había ni personajes, ni elementos, ni escaleras. Sólo una columna. Estuve un buen rato buscando una escalera, que resultaba estar tras la columna. Al bajar por ella. La pantalla estaba negra. Estaba cargándose? No, estaba en un sitio oscuro.
"Vale, HURRY tiene Destello. Vamos a usarlo", pensé. Me arrepentiré de esa decisión toda mi vida. A partir de ahora, y hasta el final, veréis por qué.
La habitación estaba toda pintada de rojo sangre, y tenía un camino pintado de gris. Empezó a sonar música de mi Pokégear. La música de las Ruinas Alfa (donde están los Unown).
Cada 20 pasos que daba por el camino gris, la habitación se oscurecía más, y más, y más. Hasta encontrarme con un cartel. Lo leí, ponía "TURN BACK NOW" (Da la vuelta ya).
Apareció de repente un mensaje dándome a elegir SI o NO, sin pregunta previa.
Elegí SI, y sonó un ruido como de descenso de planta. Aparecí en otra planta oscura. Me armé de valor y mandé a HURRY hacer Destello. Pero de repente aparece un mensaje: "HURRY está debilitado!"
Si no estaba envenenado ni nada. Fui a revisar mi Pokémon. Los Unown habían cambiado. Ahora eran seis (HURRY ya no estaba), todos eran de nivel 10, y sus formas describían la frase "HEDIED" (Ha muerto).
Para más acojone, la sala se iluminó, revelándose que no era más grande que 4 cuadrados, con una salida. Al salir me encontré con una hilera de tumbas, como las del Pokémon Rojo/Azul. No podía hacer nada por allí.
Llegué a la conclusión que algún tarado debió modificar el juego para hacerlo así y luego lo vendió al Gamestop haciéndolo pasar por una copia de Pokémon Plata.
Revisé de nuevo mi entrenador. Para no creerlo; A MI ENTRENADOR LE FALTABAN LOS BRAZOS Y, SEGÚN SU HISTORIAL, TENÍA 24 MEDALLAS. ¿Cómo coño podía tener 24 medallas si hay 16 gimnasios? Definitivamente, el creador de ese hack estaba enfermo.
Seguí paseando sin rumbo, por la habitación, hasta que a mi personaje le da por hacer la animación típica de cuando usas la Cuerda Huída. Ya sabéis, cuando empieza a rotar sobre sí mismo y se eleva. Sólo que ahora descendía, hundiéndose en la tierra.
Al reaparecer, su sprite estaba blanco. En el juego, el prota está coloreado de rojo. Pero ahora parecía que lo hubiesen decolorado con lejía. Miré de nuevo su estado para ver si también era blanco. Vaya susto me llevé. Mi entrenador no sólo estaba blanco como la nieve, sino que había perdido las piernas. Encima, parecía que de sus ojos llorase sangre.
Además ahora tenía 32 medallas. Alguna relación debía haber entre el aumento de medallas y la paulatina desaparición de mi personaje.
Cuando volví a revisar mis Pokémon, cómo no, habían cambiado otra vez.
Ahora tenía 5 Unowns, que juntos leían la palabra "DYING" (Muriendo). Y además ahora tenía un Celebi al nivel 100. Pensando que por fin me tocab un Pokémon pepino, miré sus características. Para mi sorpresa, a mi Celebi le faltaba una pierna, un brazo y un ojo. Y sólo tenía un ataque: Canción Perdida.
Volví al juego. Caminé al norte un buen rato. Cuando pensé que estaría incompleto, aparecieron varios personajes masculinos y femeninos alineados. No hacían ni respondían nada. Seguí subiendo hasta encontrarme con un sprite del entrenador Red (supuestamente tu antiguo jugador de Pokémon Rojo, al que has de batir en el juego de Plata).
Al verme, iniciamos una batalla. El silencio se hizo música, pero la música de las Ruinas Alfa otra vez. Y ahora sonaba como invertida. La imagen de Red en batalla es la propia de Pokémon Rojo en el menú de ese juego, pero ahora era transparente.
Y ponía "quiere luchar!" sin nombre ni nada. Y tanto él como yo teníamos 1 Pokémon. Él vale, pero y mis Unown?
Yo saqué mi Celebi nivel 100, pensando "Me lo voy a follar vivo", cuando él saca un puto Pikachu de nivel 255 (el máximo se supone que es 100, pero bueno). Y en la imagen parecía triste, como con lágrimas en los ojos.
Pues vamos a luchar.
-Pikachu usó MALDICIÓN! (Me parece que Pikachu no puede aprender Maldición pero bueno...)
-Celebi usó Canción Perdida! (Qué remedio)
En tres turnos, los 2 Pokémon acabaron debilitados. Pero la batalla continuaba, ahora sin poder controlar nada. Los Pokémon revivieron y volvieron a luchar.
-Pikachu usó Golpe! No fue muy efectivo.
-Celebi usó Canción Perdida! No pasó nada.
-Pikachu usó Frustración! que me dejó el Celebi a 10 puntos de vida.
-Celebi usó DIVIDIR DAÑOS! (Pero si no tenía ese ataque! En fin, los dos se quedaron mas o menos a la mitad).
-Pikachu usó Malicioso! No pasó nada.
Por usar Canción Perdida, como es normal, mi Celebi se desmayó. Pero en el texto puso: "Celebi ha muerto!"
Pikachu usó antes de acabar, otro ataque. Uno fuera del límite de 5 ataques por Pokémon.
-Pikachu usó CADENAS DEL DESTINO!
"Pikachu ha muerto!"
Según el juego, yo gané. Mi sprite reapareció y dijo "......"
Aquí casi me meé encima. Mi personaje fue repentinamente decapitado. La batalla finalizó.
Volviendo al mundo, mi personaje se había vuelto invisible.
Reaparecí en mi habitación. Había llegado a mi casa. ¿Podría ya jugar el juego como es debido? Lo dudo.
Circulando por ahí, vi que estaban todos los objetos, pero no podía usarlos. Con un poco de miedo, bajé las escaleras. En el primer piso, todo parecía normal, excepto que mi madre no estaba allí. Al salir por mi puerta, aparecí no en mi pueblo, sino en un vacío negro. Justo en frente mío estaba el sprite de mi entrenador COMPLETO. Al acercarme a él y hablarle, me dijo:
"Adiós para siempre."
Hubo una larga pausa.
El sprite desapareció.
Y yo volví a desvanecerme en el suelo, rotando.
Aparecí en un puesto lleno de tumbas. No podía moverme. Es más, no me veía. Revisé mi estado. No había ni un cacho de mi entrenador. Me quedé a 0 medallas. Y las imágenes de los entrenadores de la liga Johto que aparecen debajo habían sido sustituídos por calaveras.
¿Y mis Pokémon?
Ahora tenía 6 Unown de nivel 25. Ya imagináis el resto. Deletreaban "IMDEAD" (Estoy muerto).
Luego me dí cuenta que la habitación en la que "estaba" era una gran tumba. Seguida de otras tumbas a los lados. Apareció un texto que decía "R.I.P...."
Mi entrenador estaba muerto desde un principio, supongo. Desde años antes de derrotar a Red.
Al parecer fue un entrenador que, sin importar sus esfuerzos por lograr todas las medallas, por muy buen maestro que fuera, fue incapaz de evitar la muerte. Ese estado que nos llega a todos un día u otro.
Y es que, por mucho que lo rejugué, siempre acababa igual. No importaba lo que hiciera. Acabé asqueado y tirando el juego por ahí, pero nunca tuve el valor de tirarlo a la basura.
Al poco me llegó el Pokémon Alma de Plata. Vaya juegazo! Lo disfruté plenamente.
Pero aún no me puedo quitar de la cabeza ese maldito hack, no sólo por su extraña lección de vida, sino por el miedo de que un niño podría haber comprado un juego así, igual que yo, creyendo que era el original. Todavía es de esperar encontrar rarezas al jugar un hack bajado de internet, pero cuando compras un juego usado no.
Entonces decidí ir a quejarme a Gamestop, no para que me devolvieran el dinero, sino porque no hayan probado el juego antes de venderlo (cuando menos si se toparan con que no se puede avanzar de la pantalla de game freak en primer lugar). Les dije que el juego tenía realmente contenía un hack muy extraño. Probaron el juego, comenzó todo bien, como si estuviera nuevo, ni siquiera había un juego guardado.
Entonces decidí probarlo en mi Game Boy, delante de todos. De igual manera, corrió perfecto, sin ningún rastro del terrible hack.
No puedo dejar de pensar en lo que ese deformado juego me enseñó.
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y uno extra
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Gracias