
Sé sincero. Estoy seguro de que en algún momento de tu vida, aunque sólo fuera una vez, y fuera propiedad de tu madre, hermana o abuela, te probaste un sujetador. Quizá hasta hayas pensado vagamente que tras el aumento proporcional de tu tripa cervecera y mamillas sebaceas podrías llegar a necesitar uno. Pero de ahí a comprártelo de verdad, dista mucha diferencia. Aún así la marca Wish Room ha lanzado una gama de sostenes masculinos (perdón, quise decir, para hombres) con 3 colores diferentes: blanco, negro y ¡¡rosa!! Más imágenes tras el salto.
A mí me chocan varias cosas de estos anuncios. La primera es el diseño de los sujetadores, que, pudiéndose haber hecho con un aire más deportivo o más sofisticado, rozan el punto humillante y masoquista (en especial al llevar el modelo rosa). La segunda es que lo comercialice una marca que se llama Wish Room (sala de los deseos). Y por último ¿Qué hombre va a comprarse unos sostenes que ni siquiera lleva puestos el modelo protagonista de la campaña publicitaria? —
Fuente == >