Si no existieran los años bisiestos, hoy sería 15 de julio de 2017
En el año 46 antes de Cristo el emperador romano Julio César consultó a un grupo de astrónomos egipcios y ello dio resultado al calendario con el que se regiría la mayor parte del mundo por más de un milenio. Así nació el año bisiesto, pero si no existiese, actualmente estaríamos en julio de 2017
Esto tiene que ver con el año solar. Los astrónomos egipcios de entonces pudieron detectar algo que los romanos no: un año del calendario se retrasa un poco en comparación con el año solar, lo que quiere decir que un año en realidad no está compuesto por 365 días exactos, sino por 365.2422 días. Para no volvernos locos el César y su equipo determinaron que la mejor forma de medir el año era añadir un día adicional al calendario cada cuatro años
¿Por qué cada 4 años febrero tiene 29 días?
Esto tiene que ver con el año solar. Los astrónomos egipcios de entonces pudieron detectar algo que los romanos no: un año del calendario se retrasa un poco en comparación con el año solar, lo que quiere decir que un año en realidad no está compuesto por 365 días exactos, sino por 365.2422 días. Para no volvernos locos el César y su equipo determinaron que la mejor forma de medir el año era añadir un día adicional al calendario cada cuatro años
Sin embargo, las cosas no terminan ahí, porque si cada cuatro años hubiese siempre uno bisiesto, a la larga "sobrarían horas". El año no está compuesto por 325.25 días sino por 365.2422 días, lo que significa que no se pueden unir cuatro cuartas partes durante cuatro años para formar un nuevo día. Hay una diferencia de 11 minutos y 40 segundos cada año, lo que suponía añadir un día más al calendario cada 125 años
La solución es "ignorar" los años bisiestos cuando el año en que toca termina en 00 (como 1800 o 1900), a menos que este año sea divisible por 400 (como el 2000, que sí ha sido bisiesto)
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El día 29 de Febrero se añade, cada cuatro años, para corregir el defasaje que existe entre el año calendario y el año real. Mantener ambos sincronizados es necesario para que las estaciones comiencen y finalicen siempre en la misma fecha
De esta manera, las horas quedan bastante bien ajustadas al año solar, con un margen de error de solo 26 segundos al año de error, que tardarían 3323 años en sumar un día de error entero. Quizás en un futuro lejano exista un febrero con 30 días
El calendario romano duró así hasta mediados del siglo XVI, época en la que el Papa Gregorio XIII de la Iglesia Católica decidió modificarlo de nuevo con el propósito de que fuera más sencillo determinar exactamente cuándo eran las pascuas, y así nació el calendario gregoriano que hoy en día utilizamos en la mayor parte del mundo. El objetivo de este calendario era que los meses coincidieran con los ciclos lunares, y con las estaciones
Desde Los Angeles Times se han dedicado a calcular, sin embargo, en qué día exacto estaríamos si nunca hubiesen existido, o más bien planteado, los años bisiestos. La fecha exacta al momento de escribir estas líneas es el 15 de julio del año 2017, siempre y cuando tomemos en cuenta como punto de inicio para contar el momento en el que Julio César creó el calendario romano, hace exactamente 2062 años
Hoy en día el mundo ya no se rige por el año solar para calcular la duración exacta del año de calendario. Actualmente el punto de referencia más exacto es el reloj atómico, y es mucho más preciso que el formato gregoriano