Imaginemos una tarde de mediados del siglo XIX, estamos en una residencia importante del barrio de Yungay, en las afueras de Santiago de Chile. Estamos mirando por sobre el hombro de un tipo que empieza a escribir una larga carta. El tipo tiene 42 años, es Sanjuanino, ha debido exiliarse muchas veces y esta muy enojado.
El tipo se llama Domingo Faustino Sarmiento, y va a producir un festival de insultos…Abstenerse.
Algunas de las palabra que le dedica a otro intelectual, que como el, ha sido enemigo de Rosas: tonto, invecil, raquítico, jorobado de la civilización, pónganle polleras porque el chiripa le sentaría mal, mujer (por la voz), conejo (por lo cobarde), eunuco.
Sarmiento que se había casado con una viuda sanjuanina muy rica, ya ahora esta en Chile auto-exiliado, tenía una pluma envenenada, pero su enemigo no era un dictador sino un abogado tucumano de gran inteligencia y casi de su edad que se llamaba Juan Bautista Alberdi.
Sarmiento y Alberdi fueron los lideres de la generación de 1837, que era un grupo de persona hijos de la Burguesía que hizo la revolución de 1810, que hicieron una dura oposición a Rosas con sus libros y sus artículos periodísticos. Esta generación tuvo un papel muy importante para modernizar a la Argentina y hacerla una nación progresista que definitivamente buscara dejar atrás, lo más atrasado de la herencia colonial. Fue el primer grupo de intelectuales brillantes en toda America latina, pero cuando cayo Rosas, al mismo tiempo, todo lo que los unía, empezó a dividirlos.
Alberdi era mas delicado con su pluma, o era tan dado al insulto, pero no se quedaba atrás, en sus cartas dijo de Sarmiento: agitador allá, retrogrado acá, su biografía de recuerdos de provincia no es un simple trabajo de vanidad, sino un medio para candidatearse para el poder, dijo: Sarmiento y el General Mitre hacen una prensa basada en mentiras, ignorancia y mala fe, una prensa de bandalaje y desquicio disfrazada de civilización.
Este texto demuestra las diferencias entre Alberdi y Sarmiento, que al principio no se notaron, pero después se acentuaron y nos debería interesar porque estas dos personas, son las que mas influencia tuvieron y aun tienen sobre lo que pensamos los argentinos.
Para que se den una idea, no hubo en el siglo XX en Argentina, dos intelectuales tan influyentes como sarmiento y Alberdi.
Los dos odiaban la brutalidad sangrienta de Rosas y de sus aliados del interior, los dos creían que estaban en una Argentina muy atrasada por culpa de la herencia española, y los dos que viajaron por las naciones más modernas del planeta, pensaban que para tener un país moderno, había que producir una masiva inmigración de europeos.
Sarmiento incluso le había escrito a Alberdi que sus bases (que inspirarían nuestra Constitución) eran un decálogo de la Argentina, pero la diferencia comenzó porque sarmiento que tenia una vanidad gigantesca, no pudo conseguir que Urquiza (quien derroto a Rosas), no lo nombrase mas que voletinero y le tomo un odio intenso convencido que el estaba para mas cosas.
Luego dio la política de Urquiza, que con el ánimo de apaciguar el país después de un tiempo de dictadura, no quiso exterminar a los caudillos y busco integrarlos al nuevo país. Sarmiento fue el enemigo numero 1 de Urquiza y Alberdi fue un influyente consejero de Urquiza, coincidió con Urquiza en que para construir un nuevo país había que contar también con los caudillos.
Cuando Buenos Aires se separo de la confederación, Alberdi se puso del lado de Urquiza y Sarmiento del lado de Mitre, cuando se desato la guerra de la “Triple Infamia”, Alberdi se puso del lado de los Paraguayos.
Sarmiento buscaba la educación universal y la educación de las mujeres, Alberdi decía: Queremos señoras de su casa, no artistas.
Sarmiento “Cortaría el Bacalao” en la política Argentina y Alberdi vivirá en el exilio, y morirían los dos en el.
La columna de Hernan Brienza