Cinco Pruebas Irrefutables de que el Apocalipsis Zombie ya ha Empezado
Las epidemias zombies están íntimamente vinculadas a momentos de crisis: cuanto más profunda es la recesión, más películas de zombies se estrenan. Pero los zombies no están sólo en la pantalla sino entre nosotros, como procederé a demostrar. Así, que si piensas que puedes llevar a tu churri al cine y luego a cenar al Foster Hollywood, estás aviado. ¿O acaso no aprendiste nada del vídeo de ‘Thriller’?
Primero Para Comenzar ¿Qué es un Zombie? y Cual es su origen
La mayoría de personas atribuye el término Zombie (Grafía inglesa) a un muerto viviente. A continuación se explicará de la forma mas clara el significado correcto y su origen.
El origen real.
El comienzo de estos seres está atribuido a hechiceros vudús que mediante rituales y magia negra conseguían resucitar a los muertos poniéndolos a su disposición como si fueran sus esclavos.
En 1937 salió a la luz el caso de Felicia Féliz-Mentor, una supuesta fallecida que volvió a la vida y fue vista por algunos ciudadanos en Haití. Años después, en 1982 otro investigador viajo a esa isla motivado por el caso anterior con el fin de obtener más información sobre el caso.
Tras investigar varios años llegó a la conclusión de que utilizando fuertes drogas psicoactivas se podía inducir a un humano a un estado muy similar a la muerte durante varios días. Pasado ese tiempo el chamán o hechicero podría revivir al paciente, el cual volvería a la vida sin ninguna voluntad y cargo del hechicero, puediéndolo usar como un esclavo.
Evolución.
El cine cambió la idea del Zombie y lo convirtió en personas que infectadas por un virus mutaban en bestias sin voluntad y con un único instinto, el animal. Una vez infectadas esas personas podían infectar a otras mediante mordeduras o arañazos convirtiendo la tierra en un lugar peligroso, en el cuál pocos humanos tratan de sobrevivir a constantes ataques.
La teoría de los muertos vivientes es físicamente imposible ya que el cerebro una vez parado no puede reanudar su funcionamiento, aunque otras cobran fuerzas como una infección cerebral que anule cualquier capacidad racional, algo que sí puede ser posible.
Existen otras alternativas cómo la de un parásito que controla nuestro cuerpo a su antojo, algo que ya existe en el reino animal en caracoles y hormigas, que ya explicaré mas adelante.
En las últimas semanas se están conociendo casos de personas que tras ingerir drogas han mostrado comportamientos Zombies, llegando a atacar a otras personas desmembrandolas y devorándolas y desarrollando fuerzas sobrehumanas.
Está más que claro que es posible que cualquier día llegue el Apocalipsis Zombie , eso sí, no saldrán de las tumbas, seremos nosotros mismos infectados convirtiéndonos en la horda.
Las Pruebas Irrefutables del Apocalipsis Zombie
El zombie: Ruby Eugene, de profesión homeless.
Su historia: La noticia truculenta de la semana, y probablemente del año, la protagoniza el tipo que yace en porretas en la foto: Ruby Eugene, de 31 años, que fue sorprendido mientras devoraba la cara de otro homeless en un paso elevado de Miami. Parece ser que este festín no se debía al mal carácter de Eugene –que también- sino a los efectos perniciosos de una droga, inapropiadamente llamada “sales de baño”.
Grado de Zombificación: 9 sobre 10. El policía que acudió al rescate de la víctima (que está vivo, aunque descarado) disparó sobre el caníbal en una pierna, pero no fue suficiente: “Eugene se giró hacia el policía, gruñó algo y siguió masticando la carne humana”, según la crónica de El Mundo.
El zombie: Wayne Carter, de profesión tarado.
Su historia: La policía de Hackensak (Nueva Jersey, EEUU) acudió a detener a un vecino de la localidad, que amenazaba con autolesionarse con un cuchillo jamonero . Dicho y hecho: los agentes encontraron a Wayne Carter desnudo en una habitación de su casa. El hombre se abrió en canal con el cuchillo y empezó a cortarse trozos de intestino, que arrojó a los estupefactos policías.
Grado de Zombificación: 7 sobre 10. La pareja vació dos latas de espray de pimienta sobre Carter sin conseguir ningún efecto. Al final tuvieron que avisar a los SWAT para reducirle.
El zombie: La clientela de las píldoras de polvo de bebé machacado.
Su historia: Si el cuerno de rinoceronte como afrodisíaco te parece una atrocidad, espérate a conocer los suplementos vitamínicos que usan en Corea: cápsulas con un mejunje hecho a base de cadáveres de bebés recién nacidos. La policía de aduanas coreana encontró 17.450 de estas cápsulas procedentes de China.
Grado de Zombificación: 8 sobre 10. “¡Qué píldoras ni qué niños muertos!”, exclamó el contrabandista al ser sorprendido con su alijo.
El zombie: Tres mujeres colombianas: Erika, Briggite y Hemeldi (sic).
Su historia: Un policía local de Palma de Mallorca trató de disolver una violenta pelea que mantenían tres mujeres. Al intentar meterse en la riña, el pobre pitufo se llevó tres mordiscos, tres, uno de cada una de las mujeres, en el mismo brazo. El agente tuvo que ser hospitalizado.
Grado de Zombificación: 4 sobre 10. Como buenos muertos vivientes, las tres pécoras olvidaron el motivo de su disputa y se unieron frente al enemigo común.
El zombie: Una mujer de 23 años, natural de Granada.
Su historia: La susodicha estaba tomando una copa en una discoteca de Granada cuando un hombre le derramó una copa sin querer. La mujer perdió la cabeza, lanzó un vaso a la cara del hombre y mordió en el brazo a su amigo, que tuvo que ser intervenido con siete puntos de sutura, relata el diario de información zombie El Mundo.
Grado de Zombificación: 1 sobre 10. Tampoco vamos a exagerar y convertir en zombies a cualquiera que pegue un mordisco por ahí, ¿verdad?
¿Y qué puedes hacer para defenderte del apocalipsis zombie?, te preguntarás. Pues a grandes rasgos tienes dos opciones: fabricarte
unas armas caseras anti-zombie
o construirte un
refugio anti-zombie
, con el que se ha hecho el amigo Dani en el Vallès catalán.