Un grupo de psicólogos chinos determinó que, pasar más de seis horas por día navegando por la web, se considera una patología. Según el trabajo, los internautas dividen su tiempo en juegos, compras online, sitios pornográficos y redes sociales.
Según un estudio de un grupo de psicológos chinos del Hospital General Militar de Pekín, pasar más de seis horas al día navegando por internet, puede considerarse una adicción como el alcoholismo o la ludopatía.
Una investigación hecha en 2007, por la compañía InterActiveCorp reveló que el 42 por ciento de los internautas chinos se declararon “adictos” a la red. En el caso de los estadounidenses, esa cifra ronda el 18 por ciento.
Preferentemente, los internautas adictos destinan su tiempo a juegos "online", visitas a páginas pornográficas, redes sociales virtuales y compras web, entre otros.
Los psicólogos presentaron un manual de diagnóstico que permite determinar si uno padece o no esta nueva adicción del siglo XXI. Entre los síntomas especifican el ponerse ansioso e irritarse porque no hay servicio de internet o descuidar las actividades personales, como el trabajo, el estudio, la familia y las relaciones de pareja.
El tratamiento para este desorden es muy similar al de otras patologías adictivas: prohibir la conexión a internet a los pacientes, brindar apoyo psicológico y realizar actividades en grupo para ayudar a los afectados a socializar en la vida real.
Según un estudio de un grupo de psicológos chinos del Hospital General Militar de Pekín, pasar más de seis horas al día navegando por internet, puede considerarse una adicción como el alcoholismo o la ludopatía.
Una investigación hecha en 2007, por la compañía InterActiveCorp reveló que el 42 por ciento de los internautas chinos se declararon “adictos” a la red. En el caso de los estadounidenses, esa cifra ronda el 18 por ciento.
Preferentemente, los internautas adictos destinan su tiempo a juegos "online", visitas a páginas pornográficas, redes sociales virtuales y compras web, entre otros.
Los psicólogos presentaron un manual de diagnóstico que permite determinar si uno padece o no esta nueva adicción del siglo XXI. Entre los síntomas especifican el ponerse ansioso e irritarse porque no hay servicio de internet o descuidar las actividades personales, como el trabajo, el estudio, la familia y las relaciones de pareja.
El tratamiento para este desorden es muy similar al de otras patologías adictivas: prohibir la conexión a internet a los pacientes, brindar apoyo psicológico y realizar actividades en grupo para ayudar a los afectados a socializar en la vida real.
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