Formas fáciles de infectar una cámara digital con virus
Repasando noticias me encontré con algo interesante. Sobre todo, porque es una experiencia directa de un especialista de seguridad informática, que estuvo anteayer de turno en el SANS Internet Storm Center. No, no se trata de un problema de virus en la Internet, o el último ladrón de passwords que llegó por correo electrónico. Justamente, esa idea de que las amenazas llegan solamente a través de la conexión a Internet, esta vez muestra una falla.
Efectivamente, las porquerías llegan por un email con un link engañoso, o al visitar una página web con código escondido… Pero no, todavía hay “infecciones” a la antigua, como en esa época en que los disquetes traían virus. (¿Cuánto hace que no metés un disquete en una PC?)
Lo que cuenta el señor G. N. White es más o menos así: una parienta de él le pidió ayuda porque tenía la compu con virus. Mister White revisó la máquina, la desinfectó porque la afirmación de su parienta era correcta, y se puso a buscar el origen de la infección. La usuaria no parecía haber visitado ninguna página web dañina. No había mensajes de mail recientes con malware.
Tampoco había descargado algún ejecutable “inocente” que ocultara un troyano. Hasta que al investigador se le ocurrió revisar la tarjeta de memoria SD de la cámara fotográfica de su parienta. Y ahí estaba, junto con los jotapegés, un archivo <AUTORUN.INF> Exactamente. Consultando a la dueña de la cámara, White supo que era clienta de un comercio donde había una máquina de copiado automático, uno de esos “kioscos fotográficos” que se ven también por estas pampas australes. Una PC modificada, donde podés imprimir las fotos… poniendo en una ranura la tarjeta de memoria que sacás de la cámara.
Claro, la sacás, y luego la colocás de nuevo. Y mientras la pusiste en la máquina del comercio, se copió la porquería que está residente en el disco duro de la PC-kiosco fotográfico. Que alguien (malintencionado) copió un rato antes, mientras procesaba alguna foto.
Solución del mister White: formatear la tarjeta de memoria, y pedirle a su parienta que vaya a revelar las fotos llevándolas copiadas en un CD, y que no saque más la memoria de la cámara.
A ver, vos que adorás los chiches y la modernidad… ¿aprendiste algo? ¿O vas a seguir llevando la memoria de TU cámara al negocio de revelado, para que te pase lo mismo que a esa señora?
Sí, ya sé, hay tarjetas de memoria que tienen una pestaña que se corre para dejarlas en “leer solamente”. ¿Y el día que te olvides de ponerla así?
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