Un amigo medico, me comentó esta mañana que en lo que va del año ya envió 3 pacientes al zoologico de Buenos Aires por obesos a realizarce una tomografia computada, al principio pense que era un chiste y me eche a reir a carcajadas, pero él se me quedo serio y me dijo que era verdad, y que le daba mucha verguenza tener que decirle eso a un paciente. Entendamos que éste amigo mio participo comó medico en la guerra de Malvinas, asi como otros conflictos no argentinos como prestar ayuda a la poblacion de Mozambique en Africa, Chipre, Kosovo y Haití por lo que su vocacion es indiscutible. De ahi que me puse a investigar, ¿que llevo a mi amigo a enviar a un paciente al zoologico? si es un Medico exelente y muchisimo mejor es como ser humano. Obviamente esta pregunta no se la quise hacer a él porque ya se sentía bastante agoviado.
Para empezar les dejo esta noticia:
Un participante de Cuestión de peso al que llaman Vikingo y pesa 190kg necesitaba hacerse una tomografía computada. Como cualquier persona común y corriente fue al hospital Duran para realizarsela pero grande fue su sorpresa cuando le dijeron que eso iba a ser imposible debido a su peso. El tomógrafo sólo es apto para personas de hasta 100 kilos y como única solución posible le dijeron que fuera al…zoológico!! Supuestamente en el zoológico de Buenos Aires -o en su defecto, en el hipódromo- tenían un tomógrafo que utilizaban para los animales y que allí se lo harían seguro.
Vikingo, totalmente humillado, fue al zoológico y el gerente del mismo le aclaró que esa información es totalmente falsa, que no poseen tomógrafo y que no es la primera persona que se acerca con esa inquietud al zoológico.
Situaciones como la que mostraron hoy en Cuestión de Peso indignan. Una persona obesa es una persona enferma y los centros de salud -públicos y privados- deberían estar equipados adecuadamente para tratarlos y no tenerlos de aquí para allá.
Antes de leer este ultimo parrafo del weblog zabatika, en otro blog ya habia encontrado la respueta que me llevaria a descular el porque de la verguenza del Dr. X amigo. Por lo que este ultimo parrafo me parecio una estupides de opinion de alguien que solo escucho que los mandan al zoologico y se le ocurrio comentar, el tema es que muchos dicen eso o piensan igual, por eso les voy a dejar una nota de un blog que lo explica exelente.
¿Qué hago con el "gordo"?
La obesidad es un problema serio de salud pública y, afortunadamente, los argentinos ya tenemos una Ley que protege a las personas obesas.
Sin embargo, en lo que concierne a mi especialidad, parece haber un punto no tenido en cuenta por nuestros legisladores a la hora de levantar la mano.
Los pacientes muy obesos representan algunos desafíos especiales en el campo de la cardiología intervencionista cuando deben hacerse algún estudio de diagnóstico o tratamiento por cateterismo.
En concreto, si el paciente es muy obeso, lo más probable es que no se le haga el procedimiento si su peso excede el límite establecido por el laboratorio de cateterismo.
En el número de hoy del American Journal of Cardiology se publica un trabajo que llegó a mis manos de manera anticipada para conocer mi opinión, que ya emití por vía privada y ahora hago pública en mi blog.
Los autores del trabajo de marras (Vanhecke TE, Berman AD, McCullough PA, et al. Body weight limitations of United States cardiac catheterization laboratories including restricted access for the morbidly obese. Am J Cardiol 2008;102:285-286.) se sentaron, agarraron el teléfono y llamaron a 100 hospitales de Estados Unidos para saber cómo trataban a los pacientes muy obesos los diferentes servicios de cardiología intervencionista.
Les hicieron 3 preguntas:
1- ¿Cuál es el límite de peso que tienen para hacer un cateterismo?
2- ¿Qué hacen cuando tienen un paciente muy obeso?
3- ¿Pueden estimar cuán frecuentemente se rechazan pacientes por ser muy obesos?
Muy buenas preguntas (y muy "pesadas"

... sólo 94 centros contestaron.
El peso medio admitido en los hospitales que respondieron es de 196.9 (± 17.86) kilos. El límite máximo admitido en un hospital es de 247.50 kilos y el que menos peso admite fija su límite en 157.50. Por encima de eso, el paciente ni pisa la Sala.
¿Cuál es uno de los principales problemas?
La Tabla o Camilla del equipo.
Los fabricantes de estas camillas, mecánicamente muy complejas, restringen el peso máximo que se puede poner encima (lo que pesa el paciente) en su contrato de venta. Si se acuesta encima un paciente que supera el kilaje máximo establecido por el fabricante, los sensores lo detectan y se pierde automáticamente la "garantía" del equipo.
Como si eso fuese poco, los lineamientos o "Guías" de las Asociaciones Profesionales de la Especialidad, al referirse a sus "normativas", no tocan el tema de los límites de peso para las tablas o camillas y tampoco emiten instrucciones para los profesionales cuando tratan pacientes cuyo peso excede los límites establecidos por el fabricante.
Queda el problema, entonces, librado a la decisión del Jefe del Servicio, que se ve en el dilema de hacer un cateterismo arriesgándose a romper una tabla valuada en decenas de miles de dólares, sin garantía ni seguro que le reconozcan una nueva, afrontando el lucro cesante durante el tiempo en que le instalan una nueva (que deberá pagar de su bolsillo y puede demorar entre 1 y 3 meses para su instalación) o no hacerlo para preservar su patrimonio. Difícil decisión para tomar en un país como el nuestro, donde las prácticas se pagan con varios meses de retraso y a valores más que insuficientes.
Además, un impactante 70 % de los hospitales, cuando debían responder a "¿Qué hacen cuando tienen un paciente muy obeso?" dijeron: "No les podemos responder esa pregunta". Solamente el 22 % de los hospitales contestó que derivaban los pacientes muy obesos a otros centros que tuviesen equipos cuyos límites de peso "aceptaran" el kilaje del paciente.
Cuando tuvieron que contestar a "¿Pueden estimar cuán frecuentemente se rechazan pacientes por ser muy obesos?", sólo respodió el 62 % de los hospitales y estimaron que un promedio de 5.2 ± 3.4 pacientes por año son rechazados por este motivo.
Las otras razones esgrimidas para no estudiar o tratar los pacientes muy obesos fueron que se tenía en cuenta la seguridad del paciente y de los médicos, que la obesidad extrema induce resultados pobres en las imágenes y que ... se dañan equipos muy costosos.
Evidentemente, las crecientes tasas de obesidad han sobrepasado la capacidad de respuesta de los fabricantes de equipamiento.
Por otro lado, las escasas respuestas a la pregunta sobre la tasa de rechazo de los obesos puede ser atribuida a que el proceso de rechazo es "automático", basado en el límite de peso establecido para cada servicio y lo hace el personal de secretaría al llenar el formulario de ingreso del paciente. Ergo, los médicos no saben realmente cuántos obesos se rechazan porque no se llevan registros. Y cuando se llevan, son inexactos. Por eso cabe inferir que lógicamente la tasa de rechazos debe ser bastante superior.
Sin dudas, es un trabajo original, pero ¿saben cómo se les ocurrió investigar el tema?
El mismo Vanhecke reconoce que le llegaron derivados 3 pacientes consecutivos, que pesaban entre 225 a 315 kilos, con Síndromes Coronarios Agudos y con Indicación indiscutible de cateterismo cardíaco (Clase I).
El mismo Vanhecke reconoció que no supo qué hacer, porque ninguno de sus equipos iba a soportar ese kilaje ... ¡ en el mismísimo William Beaumont Hospital !
Por más que tomó el teléfono y llamó a varios centros, ninguno aceptó la derivación de esos pacientes por la misma razón.
¿Qué hizo Vanhecke? Lo único que podía: tratamiento farmacológico y nada más.
El problema que se está planteando es que justamente los pacientes que más se podrían beneficiar de una intervención por cateterismo no lo pueden recibir porque la "tecnología" no los soporta. Una "cuestión de peso".
¿Y qué está pasando con el resto de las tecnologías? Casi todas están con el mismo problema: Resonancia Nuclear Magnética Cardíaca, Tomografía Computada, Cámara Gamma o Medicina Nuclear, etc.
El crecimiento exponencial de la epidemia de obesidad lleva apareado no sólo el tema del peso, sino que los grandes obesos van a la cabeza en la frecuencia de nuevos eventos cardiovasculares agudos más severos y no pueden ser tratados por estas limitaciones.
Es un tema crucial. Me pregunto: ¿Y por casa cómo andamos? Y me respondo: Mucho peor.
Creo que la debacle que produjo la pérdida de la convertibilidad nos hizo retroceder tecnológicamente a los argentinos casi 10 años, salvo escasas excepciones. No existen datos sobre este problema en Argentina.
Es un problema urgente a resolver y está en manos de los legisladores o del poder ejecutivo establecer nuevas modificaciones a la Ley que obliguen a las empresas fabricantes de equipamiento a modificar sus tecnologías para soportar estos pacientes y abrir líneas de crédito internacional de bajo costo para el re-equipamiento de la Argentina.
Pero eso, sin un justo incremento de los aranceles de las prácticas, "congelados" desde hace más de 10 u 11 años, difícilmente pueda ser afrontado por (como mínimo) el 80 % de los Servicios de Cardiología Intervencionista del país.
La "No Discriminación" debe ser para todos. Que no sea para todos es Discriminación.
Como lo pudo explicar muy bien este sr. no es un problema de discriminacion por parte de los medicos, sino que corre por la parte economica y juridica. Por un lado, en lo economico, un aparato como el tomografo computado que vale mas de 500.000$ dolares es un gasto muy grande para la cantidad infima de pacientes que puede llegar a tener. En el caso de que ya tengan el tomografo es un riesgo muy grande a correr porque si se rompe, él es el que tiene que correr con los gastos de reparacion porque no lo cubre ningun seguro por haber sido utilizado fuera de termino. Y ahora el problema juridico que corresponde a una ley que de garantias a los medicos que traten a los obesos a pesas de no tener un tomografo equipado para estas exigencias, o sancionar una ley que obligue a las empresas a vender productos que soporten el peso exesivo. O la mas simple de las soluciones, que el Estado se encargue de gastar la plata necesaria para que al menos UN hospital publico tenga el tomografo correspondiente para poder realizar las tareas medicas a estas personas que padecen la enfermedad, por lo menos UNO!!!, para ahorrarle a estas personas la verguenza de tener que entrar ahí.
Luego viendo los comentarios del blog leo uno que dice asi:
Un aporte anecdótico a tu interesante comentario.
Hace unos años, cuando me desempeñaba como Médico del Departamento de Urgencias de mi Hospital, recibimos a un paciente hiperobeso, -difícil olvidarlo ya que pasaba cerca de 300 Kg- con un accidente cerebrovascular, que sospechábamos era de origen hemorrágico.
Se imponía realizarle una tomografía computada y por los motivos que comentás en tu nota era imposible hacerlo en los tomógrafos de TODOS los hospitales públicos de Buenos Aires y en TODOS los del área privada.
Sólo fu posible realizarlo en una única institución que gustosa y solidariamente ofreció su equipo.
Y aunque pueda parecer insólito, degradante u otros calificativos que no se me ocurren, esa única institución centenaria fue.......
EL ZOOLOGICO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES!!!!
¡Sin palabras!
Un abrazo
Edgardo
Se ve que el Dr. X no es el único!!!!
Confirme lo que me hacia falta. Ahora la pregunta de todos es, ¿Quienes son los que estan mal informados? los medicos que los envian alla y que luego son atendidos o los del zoologico que dicen que no atienden.
Esa respuesta la podemos sacar entre todos los taringueros, con tu comentario ayudas a resolver el misterio de la tomografia.