InicioInfoHappy hour (Por Fernando Peña)

Happy hour (Por Fernando Peña)

Info11/3/2008
Registrate y eliminá la publicidad! Seis de la tarde, cualquier bar del bajo porteño. Un puñado de hombres riéndose. De manera muy torpe tratan de impresionar a las minas. Po Fernando Peña. Seis de la tarde, cualquier bar del bajo de Buenos Aires: Reconquista y Viamonte, por ejemplo. Un puñado de hombres jóvenes riéndose compulsivamente, hablando, gritando sin decir demasiado. Salen a fumar, entran de fumar, piden más cerveza, siguen riéndose como hienas y, de vez en cuando, de una manera muy torpe e infantil tratan de impresionar a un grupo de minas que entra. Las minas se sonríen. Se miran entre ellas y vuelven a sonreír… pero ahora la sonrisa dice… “Qué boludos…”. Sin decirlo se sientan las cuatro juntas en un box, piden una Stella Artois, una Coca Light, una copa de Chardonnay y un jugo de naranja. Parlotean sin hablar, relojean sin mirar, se ríen porque creen que queda sexy como los avisos de shampoo. Ellos siguen con su rutina, a uno de ellos le suena el celular, pone cara de alegría, cara de “qué suerte que me sonó el celular”. Habla a los gritos para que todos sepan de lo que está hablando. Habla de horarios, de encontrarse mañana para cerrar todo, le dice al que está del otro lado del teléfono que fume porque él ya tiene todo cocinado, le manda “un abrazo mi viejo” y corta, más cerveza, más gritos, más risas y de pronto un…: “Nooooo, boludo, no te puedo creer, y sí… esa mina estaba reloca”. Siguen saliendo a fumar, siguen entrando y saliendo. Las chicas miran más para afuera que para adentro, ellos miran sin ver, todos se ríen y piden más… más de todo. Las mozas y los mozos, en delantales negros llenos de piercings tienen cara de ya saber cuál es el final… el de siempre. Cada uno por su lado… todos mal mamados, alguna que otra copa que se rompe, música estridente, ensordecedora, nadie baila, nadie la escucha, molesta y ni se molestan, nadie se anima a pedir que bajen la música… Es lo peor en estos casos, sos un gil… No entendiste nada. De pronto, entra un chico de la calle a vender rosas, lo echan antes de que pueda ofrecer sus tristes rosas mustias envueltas en papel celofán. A una de las chicas le suena el celular, habla de una película que van a ir a ver en una horita y la invita a ir con ellas, se encontrarán en el cine. Uno de los chabones mal acodados en la barra es uno de esos yuppies que no ve la hora de que le den la American Express dorada, la tarjeta platinum de alguna aerolínea y todavía no fue a sacar la cédula del Mercosur. Va al baño con media camisa afuera, es una camisa de Legacy de esas que no se usan con corbata, la corbata era del padre. Vuelve del baño casi tambaleando y pide más cerveza… Las chicas no pueden llamar la atención de la moza… Levantan las manos y nadie las mira… Ellos no pueden llamar la atención de las chicas, levantan la voz y nadie los mira… Siguen sonando celulares, siguen saliendo a fumar, siguen entrando de fumar. Hay maníes con cáscara en el piso, la barra está toda mojada, nadie pasa un trapo. Una de las chicas se retoca la boca para seducir a nadie, sólo porque está desprolija… Ellos lo notan pero no pican… No compran… La boca maquillada es de putas, de grasas… Se ríen, miran el partido de tenis en un plasma mudo, hablan de varias cosas a la vez, le enseñan a jugar a Nalbandian, adivinan casi con seguridad el precio de dólar la semana que viene. Ellas pagan y se levantan de la mesa, pasan por al lado de ellos y se escucha un último intento de uno de ellos… Un intento desinteresado, intento para fanfarronear, ella lo esquiva, sabe que si agarra es para una sola noche y con suerte… Ellas salen. Entran otras, ellos siguen tomando cerveza a dos por una y comiendo maníes, termina el partido de tenis, suena un celular… Uno de ellos se va… Al rato otro… Y otro… Las chicas que entraron últimas se quedan solas y felices, nadie las molesta, chusmean de todo y sobre todo… Piden vino, se ríen, cotorrean, a una le suena el celular y habla 20 minutos. Entran tres yuppies más, más frescos, miran, chequean la situación y se van… Minas tomando vino no les cierra. Ellas ni los notan demasiado, la otra corta y pide que la pongan en tema. Son las nueve menos cuarto, pasa un tostado, la música está más baja, los mozos de brazos cruzados contra la pared hablan de la hora de irse, las minas no se van, los tres tipos en otro box tampoco, la parejita de la barra sí se va, a la hora las minas piden la cuenta, discuten a ver quién tomó qué, les toma cinco minutos resolverlo, pagan, se van. Quedan algunos dispersos por ahí, los mozos contra la pared, el plasma mirando a los de la barra, que no saben que están… Ya quedan los de siempre, los solos, los plomos, los mamados, los que miran el celular porque no suena, el cajero botón, el pibe de las rosas tratando de venderlas a los turistas que pasan por la calle… Los linyeras se van acomodando y refugiando al lado del Banelco del Banco Francés. Los taxistas pasan libres con cara de orto… Alguna que otra secretaria de unos 50 y pico se apura a Retiro para que no la roben. Los punteros de merca no sueltan la esquina, las putas destartaladas están por empezar a trabajar… El puntero saluda a la puta. Uno de los mozos se va. Nadie lo saluda. Pasa un taxi, mira a la puta, pero ya la viene viendo hace tres años… Sonríe con lástima y sigue. Se le acerca un yuppie al puntero, la puta lo mira… Sigue… El bar cierra… La puta se sube a un auto… Los punteros la siguen en un bar de mala muerte a la vuelta… El pibe de las rosas se duerme sentado en un palier… Una vieja paqueta llega de comer con Marta. Un perro come al lado de un cartonero. El cana manda mensajitos de texto… Ya es tarde… Pago y me voy. Fuente e-planning.net ad
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
225visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

G
Gothika05🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts831
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.