El beso es, sin duda, una de las mayores formas de afecto, amor y cariño en la tradición occidental y por eso, esconde muchas singularidades a lo largo del planeta. En China, por ejemplo, besarse en público está considerado como una costumbre de mal gusto y será motivo de una posible denuncia durante los Juegos Olímpicos de 2008.
Se pueden dar en la boca, el cuello, la nariz o las manos. Aunque existen muchas diferencias entre una cultura y otra, los besos son, por lo general, una muestra de afecto, amor o amistad hacia aquellas personas que más queremos.
Sin embargo, también existen muchas diferencias entre países y culturas, ya que no todas ven el beso de la misma manera.
En la tradición occidental lo más habitual es que beses a tu pareja en la boca y que reserves los besos en la mejilla para tus amigos o familiares.
Para los argentinos es una simple forma de saludo, aunque en los países anglosajones la costumbre es dar la mano.
La cantidad que se den también variará de un lugar a otro. Los españoles, por ejemplo, suelen dar dos besos en la mejilla, mientras que en Francia lo más frecuente es dar tres y existen algunos países, como Rusia, en los que los hombres se besan entre ellos…en la boca. Aunque para nosotros esto sea algo completamente ‘raro’, para ellos es algo de todos los días.
A pesar de estas diferencias, en occidente el beso se suele dar tanto en público como en privado, lo cual no es muy habitual en otras culturas como la oriental. De hecho, algunos países –China, por ejemplo- en los que besarse en público es una costumbre de completo mal gusto y mala educación, aunque actualmente, gracias a la globalización esto está empezando a cambiar.
Con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, se supo que a los chinos les resulta mucho más molesto observar a una pareja de turistas besándose que, por ejemplo, escupir en la calle -una costumbre muy frecuente en China, que, sin embargo, incomoda a la mayoría de las personas extranjeras que visitan el país-.
Los turistas que viajen a Pekín en esas fechas deberán ir con cuidado ya que, según informó la agencia oficial china, Xinhua, las personas que se besen en la calle podrán verse sorprendidas por los oficiales, porque durante los Juegos habrán cámaras de vigilancia en las calles de la capital programadas para detectar cualquier violación del espacio privado. Los gestos amorosos serán clasificados por las cámaras como delitos de secuestro o robo. ¿No será mucho?
Las costumbres asiáticas en torno al beso varían en mucho de las occidentales, no sólo en China. Para algunas tradiciones religiosas orientales el beso es una forma de dar y recibir energía espiritual, y en Japón, los besos más apasionados se dan en el cuello o las manos, pero nunca en los labios.
En el continente africano algunas tribus antiguas pensaban que besarse era un peligro porque el alma se podía escapar por la boca, y, en el polo norte, los esquimales se frotaban la nariz en vez de besarse en los labios.
Existen casi tantas costumbres como países y culturas, aunque la mayoría de ellas coincide en que el beso es su mayor muestra de afecto o cariño. Es por ello que al hacerlo se suelen dilatar las pupilas y cerramos los ojos. El cerebro nos impulsa a entornarlos.
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