Bombardeo de Dresde
El bombardeo de Dresde se llevó a cabo en la Segunda Guerra Mundial, por parte de la Royal Air Force (Gran Bretaña) y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Con este nombre suele referirse a los cuatro ataques aéreos consecutivos que se realizaron entre el 13 y el 15 de febrero de 1945. Durante los mismos, se destruyó la mayor parte de la ciudad de Dresde, incluyendo industrias e infraestructuras militares y se causó la muerte de un gran número de personas. El número de bajas varía enormemente, las fuentes oficiales sitúan la cifra de muertos en 35.000, pero los otras fuentes aseguran que fueron más de 350.000.
Detrás de todo esto se encuentra la Directiva de Áreas a Bombardear realizada por los ingleses, la cual aún hoy sigue siendo objeto de duros debates, que se centran en si el bombardeo tenía sentido dentro la batalla aérea que se estaba realizando, o si bien fue un crimen de guerra más.
Dresde antes de los bombardeos
Base y fines del ataque aéreo
Las ofensivas se desarrollaban en todos los frentes, dirigidas a objetivos militares, de comunicación, administrativos y a lugares esenciales de producción, así como a minar la moral de la población. Para ello, en los últimos meses de la guerra se llevaron a cabo incontables bombardeos sobre las ciudades alemanas, tanto grandes como pequeñas, hasta dejar algunas de ellas convertidas en escombros.
Ya desde el verano de 1944 el Bomber Command británico (comando de bombardeos) tenía en proyecto un ataque de aniquilamiento especial (Thunderclap), cuyo fin era acabar de una vez por todas con la capacidad de resistencia de los alemanes. La Oficina de Inteligencia británica, calculó en enero de 1945 que el ejército alemán podría cambiar la posición de 42 divisiones en el frente Oriental. De este modo la RAF modificó sus planes y Dresde, junto con Berlín, Chemnitz y Leipzig, se convirtió en un objetivo militar de primer orden.
En la Conferencia de Yalta, que tuvo lugar del 4 al 11 de febrero de 1945, los aliados, a petición de los soviéticos, acordaron llevar a cabo nuevos ataques aéreos en la zona oriental y por lo tanto sobre Dresde. Tenían que acabar con un nudo de comunicaciones y un centro productivo de primer orden situado en la retaguardia del frente oriental para impedir en lo posible el transporte de nuevas tropas. Del mismo modo las personas evacuadas como consecuencia del bombardeo dificultarían esos transportes y con todo ello se aliviarían los ataques que pudiera sufrir la vanguardia soviética, permitiendo una mayor contraofensiva.
Importancia de Dresde durante la Guerra
Al comenzar la Segunda Guerra Mundial Dresde tenía 642.143 habitantes y era la séptima ciudad del país. La ciudad y su región se había librado de los ataques aéreos hasta agosto de 1944, ya que estaba fuera de los planes de los bombardeos aliados. En la primavera de 1944 Dresde y Breslau eran las dos últimas ciudades de la Alemania nazi que no habían sufrido apenas daño, siendo Dresde una ciudad de cierta importancia industrial, económica y administrativa, así como un nudo de comunicaciones esencial.
Primeros ataques aéreos desde agosto de 1944 hasta enero de 1945
Desde marzo de 1944 los aliados fueron obteniendo progresivamente la superioridad en el espacio aéreo alemán así como sobre las zonas conquistadas del país. Desde la primavera de 1944 las alarmas aéreas eran cada vez más frecuentes en Dresde.
El 24 de agosto de 1944 se realizó un primer bombardeo destinado a la industria de Freital, la zona industrial de Dresden-Gittersee y Freital–Birkigt. Una de las bombas cayó sobre Dresden-Coschütz. Como resultado del ataque murió un número indeterminado de personas, el periódico Sächsische Zeitung hablaba de 241 muertos, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos no nombra este ataque.
El 7 de octubre de 1944 treinta bombarderos estadounidenses atacaron con unas 80 toneladas de bombas explosivas la estación de ferrocarril Friedrichstadt y la fábrica de armamento Lehmann al ser interceptados en su ataque a Brüx. Algunas bombas cayeron en la zona occidental de la ciudad antigua (Altstadt) y murieron 312 hombres.
El 16 de enero de 1945 133 aviones de la fuerza aérea estadounidense lanzaron 279,8 toneladas de bombas explosivas y 41,6 toneladas de bombas incendiarias a lo largo del día nuevamente sobre la estación Friedrichstadt. También cayeron bombas sobre Dresden-Lötbau y Leutewitz. El ataque resultó en 334 muertos.
Las defensas antiaéreas de Dresde estaban seriamente dañadas y a pesar de los crecientes ataques la mayor parte de estas defensas se trasladaron en enero al frente oriental. En el aeropuerto de Dresden-Klotzsche permanecieron 30 cazabombarderos, los cuales además no tenían carburante de reserva.
Los ataques aéreos del 13 al 15 de febrero de 1945
Arthur Harris, comandante supremo del “British Bomber Command” desde 1942, dio la orden de ataque. Como venía siendo habitual, el ataque nocturno lo realizaba la RAF y el ataque diurno las fuerzas aéreas estadounidenses. La palabra clave del ataque sobre Dresde fue Chevin. Seis cuadrillas de bombarderos despegaron hacia las 17:30 de sus hangares en el sur de Inglaterra, volando por dos rutas hasta llegar a las regiones de Alemania. Al pasar el frente occidental despegaron otros aviones con una ruta diferente cuyo fin consistía en despistar al enemigo.
Primera oleada de ataques de la madrugada del 13 al 14 de febrero de 1945
Los ataques empezaron en una noche clara y sin nubes. Hacia las 22:03 el centro de la ciudad se llenó de cascadas de luz o árboles de Navidad (bengalas cuya función era iluminar la zona), dos minutos más tarde se arrojaron bengalas rojas para marcar el primer objetivo, que fue el estadio Heinz-Steyer-Stadion, situado al noroeste de la ciudad. De 22:13 a 22:28 cayeron las primeras bombas. 244 bombarderos británicos, la Unidad Pionier Número 5, destruyeron los tejados de las casas con 529 bombas blockbuster (con capacidad para destruir una manzana entera) y 1800 bombas explosivas e incendiarias, en total unas 900 toneladas. Los aviones bombardearon al sudoeste del punto de marcaje formando un abanico de 45 grados desde la gran curva del río Elba al oeste de la ciudad, la zona industrial de “Ostragehege” y la estación de Ferrocarril principal, en una línea de unos 2,5 km de longitud hacia el sur.
Estos 15 minutos de bombardeo incendiaron unas tres cuartas partes de la Altstadt de Dresde. Con este ataque nocturno la RAF no pretendía ni tampoco hubiera podido destruir lugares o edificios puntuales, al contrario, más bien se pretendía destruir completamente el centro de la ciudad mediante un ataque denominado “en alfombra de bombas”.
Segunda oleada de ataques de la madrugada del 13 al 14 de febrero de 1945
Hacia la 1:23 empezó una segunda oleada de ataques realizado por 529 bombarderos británicos Lancaster. Hasta la 1:54 lanzaron en total 650 000 bombas incendiarias -1500 toneladas- sobre la zona que va desde Löbtau hasta Blasewitz y desde Neustadt hasta Zschertnitz. El incendio monstruoso que siguió al primer ataque sirvió de guía para el segundo ataque, las bombas de este segundo ataque cayeron sobre los campos que rodean el Elba así como sobre el Großer Garten, a donde muchos habitantes de la ciudad se habían dirigido huyendo del incendio del primer ataque, así mismo se dañaron varios hospitales, como la clínica de Pfotenhauer y el Diakonissenkrankenhaus. Entre los dos bombardeos destruyó un área de la ciudad de unos 15 kilómetros cuadrados.
El segundo ataque impidió la continuación de operaciones de extinción de incendios, de este modo, los incontables incendios rápidamente se unieron en uno solo para formar una tormenta de fuego huracanada. La tormenta destruyó las arterias principales de la ciudad, las fortísimas temperaturas que se alcanzaron derritieron el vidrio y el metal. El remolino creado por el monstruoso consumo de oxígeno succionó hacia su interior a todo lo que encontraba incluyendo todo tipo de objetos y personas. Los hombres murieron calcinados, de shock térmico o de sobrepresión, o bien, asfixiados en los refugios por los gases de la combustión o la falta de oxígeno. El que pudo salir corriendo a la superficie se exponía a la tormenta de fuego así como a las bombas retardadas existentes que continuaban explotando.
Solo en los cinco centros de acogida de Dresde-Plauen hasta mediados de marzo se registraron 16.000 refugiados.
Ataque diurno del 14 de febrero de 1945
A los ataques nocturnos les siguió un ataque diurno que tuvo lugar de 12:17 a 12:27 del día 14 de febrero, ataque que fue realizado por 311 bombarderos B-17 escoltados por 5 cazas de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Con peor tiempo atmosférico y usando el radar volvieron a lanzar sobre la ciudad 1800 bombas explosivas y 136.800 bombas incendiarias. Los objetivos de este ataque eran esta vez algunas industrias de armamento y una vez más la estación de Friedrichstadt y sus talleres de mantenimiento. Las bombas en su recorrido encontraron también el hospital de esa zona y zonas circundantes de la ciudad.
Ataque diurno del 15 de febrero de 1945
El 15 de febrero hacia las 10:15 se desplomó la Iglesia de Nuestra Señora (Frauenkirche) que había ardido completamente. De 11:51 a 12:01 aún hubo otro ataque aéreo realizado por 211 B17 estadounidenses. Con peor visibilidad arrojaron 460 bombas diseminadas en diversas zonas entre Meißen y Pirna.
En Neustadt in Sachsen, a 35 km de Dresde, cayó una lluvia de cenizas. Algunos incendios continuaron ardiendo cuatro días más. Durante los días siguientes se recogieron los cadáveres con camiones y carros por toda la ciudad y agrupados en las plazas donde se apilaron a miles para proceder a su identificación. Sin embargo la mayor parte de los muertos no pudo ser identificada. Por temor a un posible epidemia el 25 de febrero se incineraron 3865 cuerpos en la actual plaza del mercado viejo (Altmarkt Platz) y posteriormente en el crematorio de Tolkewitz.
Hasta el 17 de abril se enterraron en el cementerio de Heidefriedhof unos 25000 muertos. El Gobernador ordenó que determinadas zonas de la ciudad fueran cercadas y declaradas zona catastrófica.
La Frauenkirche en 2005, ya reconstruida.
Otros ataques a la “Fortaleza” de Dresde hasta el final de la Guerra
El 2 de marzo 455 bombarderos B-17 bajo las órdenes de las Fuerzas Aéreas de EE. UU. sobrevolaron la planta de licuefacción directa Hydrierwerk Schwarzheide, pero se desviarion y atacaron Dresde en su lugar. Desde las 10:27 cayeron 940,3 toneladas de bombas explosivas y 140,5 de bombas incendiarias en vías de ferrocarril de Friedrichstadt y Neustadt así como en los edificios colindantes.
El 10 de abril el Jefe de Distrito Mutschmann ordenó la construcción de locales para los escolares. En la terraza de Brühl se construyeron refugios.
La flota aérea de EEUU sobrevoló nuevamente Dresde el 17 de abril con 572 aparatos, siendo este el último ataque a la ciudad. En la zona de la estación se arrojaron 1526,4 toneladas de bombas explosivas y 164,5 toneladas de bombas incendiarias, sobre una zona industrial no mencionada se arrojaron 28 toneladas de bombas explosivas. Con motivo de este bombardeo la circulación ferroviaria a través de Dresde quedó seriamente dañada.
Consecuencias para Dresde
El centro de la ciudad, estaba densamente poblado de edificios del Renacimiento, del Barroco y de una mezcla de esas épocas en inmuebles comenzados a fines de la Edad Media. Después había zonas industriales tras las zonas construidas o bien grandes complejos industriales junto a las edificaciones.
La Altstadt ardió completamente en su mayor parte; en algunos casos se mantuvieron las paredes exteriores de unos pocos edificios terriblemente dañados. El arrabal Johannstadt, y el arrabal del sudeste ardieron o fueron destrozados en gran medida. Del mismo modo los núcleos antiguos y los edificios históricos de las localidades de Mickten, Strehlen y Gruna fueron destruidos. A esto hay que añadir daños graves en Reick, Friedrichstadt, Plauen, Zschertnitz y la Neustadt, así como incendios en Prohlis. Entre las calles Schandauer Straße y Bodenbacher Straße quedaron completamente destruidas unas 800 casas en las que había unas 7000 viviendas, junto con fábricas y lugares de trabajo. “Daños más leves” hubo en las casas adosadas en Hechviertel, en Pieschen, en Niedersedlitz y en Albertstadt; en este último su centro, muy poblado, permaneció en gran medida intacto.
El ataque aéreo destruyó muchos monumentos irremplazables del Barroco tardío de la “Florencia del Elba”, entre otros la Semperoper, la Frauenkirche, el palacio de Dresde, la Iglesia de Santa Sofía y el palacio Zwinger. La posterior reconstrucción en la República Democrática Alemana ignoraría muchos de los monumentos del plan original y dejaría caerse muchos de ellos (como la iglesia de Santa Sofía, la calle Große Meißner Straße, el Sekundogenitur y otras) reforzando con ello la impresión de destrucción absoluta del centro de la ciudad.
En las zonas habitadas, sobre un total de 222 000 pisos, en mayo de 1945 se contabilizaron de 60 000 a 75 000 completamente destruidos, destrucción que incluía obviamente el mobiliario y vestidos de sus habitantes, unos 18 000 pisos estaban seriamente dañados y solamente unos 81 000 había sufrido pocos daños. El 30% de los locales de venta al por menor quedaron totalmente inutilizados, entre ellos 3 lugares de venta en la Altstadt y los mercados de Weißeritzstraße, Antonsplatz y la Innere Neustadt; en ellos es donde se concentraba el comercio de frutas y verduras.
Número incierto de muertos
* Un documento del Comité Internacional de la Cruz Roja, de 1946, decía que hubo 275000 muertos. Este número no era el resultado de investigaciones propias, sino de “informes” los cuales también contenían datos del ministerio de Joseph Goebbels que se ha demostrado son falsos.
* El antiguo Jefe de Estado Mayor de Dresde, Eberhard Matthes, que entonces se ocupaba de los trabajos de desescombro, desde 1992 pretende que hasta el 30 de abril de 1945 habían sido completamente identificados 3500 cuerpos, parcialmente identificados 50000, y no identificados 168000. Y que en su presencia se le comunicó esto a Adolfo Hitler en persona. Sobre nada de esto existe ningún documento escrito, incluso se duda de que Hitler hubiera pedido tal información en el día de su suicidio.
* También enciclopedias de divulgación (Britannica, Bertelsmann, Brockhaus) y medios impresos (Süddeutsche Zeitung, Die Welt, Frankfurter Allgemeine Zeitung) indicaron con frecuencia cifras no verificadas, de entre 60000 y 300000 muertos.
Racionalidad militar y crímenes de guerra
Frecuentemente se considera que los ataques aéreos sobre Dresde son un ejemplo importante de conducta militar incorrecta de los Aliados, quienes a partir de 1945 se habrían aplicado principalmente contra la población civil y ya no eran decisivos para el final de la guerra. Como indicios de ello cabe citar los proyectos para dar un golpe de aniquilación, y la elección de centros urbanos muy densamente poblados y que no tenían grandes industrias. Se duda de que los ataques se dirigieran a las infraestructuras militares prinicipales de Dresde. Justamente lo contrario indicaban los lugares donde cayeron marcadores de objetivos, la caída nocturna de bombas incendiarias en la Altstadt y la circunstancia de que los aeropuertos, las fábricas y los cuarteles del norte de la ciudad resultaron mucho menos dañados. Además se alega que Dresde carecía de interés militar y de defensas.
El obispo anglicano George Bell declaró en la Cámara Alta en febrero de 1943, de manera vehemente y repetida, que los bombardeos de ciudades por los británicos infringían las leyes internacionales, amenazaban los fundamentos éticos de la civilización occidental y destruían las posibilidades de una futura reconciliación con los alemanes. Con él sólo se alinearon dos representantes laboristas en la Cámara de los Comunes, que se opusieron a los bombardeos de área.
Pancarta en la cual se lee "¡Nunca más el terror de las bombas!",
a la cabeza de una manifestación de la extrema derecha el 13 de febrero de 2005 en Dresde
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