El jueves en la mañana 15 estudiantes desmayados fueron llevados al hospital de Santa Cruz de Mora, 56 fueron atendidos por el orientador del liceo y otros 20 los atendió el párroco en la iglesia del pueblo
LEWIS SÁNCHEZ - Un juego diabólico casi se convierte en tragedia para 35 alumnos del Liceo Bolivariano Eutimio Rivas ubicado en el sector Puerto Rico en la población de Santa Cruz de Mora municipio Antonio Pinto Salinas del estado Mérida, el encuentro con el más allá a través del juego la Ouija también conocido como "juego de la copa" se dio cita el pasado jueves en la mañana a la hora del receso.
La hora del encuentro con el más allá
Alrededor de las 9:20 de la mañana, un grupo numeroso de estudiantes de diferentes años y secciones se encontró en uno de los salones de la institución. Tal como estaba planeado para el encuentro, los jóvenes sacaron el tablero de la Ouija y con la guía iniciaron el juego más peligroso del mundo y el que más secuelas psíquicas e incluso físicas puede causar. Hay quienes aseguran que al inicio del juego no ocurría nada extraño, la tensión reinaba en el lugar, algunas risas rompían el protocolo de la macabra travesura que más tarde les haría pasar el susto de sus vidas. Todo empeoró cuando las manos de una adolescente se desplazaban lentamente sobre la plataforma hasta que al parecer fue movida por alguna fuerza misteriosa, la reacción en el estudiantado se tornó más extraña y la diversión se convirtió en pánico cuando el espíritu que supuestamente entró en la habitación se apoderó de los participantes.
Fuerzas extrañas hicieron presencia
De acuerdo al relato de uno de los menores de edad que se hizo miembro en el juego diabólico y de quien preservamos su identidad por razones obvias, cuando comenzó el juego se sintió un escalofrío, según su relato algunas adolescentes cambiaron el tono de voz, algunos supuestamente hablaban en latín y hasta aseguró la menor que hubo levitación, poco a poco el pánico se apoderó de los adolescentes, la histeria colectiva atrajo la atención del profesorado, algunos cayeron desmayados dentro del salón, otros salieron corriendo y se desmayaron a las puertas del liceo -que sirvió de escenario al descontrol estudiantil- cuentan algunos testigos que una estudiante tomó fuerza sobrenatural y cuatro profesores no podían controlarla. El control se salió de las manos y fue retomado por las autoridades.
Aquí comenzó la emergencia, diferentes organismos de seguridad del estado emprendieron camino al liceo Eutimio Rivas para atender a los adolescentes. Los primeros en llegar fueron los paramédicos de Inpradem en las unidades SAR 1 y SAR 14 al mando del oficial SAR Eiman Rojas, luego llegó el Cuerpo de Bomberos, Polimérida y hasta efectivos del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc). 15 estudiantes desmayados fueron trasladados hasta la sala de emergencia del Hospital Heriberto Romero, unos 56 alumnos alterados fueron atendidos por el orientador del liceo y alrededor de 20 estudiantes fueron llevados con crisis de nervios hasta la iglesia del pueblo, donde el Presbítero Alexander Rivera párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen en Santa Cruz de Mora los recibió con charlas y oraciones, se desconoce si la ayuda del cura se basó en la práctica del exorcismo para sacar la fuerza maligna utilizando el método religioso. Al cierre de esta edición se conoció que todos los estudiantes fueron dados de alta y las clases fueron suspendidas en el liceo Bolivariano Eutimio Rivas, mientras los organismos de seguridad realizan las investigaciones correspondientes al caso.
Juegos diabólicos se apoderan del liceo
Fuentes fidedignas dieron a conocer a este rotativo, que el liceo Eutimio Rivas ha sido protagonista de actos malignos en varias oportunidades, los casos más recientes se dieron a conocer el pasado lunes 21 de mayo cuando cuatro estudiantes pertenecientes al tercer año sección "D" se desmayaron y convulsionaron ante la mirada de sus compañeros, estas adolescentes fueron llevadas hasta el hospital Heriberto Romero para ser valoradas en el centro asistencial donde posteriormente fueron dadas de alta, no pasó mucho tiempo cuando dos de estas jóvenes fueron remitidas de nuevo con los mismos síntomas al hospital. El mismo episodio se vivió el pasado miércoles 30 de mayo con cinco estudiantes de la misma sección, quienes fueron sacadas de la institución al desmayarse y presentar convulsión, extraoficialmente se conoció que este mismo día los galenos presentaron el parte médico indicando que de acuerdo a los exámenes realizados a las estudiantes, no presentan problema de salud alguna. De manera extraoficial se conoció que la representante de una estudiante del segundo año sección "A" el pasado 02 de mayo, llegó a la institución para informar a las autoridades educativas que su hija ha venido manifestando problemas, pues alega que se le incorpora un espíritu y se torna agresiva lo que le impide asistir a sus labores escolares. Esta situación mantiene preocupado a representantes y al personal educativo motivado a que la misma ha vivido momentos de angustia, tal como se evidenció con el suicidio de dos adolescentes dentro del liceo aproximadamente hace tres años atrás en menos de ocho días.
"El agua bendita, el ramo bendito y la Biblia no han podido con los espíritus"
Un nuevo caso de desmayos y convulsiones se presentó este viernes en horas de la tarde en el sector El Calvario a las afueras de Santa Cruz de Mora, se trata de otra adolescente estudiante del mismo Liceo Bolivariano Eutimio Rivas, al parecer la joven estaba en su casa motivado a que las clases están suspendidas. "Esta niña se le incorporó y se le está metiendo un espíritu, y ni el agua bendita, ni el ramo bendito y ni la Biblia, nada ha podido con ella", relató Julio Silva, quien presenció el momento cuando se presentó el nuevo incidente. Efectivos bomberiles se apersonaron al sitio para brindar atención a la joven, luego de que vecinos y amigos trataron de dominar a la afectada. Se conoció extraoficialmente que la estudiante fue llevada hasta la casa parroquial de Tovar para ser atendida por el párroco. /CNP 18648