Daño irreparable
14 de agosto de 2013 a la(s) 22:51
El mecanismo es perverso, y con el tiempo han conseguido que funcione casi a la perfección.
Las 24 horas del día, los 365 días del año, y a través de cientos de emisores, se dedican minuciosamente a agraviarla, menoscabarla, difamarla, ningunearla y ridiculizarla.
Las 24 horas del día, los 365 días del año, y a través de cientos de emisores, se dedican minuciosamente a agraviarla, menoscabarla, difamarla, ningunearla y ridiculizarla.
Esa implacable percusión termina generando en sus consumidores una sensación de odio, desprecio y rechazo que los lleva a evitar por todos los medios cruzarse con su imagen o escuchar su voz.
Si por azar se topan con ella dando un discurso, cambian de canal inmediatamente.
"Me irrita", dicen.
Y esa es la clave. Sustraerles la posibilidad de enterarse por sí mismos de qué es lo que ella dice.
Entonces, en una muestra acabada del daño infligido a una buena parte de nuestra sociedad, que tal vez ni siquiera la completa vigencia de la Ley de Medios pueda reparar, los vemos, como indefectiblemente ocurrirá una vez mas a partir de mañana, repitiendo como zombies lo que leyeron en el zócalo de TN:
"Je, la viste? Ahora festeja porque ganaron en la Antártida"
William Scholl
https://www.facebook.com/william.scholl.14
