La bella Sharon Tate, asesinada brutalmente en su casa de Cielo Drive en 1969 por aquella perturbadora secta entre mística y religiosa llamada "La Familia" y que era liderada por el archi-conocido Manson ,mantenía una vida secreta bastante perturbadora.
Ya en 1965 inició sus contactos con Alex Sandres Y Maxine Sandres, Sumos Sacerdotes de la vertiente alejandrina de la Wicca en Reino Unido y la iniciaron en ella, esto mientras Tate filmaba la película Eye of the Devil que muestra a la mujer de Polanski en el papel de una bruja participante de rituales dentro de una sociedad secreta europea.
Sharon Tate fue vinculada en repetidas veces a prácticas sado-masoquistas debido a su intima amistad con Jay Sebring, que para muchos fue el verdadero objetivo propuesto a asesinar por Charles Manson que deseaba cobrarse venganza con este último, por haber abusado de dos de las integrantes de su secta.
Tate se vinculó con Kenneth Anger , famoso documentalista de las estrellas, que poseía profundos lazos con el ocultismo en los que Tate pudo formar parte.
Polanski también tomó posición dentro de este aquelarre, se cuentan historias que lo señalan como parte de toda esta dinámica ocultista-sexual que incluía filmaciones masoquistas.
Durante la filmación de "La Semilla del Diablo " Polanski recibió amenazas de grupos ocultistas por atreverse a difundir los secretos del satanismo sin embargo la vinculación de Tate con grupos ritualistas como la secta" El Proceso" están más que confirmados, así como su interés por personajes como Anton Szandor Lavey y la magia de Aleister Crowley.
La Secta de Satanic Temple ha señalado que Sharon Tate constantemente contactaba con sus integrantes para obtener algo de literatura sobre sus rituales y dogmas internos.
Los Vínculos ocultistas y sadomasoquistas de Tate que en los últimos años ha sido santificada hasta el punto de considerarse un ícono de la pureza norteamericana, muchas veces se olvidan al poner los ojos en la acción vandálica y horrible a la que fue sometida.
Hoy en día cuando Manson se debate entre la vida y la muerte en un hospital norteamericano es bueno recordar algunos detalles de esta historia que parece no terminar nunca en sus informaciones adheridas a la crónica roja.