]-[ola amigos aca les dejo mi post de mitos y leyendas parte 3!
Antes de empezar mi otros post de mitos y leyendas:
Parte 1:
Parte 2:
Parte 2 :
Bueno empezemos
Empezaremos por el Norte de Argentina:
LA CREENCIA DE BREALITO
Era una población muy numerosa y trabajadora. Había oído la palabra de los misioneros y se mantenía muy devota. Pero la prosperidad de su comercio, el dinero excesivo que ganaban, hizo que los habitantes se perdieran. Lujos y vicios rivalizaban en primacía. Se olvidaron de Dios. Su Iglesia, muy linda y adornada de oro, no era concurrida. Una vez llegó al lugar un viejito muy pobre. Les habló en la plaza para que cambiaran de vida y realizaran penitencia por sus pecados. No le quisieron hacer caso y tampoco le dieron hospedaje ni comida. Entonces, el viejito se fue a un barrio alejado del centro de la urbe y ahí encontró una familia muy buena odiada por los demás a causa de sus costumbres puras. El jefe de la casa había sido sacristán. En recompensa del hospedaje el viejito les anunció los castigos que vendrían sobre los malos cristianos. Les aconsejó que se fueran en seguida a otro pueblo pero que, si oían grandes ruidos, no se dieran vuelta para mirar los desastres.
Sucedió como predijo el anciano. Se oyeron grandes estrépitos de terremotos. El sacristán, curioso, volvió la cabeza para observar y... quedó convertido en piedra, rodando y deshaciéndose.
La ciudad maldita yace ahora en ruinas bajo la laguna. Los vecinos oyen en las noches el gemir de las campanas de la Iglesia, a las que todos insultaban. Creen también que, cuando las campanas suenan tan tristes, es porque las almas "muertas en condena vienen llorando sus pecados terrenales".
El Hornero
Frente a la entrada de su choza el indio transformaba el barro en hermosas vasijas y pulidos platos. No en vano era el mejor alfarero de su pueblo.
Su alegría era grande, al día siguiente debía casarse con la joven más hermosa de la tribu, también alfarera. Pero esa noche el hechicero presagió grandes desgracias derivadas de aquel matrimonio. Bajo tal influencia el cacique prohibió su realización. Los enamorados convinieron fugarse a la selva donde establecerían su hogar.
A la noche siguiente huyeron, pero los indios los persiguieron lanzando sus flechas cuyas agudas puntas envenenadas mataron a los jóvenes enamorados.
Cuenta la vieja leyenda que la pareja no desapareció de la tierra de sus mayores; ambos se transformaron en esas hermosas y simpáticas avecillas que empleando su habilidad para modelar hacen, cantando, su nido de barro. Y así nació el hornero, pájaro laborioso de los campos argentinos.
El Zorro y el Quirquincho
Juan el zorro había comprado una linda chacrita, pero no le gustaba sembrarla. Así que fue en busca del quirquincho y le dijo: "Vea, compadre, yo tengo una chacrita medio abandonada, ¿vio? Y quería decirle que si usted me la siembra, yo le doy la mitad de la cosecha. ¿Vale?. El quirquincho dijo que sí. Pero el zorro, que quería aprovecharse de él, agregó: "Eso si..., lo que nace sobre la tierra va a ser mío y lo que nace por debajo va a ser de usted". El quirquincho contestó: "Trato hecho, nunca deshecho". Y se fue a sembrar papas.
Cuando llegó la época de la recolección, al zorro le tocaron los tallos y las hojas; al quirquincho, los tubérculos. El zorro se aguantó el enojo y le dijo: "Vea, compadre, este reparto no me gustó. Así que la próxima vez me da a mí todo lo que crece por abajo y usted se queda con lo de arriba". El quirquincho contestó : "Trato hecho, nunca deshecho". Y se apresuró a sembrar trigo.
Llegó el momento de la cosecha, y el zorro fue a llevarse su parte. Cuando vio que le tocaban todas las raíces y al quirquincho las espigas, puso cara de zorro bravo y le dijo al quirquincho: "Vea compadre, me estoy enojando mucho. Así que para la próxima, a mí me da lo de arriba y lo de abajo, y usted se queda con lo del medio. "El quirquincho, una vez más contestó: "Trato hecho, nunca deshecho". Y sembró maíz.
Apenas maduró la siembra, el zorro apareció con una gran carretilla a la que el quirquincho llenó con flojos penachos y raíces, mientras que él se quedaba con riquísimos choclos. El zorro no pudo más y le dijo: "Bueno, compadre, ahora sí que se acabó el trato; ¡Váyase de mi chacrita!.Y el quirquincho se fue lo más campante, pero desde entonces el zorro no tuvo más remedio que aprender a sembrar.
La muger de la Piedra
Esteco era un pueblo tan rico que su gente no se conformaba con las comodidades y hacía uso del vicio y el derroche.
Cierto día llegó hasta allí un raro personaje que comenzó a predicar la necesidad de volver al camino de Dios y a las buenas costumbres. Era un anciano de vestimenta humilde, larga barba, poco cabello y mirar severo.
Predicaba a cuanto grupo humano encontraba a su paso, terminando con su profecía.
Salta...saltará
San Miguel florecerá
¡Esteco perecerá !
Algunos lo escuchaban por curiosidad, otros con cierto temor, pero la mayoría se burlaba y hasta inventaban bromas para mofarse del castigo que anunciaba el anciano.
Una familia del lugar le había brindado alojamiento y afecto. El era español, ella india y tenían una hija llamada Milagro. Al atardecer del 13 de setiembre de 1692, cansado ya de predicar sin ningún fruto, el anciano habló a esta familia previniéndoles la proximidad de un fuerte temblor. Les pidió que se alejaran de Esteco y cuando lo hicieran no se dieran vuelta por más ruidos y clamores que escucharan.
En una de las majestuosas residencias del pueblo se celebraba una gran fiesta a la que habían concurrido las más importantes y acaudaladas familias.
Era ya medianoche. De pronto se oyeron los bramidos de la tierra... ¡Temblor !. ¡Temblor !.
Milagro y sus padres caminaban a las puertas del pueblo recordando la profecía. ¿Quién era aquel misterioso personaje ? De repente Milagro escuchó una voz conocida que la llamaba y olvidando la prevención del ermitaño se dio vuelta. En este instante se quedó inmóvil, transformada en piedra.
La orgullosa ciudad de Esteco se perdió. Actualmente en el lugar hay un monte cautivante en cantares y leyendas.
Ahora les traere las leyendas del Sur de Argentina
El invierno
Elal invitó a los animales a una reunión para que determinen la duración del invierno. Tras diversas opiniones, quedaron discutiendo el Oóin (Ñandú) y la Mara.
El primero sostenía que el invierno debía durar doce lunas y marchar de vez en cuando al Norte en busca de calor. Por otra parte la Mara proponía una duración de tres lunas solamente, con lo que no sería necesario emigrar, permaneciendo siempre en el Sur.
“Nos vamos a morir de hambre y de frío”, repetía la Mara, moviendo graciosamente su pomposa colita. “Insisto en doce lunas” respondió sin inmutarse, su contrincante. Contrariada la Mara, al ver la tozudez del ave, aplicando un golpe con su pata en la tierra, gritó enojada “kaash” (tres) y corrió a esconderse en la cueva, considerando terminada la controversia. El Ñandú indignado corrió tras ella, pero solo alcanzó a pisarle la cola que se le cortó al ras. La Mara quedó rabona y Elal, sabiamente le dio la razón. Desde entonces el invierno dura tres lunas.
Elal y Tejuj
Elal se enamoró de Teluj (el lucero del amanecer), hija del sol y de la luna. Su madrina convertida en cisne lo alza sobre el lomo y emprende el vuelo al Este, sobre el mar. Al llegar la noche, ya cansados, Elal arroja una flecha sobre el agua formando un grupo de Islas. (¿Malvinas?) donde descansan para proseguir viaje rumbo al sol.
Cuando llegaron, su madrina, que como ya sabemos era bruja, convertida en mosca, se ubica en la oreja de Elal para indicarle paso a paso lo que debía hacer.
Nuestro héroe le pide al Astro Rey el permiso para casarse con su hija y éste, no contento con el pretendiente, le impone una serie de pruebas en las que tendría que poner de manifiesto: ingenio, inteligencia y valentía. En caso de salir airoso en todas, le otorgaría el permiso.
La primera consistía en rescatar un anillo que estaba dentro de un huevo envenenado al fondo de una caverna custodiada por un guanaco que mataba con la mirada. Mientras la mosca distraía al animal posándose en sus ojos y orejas, Elal lo mata con un certero golpe de shome (boleadora de dos bolas), luego le quita la piel y cubierto con ella penetra en la caverna. Allí utiliza el arco y la flecha para romper el huevo que estalla desparramando veneno, pero Elal se despoja de la piel salpicada y recupera el anillo.
Teluj, hecha mujer, lo aguardaba en un palacio al fondo de un frondoso jardín. Cuando Elal pretendió avanzar, a cada paso el suelo se convertía en pantano. Camina hacia atrás, le dijo la mosca, y no arranques flores, pues se convertirán en víboras. Así lo hizo hasta llegar a la puerta del palacio de donde asomaron dos mujeres; una joven hermosa luciendo “kai eorrenk” ( quillango de color blanco) y la otra vieja, deforme y harapienta. En realidad la vieja no era otra que Teluj disfrazada por orden de su progenitor para despistar a Elal. Advertido por su madrina eligió la verdadera.
“Has acertado nuevamente” dijo contrariado el sol, pero tendrás que superar todas las pruebas que te dé, y le fue dando tantas para dilatar el tiempo, a la espera que el pretendiente desistiera de sus intenciones, que no le alcanzaría la vida para cumplirlas. “Escapa con ella, el padre no te dará jamás el consentimiento” le aconsejó la madrina. Y huyeron juntos para siempre. Pero Teluj, temerosa de la furia de su padre, cuando éste sale, se esconde.
El millalobo
El Millalobo habita en lo más profundo del mar, y fue concebido bajo el mandato y protección del espíritu de las aguas Coicoi-vilu, por una hermosa mujer en amores con un lobo marino durante el período en que las aguas del mar invadieron la tierra.
Tiene el aspecto de una gran foca, su rostro tiene aspecto de un hombre y de pez. La parte superior del tórax tiene aspecto humano y el resto de su cuerpo tiene formas de lobo marino. Está cubierto de un corto y brillante pelaje de color amarillo oscuro, de ahí su nombre Millalobo (de milla: oro) o Lobo de Oro.Comparte su vida con la Hunchula, hija de una vieja machi, llamada la Huenchur, y cuando las condiciones lo permiten sale con su amada a las playas solitarias con la intención de disfrutar de los rayos del sol.
El Millalobo, fue envestido por Coicoi-Vilu, como amo y señor de todos los mares y por lo tanto es el jefe supremo de todos los seres que en ellos habitan. De esta manera está en el nivel jerárquico más alto del gobierno de los mares y se le
puede comparar con Neptuno de la mitología griega.Como dueño y señor, de gran poderío, delega sus importantes funciones, en
varios miembros subalternos encargados de hacer cumplir sus mandatos yvoluntad. Esto va desde sembrar peces y mariscos, cuidar de su desarrollo ymultiplicación, dirigir las mareas o controlar las calmas y tempestades. También están bajo su mandato las acciones de seres maléficos como la Vaca Marina, el Cuero, el Cuchivilu y el Piuchén.De su unión con la hermosa Henchula nacieron la Pincoya, la Sirena y el Pincoy, quienes como buenos hijos ayudan y desempeñan importantes papeles en los vastos dominios de su poderoso padre.
Kamshout y El Otoño
Hubo un tiempo en que las hojas del bosque eran siempre verdes. En eseentonces el joven selk’nam Kamshout partió en un largo viaje para cumplir con los ritos de iniciación de los klóketens. El joven iniciado tardó tanto en volver que el resto del grupo lo dio por muerto.
Cuando nadie lo esperaba, Kamshout volvió completamente alterado y empezó a relatar su sorprendente incursión en un país de maravillas, más allá en el lejano norte. En ese país los bosques eran interminables y los árboles perdían sus hojas en otoño hasta parecer completamente muertos. Sin embargo, con los primeros calores de la primavera las hojas verdes volvían a salir y los árboles volvían a
revivir. Nadie creyó la historia y la gente se rió de Kamshout quien, completamente enojado, se marchó al bosque y volvió a desaparecer. Luego de una corta incursión por el bosque, Kamshout reapareció convertido en un gran loro, con plumas verdes en su espalda y rojas en su pecho. Era otoño y Kamshout -a partir de entonces llamado Kerrhprrh por el ruido que emitía, volando
de árbol en árbol fue tiñiendo todas las hojas con sus plumas rojas. Así coloreadas, las hojas empezaron a caer y todo el mundo temió la muerte de los árboles. Esta vez la risa fue de Kamshout. En la primavera las hojas volvieron a lucir su verdor, demostrando la veracidad de la aventura vivida por Kamshout. Desde entonces los loros se reúnen en las ramas de los árboles para reírse de los seres humanos y así vengar a Kamshout, su antepasado mítico.
Bueno eso fue todo comenten, Salu2!