¿Una forma abusiva de las compañías por sacar más dinero? ¿Un precio extra que está de verdad justificado por su contenido? Aquí el tema de los cada vez más recurrentes DLC, un asunto que, sin duda, ha hecho a más de un gamer invertir dinero extra en ellos. Un par de épocas atrás, al comprar un juego tenías la oportunidad de terminar la historia principal, jugar las misiones extras, encontrar los objetos ocultos y, si existía la posibilidad, jugar de nuevo con una dificultad mayor, sin necesidad de pagar extra por ello. Ahora, la llegada de los DLC garantiza que sea imposible disfrutar de todo el contenido de forma nativa. Hoy en día vivimos en una generación en donde los videojuegos que adquirimos no siempre son una versión final de lo que los desarrolladores tenían planeado lanzar, ya que poco después las compañías deciden lanzar material extra, que a cambio de algo de dinero, nos ofrecerá ampliar en mayor medida la experiencia de juego del título en cuestión. Pero vayamos desde el inicio. ¿Qué es un DLC? Estas siglas vienen de la palabra Downloadable Content, que se traduce como “contenido descargable”. El cual, es un paquete de datos que se distribuyen por descarga digital, comúnmente con un costo extra, y que se adquiere por separado al juego al que va enfocado dicho contenido adicional. Algunas compañías únicamente ofrecen trajes, armas, escenarios o nuevos personajes en sus DLC; los cuales bien pudieran haber incluido desde un principio. Siendo en primera instancia una forma de distribución de juegos para las primeras consolas de Sega, mediante las conexiones telefónicas que existían. Llegando Microsoft como la primera en cobrar por dichos contenidos adicionales que se ofrecían para los juegos. ¿Pero es en realidad justificado el gasto extra por material que se pudo haber incluido desde un inicio en el juego? Los ejemplos son varios, y la respuesta a esta pregunta puede ir de acuerdo al contenido que se hable. Si vemos algunos ejemplos recientes, los DLC se enfocan en mostrarnos algunos mapas extra, nuevos trajes, nuevas armas o personajes adicionales; aunque no todos siguen esta línea y otros de verdad ofrecen contenido atractivo. Algunas compañías han utilizado esta forma de brindar mayor contenido de buena manera, ofreciendo episodios extra que en verdad complementan la experiencia de juego. Aunque otros tantos únicamente ofrecen cosas como algunos trajes adicionales para los personajes o nuevos mapas, que bien pudieron haberse incluido desde el comienzo. Otras en cambio, por una cantidad de dinero, realmente nos ofrecen gran suma de material como episodios, que, en duración; se consideran un juego extra. Es inevitable pensar sobre el futuro que viene con este tema. Pero al menos –en la opinión de un servidor–, el tema va a acrecentarse en gran medida, mientras los jugadores sigan consumiendo los contenidos que las empresas vendan como “material adicional”. Si bien el DLC como un modelo de negocio está resultando muy benéfico para las compañías, el abuso que se está haciendo de éste –hablando en términos de contenido– se convierte en una mala opción al momento de adquirir un juego, ya que el sentimiento del consumidor, en este caso los gamers, es el de que se le está vendiendo un juego incompleto. Esta tendencia parece no estar pronta a disminuir, sino al contrario, ir aumentando conforme nuevos juegos lleguen al mercado. Y porque en Gamer Style su opinión es lo que más nos importa, dejen sus comentarios al final de esta entrada. ¿Qué opinan de los DLC? ¿Alguna vez han adquirido alguno de ellos? ¿Cuál creen que sea el futuro de estos contenidos? ¿Cuál será el futuro de los DLC?