El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llamó a reorganizar la defensa y trabajar más por la preservación de la Amazonia, durante la conmemoración del asesinato del líder social Francisco Alves Mendes, más conocido como Chico Mendes, de cuya muerte se cumplieron 20 años el lunes 22/12. Activista medioambiental y recolector de caucho, fue un pionero en la defensa de la Amazonia.
Un país que tiene la dimensión de Brasil, que acaba de descubrir reservas inmensas de petróleo, que tiene la Amazonia para defender, tiene que montar una estrategia de defensa, no pensando en la guerra, sino pensando en defender, garantizar su patrimonio, advirtió Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil.
Hablando en su programa semanal de radio, Lula se refirió a la necesidad de que el país reestructure las Fuerzas Armadas en función de ese objetivo.
Luego, Lula recordó a Francisco Alves Mendes, pionero del movimiento de defensa del Amazonia y del medio ambiente.
"Lo que Chico Mendes defendía no era solo el bosque por defender el bosque. Defendía una forma moderna de vida del pueblo que habita en el bosque, adecuando las riquezas producidas por la naturaleza", comentó Lula da Silva.
Tras recordar que tuvo una relación política estrecha con Mendes, Lula comentó que "cuando él fue asesinado es que Brasil tomó conciencia de que tenía un líder muy importante y anómino".
Pero ¿quién fue Chico Mendes?
De acuerdo a la ex ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, en un artículo publicado en el diario Folha de Sao Paulo, "Existen personas que están tan al frente, por intuición o sabiduría, que van pasando por el tiempo y alcanzan su futuro en el propio presente. Y los que anticipan el tiempo nunca lo hacen impunemente. (Nelson) Mandela, (Mahatma) Gandhi y (Martin) Luther King pagaron el precio. Chico también", escribió.
Amiga personal de Mendes desde la juventud, Silva afirmó que "Chico fue especial porque dio las coordenadas, con claridad y simplicidad, para aspirar a una era de mayor convergencia entre crecimiento económico, justicia social y respeto a los límites en el uso de los recursos naturales".
Mendes, añadió la ex ministra brasileña, "fue un líder profundamente comprometido con valores y original en la acción".
En la actualidad, las ideas de Mendes son "el apoyo para el discurso de todos los que, sinceros o no, intentan seguir una carrera política, hacer inversiones o implantar proyectos" en la región amazónica.
Según Silva, "Chico prefería la negociación a la disputa, la conversación al conflicto, la alianza al protagonismo exclusivista, pero asumió radicalmente todas las confrontaciones necesarias, hasta el final, con su muerte tan anunciada. Y ganó, sobreviviendo a ella".
Él tenía 44 años de edad cuando fue asesinado de un disparo en el pecho, el 22 de diciembre de 1988, en el patio trasero de su casa, en la modesta Xapuri, en el remoto estado amazónico de Acre, después de que pasara años animando a las comunidades pobres de la zona a que protegieran las plantaciones de caucho de las que dependía su sustento.
Algunos grandes terratenientes querían deforestar la selva para dedicar esos terrenos a la ganadería.
2 años después, un ranchero local (Darly Alves da Silva) fue hallado culpable de ordenar el asesinato y un hijo suyo (Darci), de ejecutarlo.
Muchos consideran que el principal legado de Mendes a la sociedad brasileña es una red de 43 'reservas extractivas', áreas protegidas de la deforestación en las que se le permite a un número limitado de familias locales ganarse la vida a través de, entre otras actividades, la recolección de caucho y frutos secos.
Ahora el sindicato establecido por Chico Mendes trata de evitar que funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente de Brasil expulsen de la reserva que lleva su nombre a ex recolectores de caucho que han despejado terrenos para el pasto de su ganado.
El sindicato plantea que los bajos precios actuales del caucho imposibilitan que los agricultores se ganen la vida con dignidad.
Tim Hirsch, periodista de la BBC en Sao Paulo, dice que ese dilema sirve de recordatorio de que, 20 años después de la muerte de Mendes, las presiones sobre la región amazónica son tan grandes como siempre.
Hace 2 semanas, la Comisión de Amnistía del Ministerio de Justicia de Brasil oficialmente reconoció que Chico Mendes había sido víctima de la persecución del Estado y le otorgó a su esposa una compensación equivalente a US$140.000.
"El mayor avance que tuvimos fue en la conciencia de las personas. Si pensamos que hace 20 años él era una persona prácticamente aislada, con poco apoyo fuera de Acre, y hoy vemos lo que significa la preocupación del país entero con la Amazonia, es algo difícil de imaginar", agregó la senadora y ex ministro Silva.
Un país que tiene la dimensión de Brasil, que acaba de descubrir reservas inmensas de petróleo, que tiene la Amazonia para defender, tiene que montar una estrategia de defensa, no pensando en la guerra, sino pensando en defender, garantizar su patrimonio, advirtió Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil.
Hablando en su programa semanal de radio, Lula se refirió a la necesidad de que el país reestructure las Fuerzas Armadas en función de ese objetivo.
Luego, Lula recordó a Francisco Alves Mendes, pionero del movimiento de defensa del Amazonia y del medio ambiente.
"Lo que Chico Mendes defendía no era solo el bosque por defender el bosque. Defendía una forma moderna de vida del pueblo que habita en el bosque, adecuando las riquezas producidas por la naturaleza", comentó Lula da Silva.
Tras recordar que tuvo una relación política estrecha con Mendes, Lula comentó que "cuando él fue asesinado es que Brasil tomó conciencia de que tenía un líder muy importante y anómino".
Pero ¿quién fue Chico Mendes?
De acuerdo a la ex ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, en un artículo publicado en el diario Folha de Sao Paulo, "Existen personas que están tan al frente, por intuición o sabiduría, que van pasando por el tiempo y alcanzan su futuro en el propio presente. Y los que anticipan el tiempo nunca lo hacen impunemente. (Nelson) Mandela, (Mahatma) Gandhi y (Martin) Luther King pagaron el precio. Chico también", escribió.
Amiga personal de Mendes desde la juventud, Silva afirmó que "Chico fue especial porque dio las coordenadas, con claridad y simplicidad, para aspirar a una era de mayor convergencia entre crecimiento económico, justicia social y respeto a los límites en el uso de los recursos naturales".
Mendes, añadió la ex ministra brasileña, "fue un líder profundamente comprometido con valores y original en la acción".
En la actualidad, las ideas de Mendes son "el apoyo para el discurso de todos los que, sinceros o no, intentan seguir una carrera política, hacer inversiones o implantar proyectos" en la región amazónica.
Según Silva, "Chico prefería la negociación a la disputa, la conversación al conflicto, la alianza al protagonismo exclusivista, pero asumió radicalmente todas las confrontaciones necesarias, hasta el final, con su muerte tan anunciada. Y ganó, sobreviviendo a ella".
Él tenía 44 años de edad cuando fue asesinado de un disparo en el pecho, el 22 de diciembre de 1988, en el patio trasero de su casa, en la modesta Xapuri, en el remoto estado amazónico de Acre, después de que pasara años animando a las comunidades pobres de la zona a que protegieran las plantaciones de caucho de las que dependía su sustento.
Algunos grandes terratenientes querían deforestar la selva para dedicar esos terrenos a la ganadería.
2 años después, un ranchero local (Darly Alves da Silva) fue hallado culpable de ordenar el asesinato y un hijo suyo (Darci), de ejecutarlo.
Muchos consideran que el principal legado de Mendes a la sociedad brasileña es una red de 43 'reservas extractivas', áreas protegidas de la deforestación en las que se le permite a un número limitado de familias locales ganarse la vida a través de, entre otras actividades, la recolección de caucho y frutos secos.
Ahora el sindicato establecido por Chico Mendes trata de evitar que funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente de Brasil expulsen de la reserva que lleva su nombre a ex recolectores de caucho que han despejado terrenos para el pasto de su ganado.
El sindicato plantea que los bajos precios actuales del caucho imposibilitan que los agricultores se ganen la vida con dignidad.
Tim Hirsch, periodista de la BBC en Sao Paulo, dice que ese dilema sirve de recordatorio de que, 20 años después de la muerte de Mendes, las presiones sobre la región amazónica son tan grandes como siempre.
Hace 2 semanas, la Comisión de Amnistía del Ministerio de Justicia de Brasil oficialmente reconoció que Chico Mendes había sido víctima de la persecución del Estado y le otorgó a su esposa una compensación equivalente a US$140.000.
"El mayor avance que tuvimos fue en la conciencia de las personas. Si pensamos que hace 20 años él era una persona prácticamente aislada, con poco apoyo fuera de Acre, y hoy vemos lo que significa la preocupación del país entero con la Amazonia, es algo difícil de imaginar", agregó la senadora y ex ministro Silva.